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Griñán rechaza ante Rajoy el fondo de liquidez y reclama más margen de déficit

El jefe del Gobierno convoca la Conferencia de Presidentes autonómicos en septiembre para “fortalecer el valor España ante los mercados”

el 30 jul 2012 / 11:24 h.

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, recibe ayer en la Moncloa, a José Antonio Griñán. / paco campos (efe)

El presidente andaluz, José Antonio Griñán, salió ayer de La Moncloa sonriente y relajado. Dijo estar "satisfecho" con una reunión que él había pedido por carta al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y confesó que éste había mostrado una "disposición muy positiva" a sus peticiones. Por de pronto, Rajoy convocará en septiembre la Conferencia de Presidentes autonómicos, una de las demandas que el líder socialista andaluz llevaba consigo. La consejera de Hacienda, Carmen Martínez Aguayo, pocas veces o nunca ha salido de una reunión con el ministro Cristóbal Montoro, con un aire tan optimista como el que ayer portaba Griñán. Y, en realidad, ésa será la clave, porque la prueba de fuego de la concordia vivida ayer en Moncloa tendrá lugar hoy, durante el Consejo de Política Fiscal y Financiera, que volverá a reunir al ministro de Hacienda con sus homólogos en las 17 comunidades.

En esa reunión se le va a tomar el pulso a los planes de ajustes de las comunidades, con vistas a saber si aún están en condiciones de cumplir con el objetivo de consolidación fiscal y de reducir el déficit al 1,5% del PIB a final de año. Griñán le garantizó a Rajoy que mantiene su compromiso, es más, aseguró que Andalucía "no hará uso, en estos momentos, del fondo de liquidez" que el Gobierno ha puesto a disposición de las comunidades, y al que ya se han acogido Comunidad Valenciana, Murcia y Cataluña. No obstante, el presidente andaluz prefirió apostillar, acto seguido, que "esperará a conocer la evolución de los mercados financieros". El fondo de liquidez no es la fórmula más inmediata que baraja la Junta para cumplir con el objetivo del déficit, sobre todo después de que varios miembros del Gobierno andaluz y de las fuerzas que lo conforman (PSOE e IU) hayan denostado el mecanismo de financiación autonómica, calificándolo de "rescate", "intervención indirecta" o "atentado al Estatuto andaluz". Desde la Junta se da por hecho que aceptar el dinero del Estado implicará "someterse a medidas leoninas e injustas que limitarán la autonomía andaluza".

La alternativa de Griñán, que ayer trasladó al presidente del Gobierno, es solicitar una redistribución más justa del objetivo del déficit, para que las comunidades no carguen con más responsabilidad que el Ejecutivo central. A Rajoy no debió sonarle extraño, porque incluso regiones gobernadas por el PP, como Castilla y León y Extremadura, se rebelaron en la última reunión con Montoro contra el techo de déficit impuesto a las autonomías. Griñán quiere un reparto equitativo: que para este año el 3,7% del PIB recaiga en el Estado y el 2,3% en las comunidades, en lugar del 4,5% y el 1,5%, respectivamente. Ese margen adicional es el que la UE concedió a España, y que el Gobierno se niega a compartir con las comunidades. La Junta cree esto incumple la Ley de Estabilidad Presupuestaria en lo relativo al criterio de reparto de ajuste entre comunidades y Estado.

Con todo, Griñán puso mucho énfasis en que el debate no es la pugna entre la administración central y la periférica, de ahí la necesidad de convocar la Conferencia de Presidentes. Este foro no se reúne desde que el PP accedió al poder, hace siete meses. Griñán pensaba que era necesario retomar la cooperación interterritorial, para solventar el "error" de hacer creer que "la estabilidad presupuestaria enfrenta al Gobierno con las comunidades". La cita, dijo el líder andaluz, pretende "sellar un gran consenso para fortalecer el valor España ante los mercados, mostrando la cooperación entre las distintas administraciones, aunque luego surjan discrepancias en cuanto a los caminos que hay que seguir para salir de la crisis". Es "fundamental" que en esta reunión se prioricen "compromisos y objetivos", se analicen "ingresos y gastos" de las diferentes comunidades que incluso puedan ser compartidos, explicó. Lo importante, advirtió, no es quién tiene las competencias, sino cómo se gestionan esas competencias. Puso como ejemplo el caso de las pensiones, de las políticas activas de empleo, "que no han funcionado separadas de las políticas pasivas", o de la sanidad, que requieren un acuerdo global. "Podemos hablar de qué elementos estructurales lastran el funcionamiento de la sanidad. Yo no estoy de acuerdo con que se rompa el principio de universalidad en la sanidad, pero podemos llegar a un acuerdo sobre cómo gestionarla mejor", dijo.

El presidente de la Junta restó importancia a los continuos rifirrafes que han mantenido en los últimos meses el Gobierno y Andalucía. "Las discrepancias forman parte de la democracia. Yo no comparto la reforma laboral. Y yo no tengo el mismo modelo educativo, no estoy de acuerdo con la reválida y se lo he dicho" al presidente, enfatizó.
Rajoy y Griñán coincidieron en abordar de forma más contundente un plan de lucha contra el fraude fiscal, que perjudica tanto los ingresos del Gobierno como los de las comunidades.

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