Griñán se compromete a consensuar con la oposición su política fiscal

Griñán se comprometió ayer a consensuar con la oposición su política fiscal. Aseguró que debatirá con los grupos parlamentarios qué hacer con el IRPF cuando Andalucía pase a gestionar el 50% de este impuesto.

el 24 sep 2009 / 20:32 h.

Los impuestos y la gestión econó- mica de la crisis volvieron a acaparar ayer la sesión de control al Gobierno. PP e IU reprocharon a Griñán su "incoherencia" por apoyar la subida de impuestos de Zapatero mientras que en Andalucía se va a mantener la presión fiscal. La oposición coincidió en señalar la "contradicción" del presidente pero usó argumentos opuestos. IU exigió que los "poderosos" paguen más y los populares condicionaron la creación de empleo a que se bajen los impuestos.


Griñán habló alto y claro. Mostró su "apoyo incondicional" a la medida de Zapatero porque traerá a Andalucía 7.200 millones para los parados. Su Gobierno, insistió, no subirá la presión fiscal porque no tiene rentabilidad económica. A Diego Valderas, líder de IU, le recordó que la comunidad apenas tiene margen para subir o bajar impuestos que incidan en la economía. Cuando en enero entre en vigor el nuevo modelo de financiación autonómica, que transferirá a las comunidades la gestión del 50% del IRPF -además del 50% del IVA y del 58% de los Impuestos Especiales-, Griñán se comprometió a debatir en la Cámara qué va a hacer su Gobierno con el tramo autonómico del impuesto sobre la renta. "Entonces hablaremos de desgravaciones y de redistribución social", aseguró.

Llegado ese momento, el presidente confió en que se debata no sólo sobre los ingresos, sino también sobre los gastos "porque es ahí desde donde se redistribuyen los recursos".
El careo con Javier Arenas fue más encendido. El dirigente popular acusó a los socialistas de mantener un discurso "antiempresarial" y de subir los impuestos a los que crean empleo. Precisamente, el presidente de los empresarios, Santiago Herrero, aseguró ayer en Jaén que una mayor presión fiscal sería "muy grave y perjudicial" y apostó por "contener el gasto". Arenas exigió a Griñán que se "atreva" y que acometa reformas. Le propuso un pacto para "analizar juntos" el Presupuesto y recortar el gasto corriente.


El presidente andaluz defendió que sus políticas se ponen en marcha bajo el paragüas de la Concertación y sostuvo que son los dirigentes del PP los que "critican a los sindicatos por no convocar una huelga general". Repasó los impuestos que incrementó Aznar y pidió a Arenas que "deje ya la cantinela" de que las reformas y la bajada de impuestos son la solución a la crisis. "¿Qué reformas quiere? Las únicas que conozco son las de Feijóo en Galicia y se han traducido en suprimir los libros de texto gratis", le espetó Griñán. Ignoró el pacto de Arenas y añadió otro: "Podríamos acordar igualar los sueldos públicos a los de Madrid y todos nosotros ganaríamos más", dijo.


El Parlamento tumbó una iniciativa del PP para que la Cámara rechazara cualquier subida de impuestos y que demandaba a la Junta bajar la presión fiscal.

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