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Griñán promete cambio

El líder del PSOE andaluz es proclamado candidato sin debate interno ni primarias y marca el empleo como la gran prioridad.

el 17 dic 2011 / 11:40 h.

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Cambio. Ésa es la palabra que más utilizó ayer José Antonio Griñán tras ser elegido por aclamación, sin primarias y sin debate interno, candidato a la presidencia de la Junta en uno de los momentos más difíciles para las siglas socialistas. Es, sin duda, y al margen de la crisis económica, el gran lastre que, dicen las encuestas, arrastra este partido ante la próxima cita con las urnas. El PSOE-A lleva 30 años en el poder y el 72,8% de los andaluces -según la última encuesta del IESA-CSIC- quiere un cambio de Gobierno.

Frente a un PP que ha hecho del cambio su gran bandera política, Griñán insistió ante los suyos en la necesidad de concurrir ante los andaluces en las que serán las novenas elecciones autonómicas con "un proyecto renovado" y dio un mensaje: "El partido del cambio no puede tener ningún miedo a ningún cambio".

El flamante candidato arrancó su discurso, de tres cuartos de hora, emocionado y arropado por los dirigentes socialistas de ahora y de antes. Estaba todo calculado y Manuel Chaves fue convocado por expreso deseo del presidente, según contó públicamente la número dos del partido.

El dirigente andaluz fue designado en la primavera de 2009 presidente de la Junta -también por aclamación- sucediendo a Chaves y le tomó el relevo al frente de la secretaría general del PSOE andaluz un año después -en una operación política no calculada por los que idearon el relevo y propiciada en primera persona por Griñán-. Desde entonces la nueva y la vieja guardia han tenido sus más y sus menos, pero ahora la consigna es "unidad".

Ayer se estrenó como candidato a la presidencia del Gobierno andaluz pero no será su primera campaña. Los que se celebrarán posiblemente la penúltima semana de marzo (se prevén el 25) serán los terceros comicios en un año, tras las elecciones municipales de mayo y las generales de noviembre. En ambas convocatorias el PP andaluz ha ganado por vez primera a los socialistas en Andalucía. Por eso, y porque se celebran en mitad de una crisis monumental -que arroja un 30% de paro en la región- y después de que el PSOE haya cosechado en el Congreso el número más bajo de diputados de su historia, nadie duda de que Griñán se medirá a Javier Arenas -cuarta vez candidato- en el momento más complicado. Fue gráfica la secretaria de Organización, Susana Díaz: "Pepe, te ha tocado".

El dirigente socialista sabe que su partido tiene que volver a inventar un relato político que emocione a los andaluces y venza el desafecto, por eso pidió a los suyos que se reinventen y se alejen del tópico y les conminó a hacer "cambios internos que se anticipen a los cambios de la sociedad". Además de defender que en Andalucía "no se recortan derechos sociales", la prioridad del programa electoral, anticipó, será la creación de empleo. Todo lo más lejos posible de "la Andalucía subsidiada".

El presidente de la Junta alertó contra la fosilización de las ideas y llamó al PSOE a "actualizarse". Quien llegó en abril de 2009 pidiendo cambios en la organización y en la administración andaluza y abogó por un modelo basado en el mérito y no en el carné socialista, insistió en la necesidad de reflotar la imagen de la política y se subió a la última polémica tras las palabras de Cayetano Martínez de Irujo en un programa de televisión poniendo en duda las ganas de trabajar de los andaluces. Griñán ha sido duro en sus críticas al aristócrata pero ayer también miró hacia adentro y fue autocrítico: "Algo que debemos corregir es la forma en la que nos vendemos a los demás. Difundimos más nuestro folclore que nuestra actividad como emprendedores".

El partido vive una catarsis interna tras la derrota electoral del 20 de noviembre que tendrá que cuajar en el primer fin de semana de febrero -fecha prevista para la celebración en Sevilla del congreso federal- en la elección de un nuevo líder. Los socialistas quieren que ése sea el revulsivo y el punto de partida de otra etapa. "Podemos evitar que toda España sea ocupada por la marea conservadora y empezar desde Andalucía la recuperación del voto socialista". El aspirante pidió a los suyos "humildad" y aseguró que el de los socialistas es "un proyecto que no miente, no engaña y que sabe que no hay recetas mágicas". Como resumen: "Hay quien ofrece un cambio de gobierno, nosotros ofrecemos un buen Gobierno para el cambio, para crear empleo".

El padre, el marido, el maestro, el gestor...
Como en todo acto de estas caracterísiticas Griñán dio moral a su tropa y se fue repleto de halagos. Fue retratado por Susana Díaz y su homólogo federal, Marcelino Iglesias, como "honesto", "recto", "próximo", "eficaz", "gran padre, gran marido y gran persona", "un maestro de socialistas"...

Entró arropado por su equipo al ritmo de Háblame del Sur, una canción de El Arrebato, comenzó dando un sentido saludo a la diputada Araceli Carrillo -que lleva años luchando contra el cáncer dando ejemplo de tesón y optimismo-, mencionó y asumió los consejos de Ana, su hija, y se refirió a su "amigo Pancho", como el inspirador del lema de la precampaña: #hagamos_nuestro_propio_camino.

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