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Griñán reclama un pacto por Andalucía y exige 5.000 millones al Estado

El presidente convocará a partidos, agentes sociales y económicos en defensa de una financiación autonómica más equitativa y un reparto del déficit más justo.

el 25 jul 2012 / 10:32 h.

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El presidente andaluz, José Antonio Griñán (i) junto al vicepresidente Diego Valderas (IU).

Con la premisa de que "no hay un solo camino para salir de la crisis" y de que "hay alternativas políticas" a los recortes sociales, el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, dirigió ayer un duro discurso en el Parlamento contra las últimas medidas de ajustes de Mariano Rajoy . Ambos políticos se reunirán el lunes en la Moncloa, y aunque Griñán brindó diálogo y cooperación , lo que puso sobre la mesa ayer en el debate extraordinario fue el temor a que Andalucía pierda competencias y derechos históricos por mor de esos recortes. "La mayoría absoluta puede cambiar leyes, pero no es suficiente para modificar pactos ni el modelo de convivencia que nos proporcionó la Constitución", dijo el presidente andaluz.

Como solución Griñán propuso al arco parlamentario "un gran pacto por Andalucía" en defensa del Estatuto y de sus derechos históricos, un pacto para pedir un modelo de financiación autonómica más equitativo, un reparto más justo del objetivo de déficit y priorizar el gasto en sanidad, educación y políticas sociales. En septiembre convocará a todos los partidos, a los agentes sociales y empresariales para forjar una especie de frente autonomista. "Estamos poniendo en cuestión el pacto constitucional de 1978. Veo la confluencia de todos los nacionalismos, el central y el periférico", advertía Griñán, mientras en Barcelona el Parlament aprobaba pedir el concierto económico , con la abstención de los socialistas catalanes. El líder andaluz pidió no caer en la "trampa" de un debate que enfrente los intereses del Estado con las comunidades. "No hagamos trampa. El debate es sobre competencias y funciones, sobre prioridades en el gasto", dijo.

El presidente andaluz decidió ayer tomar las riendas personalmente del debate extraordinario y monográfico sobre el impacto que tendrán en Andalucía las últimas medidas del Gobierno. Por momentos se comportó como el líder de la oposición a Rajoy en el Congreso, como si hubiera tomado prestado el escaño de Alfredo Pérez Rubalcaba, que cuando tuvo ocasión de replicar al presidente del Gobierno en el momento en el que anunció sus drásticas medidas de ajuste, no fue tan duro ni incisivo, según admitieron los socialistas, como ayer lo fue Griñán. El debate de ayer se transformó, en parte, en una sesión de control al Gobierno de Rajoy, o en un sucedáneo del debate del Estado de la Nación que no tendrá lugar este año.

Juan Ignacio Zoido, que relevó a Javier Arenas en la tribuna como presidente del PP-A, pasó de largo del pacto de Griñán (los populares se abstuvieron cuando se votó la iniciativa) y centró su discurso en denunciar que PSOE e IU habían organizado el debate para hacer una enmienda a la totalidad contra Rajoy. "Le tiendo la mano en nombre del PP. No escuchan al partido que ha tenido mayor refrendo en las elecciones. Vienen a debatir con incorrecciones y faltando el respeto al Gobierno de España", espetó. Zoido fue diana del presidente andaluz y de los dos grupos que forman coalición de Gobierno.

Griñán le "retó" a defender los 22 decretos-ley de Rajoy que, a su entender, dañan a las clases medias y a la competencia autonómica. "No voy a pasar por comerme con patatas 22 decretos ley que no se han pactado con nadie y son lesivos e injustos", le dijo. Zoido no se dejó arrastrar a ese terreno, pero al final respondió con rotundidad: "Entre incumplir un programa electoral, elaborado antes de conocer la situación de ruina en la que han dejado ustedes las cuentas, y salvar a España y a las autonomías, para nosotros no hay color".

El socialista Francisco Álvarez de la Chica, que se estrenó también como portavoz, le reprochó que el Gobierno "criminalice a las comunidades y traslade la falsedad de que somos un país de jauja donde la gente vive de la Administración". El portavoz económico de IU, Ignacio García, llamó a la "movilización y la insurrección del pueblo" para reconquistar los derechos básicos.

DEUDA PENDIENTE. Es difícil imaginar que la reunión de Rajoy con Griñán será tan armónica como lo fue hace dos días el encuentro con Zoido . El propio líder del PP-A admitió que "la cooperación ha saltado por los aires". El presidente andaluz llegó a acusar a Rajoy de seguir un "rumbo equivocado" para hacer frente a la crisis, de romper el "mandato representativo" y de vulnerar el principio de "confianza".

De antemano, la Junta reclama al Estado "no menos de 5.000 millones de euros por el incumplimiento del modelo de financiación autonómica". No es algo inmediato, viene de la etapa del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, al que Andalucía planteó cinco recursos judiciales relacionados con la financiación autonómica. En dos de ellos, el Tribunal Supremo acaba de dictar sentencias firmes a favor de la Junta, a quien el Gobierno deberá abonar 243 millones de euros más otros 30 millones por los intereses devengados.

El presidente aseguró que los problemas de financiación de Andalucía tienen tres causas: la "leonina distribución del déficit", que carga más a las regiones que al Gobierno. "¿Cómo puede exigir a las comunidades el triple de esfuerzo este año y cinco veces mayor en 2013 que el del Estado?", se preguntó. El segundo problema es la deuda y las dificultades de tesorería que afronta la administración. Griñán no fantaseó con acudir al fondo de rescate que el Gobierno ofrece a las comunidades para ganar liquidez. Cuando Zoido le reprochó los impagos a guarderías, colegios y pymes de carácter social, éste volvió a reclamar los 5.000 millones: "Si el Gobierno no estuviera asfixiando a las comunidades, tenga por seguro que la Junta estaría pagando al día sus deudas". El tercer problema han sido "las declaraciones falsas e infundadas que miembros del Ejecutivo de Rajoy han hecho sobre la solvencia de las cuentas andaluzas. Nos han cerrado puertas", enfatizó.

Griñán culminó su intervención haciendo un alegato en defensa del sector público, como única herramienta para reactivar la economía. "No hay economía posible sin un sector público fuerte. Tenemos que financiarlo porque el déficit público es inocente, no provocó la crisis, fue el déficit privado, fue el endeudamiento de las familias, empresas y bancos quien provocó la crisis. Hoy hay un déficit porque nos hemos hecho cargo todos los españoles de las pérdidas del sector financiero", criticó. En la votación, el Parlamento rechazó los recortes del Gobierno con los votos de PSOE e IU y la oposición del PP. Tras el debate se convalidó la modificación del plan de ajuste, que devuelve la paga de julio a los funcionarios.

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