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Griñán se enfrentará a Viera si no hay un acuerdo ‘in extremis’

El PSOE de Sevilla intentaba anoche cerrar una fórmula de consenso para evitar que haya dos listas.

el 20 ene 2012 / 23:33 h.

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Griñán, que acudió ayer a San Juan, junto a Fernando Zamora y Bernardo Bueno.

El PSOE de Sevilla dirimirá hoy si la brecha abierta hace seis días se cierra con una apuesta de consenso de cara al Congreso Federal de febrero o estalla en mil pedazos con dos listas, lo que enfrentaría definitivamente al líder de los socialistas andaluces, José Antonio Griñán, con el secretario general de su partido en la provincia, José Antonio Viera. De producirse tal extremo, ambos dirigentes encabezarían las dos listas y medirían sus fuerzas ante los dirigentes que asistirán hoy al congresillo sevillano.

Griñán, hasta hace poco alejado de batallas de poder orgánico, ha entrado de lleno en la crisis del PSOE sevillano de la mano de su número dos, la secretaria de Organización, Susana Díaz, parte activa en este conflicto. Ayer tarde el presidente andaluz mantuvo otra reunión -la segunda en 72 horas- en San Vicente con Viera para salvar in extremis la ruptura que se escenificó en la Ejecutiva Provincial del lunes. A la vista de que las posturas seguían enquistadas a escasas horas de celebrarse la cita que determinará los 55 delegados que irán al Congreso Federal del partido, Griñán intervino una vez más, pese al coste que puede suponer para un dirigente que tiene unas elecciones al Parlamento de Andalucía a tan sólo dos meses.

Al término de la reunión, ya de noche, las posturas seguían "enrocadas", según fuentes socialistas, aunque todavía se estaba a la espera de otra reunión que Viera iba a tener con el presidente del PSOE de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, de la que nada había trascendido al cierre de esta edición. La noche ha sido larga.

Frente al enroque de posturas, tanto los afines de Viera como los partidarios a las tesis de la número dos del PSOE-A se preparaban para el peor de los escenarios, que ya se ha producido en Cádiz y Almería: desechar la tan anhelada "lista de consenso" y presentar dos propuestas de delegados de cara al Congreso Federal. La baza con la que juega el entorno de la dirección regional es que su lista iría encabezada por el propio Griñán, seguido de Díaz y Villalobos. Es la única opción que contemplaban en San Vicente si no se llegaba a un acuerdo. La alternativa sería una lista liderada por Viera, que coparía los primeros puestos con dirigentes como el parlamentario José Caballos o el alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano, según fuentes socialistas.

El clima invita tan poco al optimismo que Griñán tomó la determinación de llenar su agenda con un acto en Huelva y no acudir al congresillo de Sevilla. Cada uno defiende su postura. Los partidarios de Viera aluden a que fue él quién logró aglutinar esa mayoría del 80% hace cuatro años y, por tanto, es el "más capacitado" para buscar "una lista de consenso" y no "impuesta" desde el regional. No piensan así en el entorno de San Vicente, donde consideran que el secretario provincial, en su afán de integración, "se ha alejado de la mayoría de la Ejecutiva provincial". "Para integrar hay que respetar la mayoría y no crear otra mayoría con la minoría", recalcó Villalobos, que antes de la vorágine de reuniones presagió de que se buscaría el acuerdo "hasta el último segundo".

En medio de estas llamadas al acuerdo, continuó el ruido de sables entre cargos socialistas, que tuvo su punto más controvertido el pasado jueves con las duras críticas de Toscano a la candidatura de Carme Chacón por representar, a su juicio "la catalanización del PSOE". Esas impresiones fueron cuestionadas por Griñán que, en los micrófonos de Radio Nacional y sin hacer alusión al alcalde de Dos Hermanas, calificó de "intelectualmente una indecencia" tales manifestaciones "porque nadie puede dejar de ser catalán", mientras que el alcalde nazareno le emplazó a que dejara de "jugar a la neutralidad activa" cuando "su entorno trabaja en una línea de apoyo activo" hacia la dirigente catalana. "Él también apoyó a Borrell, que creo que era catalán", replicó Villalobos, que espera resolver hoy esta disputa de días "cara a cara".

En medio, las agrupaciones se situaban como en una partida de ajedrez. Aunque San Vicente exhibió que contaba con el respaldo de 80 de ellas -más Juventudes Socialistas, cuyos cargos se renovaron en diciembre no sin conflictos internos-, los dos contendientes hacían sus cuentas. Entre la maraña de comunicados cruzados, el de un grupo de militantes del PSOE que pidieron aplazar el Congreso Federal y que lamentaron que se dé "esa imagen de descontrol a dos meses de unas elecciones andaluzas". Un hecho que nadie pasa por alto.

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