Local

Griñán se reta a renovar la paz social en plena guerra de sindicatos y CEA

La crisis y los recortes han convertido en papel mojado el último acuerdo de Concertación, de 2009

el 08 nov 2012 / 17:22 h.

TAGS:

Durante más de una década, la Concertación ha sido esgrimida como uno de los grandes logros económicos y laborales por parte de la Junta, además de traer la paz social. Sin embargo, el último acuerdo que el Gobierno andaluz firmó en 2009 con empresarios y sindicatos ha sido un continuo foco de conflicto. El pacto, que expira a final de año, está prácticamente paralizado y así lo han denunciado los agentes socioeconómicos. La crisis y los ajustes han dado al traste con los objetivos del ambicioso documento, que preveía movilizar 19.000 millones en cuatro años. El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, va a citar a la patronal, a UGT y CCOO en enero para renovar el pacto social. No será fácil. Habrá que salvar la enorme brecha entre sindicatos y empresarios.


A las puertas de una huelga general convocada por los sindicatos el próximo día 14 contra las medidas de ajuste del Gobierno de Mariano Rajoy, el Ejecutivo andaluz de PSOE e IU quiere recuperar esa paz social que tanto resultado dio en el pasado y que encalló al estallar la crisis. "De aquí a enero o febrero tendremos terminada la concertación", anunció ayer Griñán. En declaraciones a la Cadena SER, el presidente andaluz explicó que la Consejería de Economía tiene ya "prácticamente ultimado un documento para acercar posiciones entre las partes" y dijo que cree que sería importante hacerlo con una "determinada urgencia" para "aportarlo también al gran pacto por Andalucía". Ese pacto al que se refirió es el acuerdo por el empleo que Griñán anunció en su investidura -aún no se ha concretado- y que pretende ser una de las señas de identidad del Gobierno de coalición. En una comunidad azotada por la mayor tasa de paro (el 35%) los socios en San Telmo urgen a que todos remen juntos contra el paro, pero el distanciamiento entre UGT, CCOO y patronal es el principal obstáculo. Herrero está más alineado a las tesis del PP y los sindicatos forman un bloque sólido con IU.


El anuncio de Griñán no es baladí. Que la Junta se comprometa a firmar una nueva Concertación implica que deberá dotarla de medidas concretas, y, sobre todo, de dinero. Se antoja complicado después de que el Ejecutivo andaluz aprobara la semana pasada el Presupuesto de 2013, el más austero de todos, condicionado por la soga del déficit público (0,7% del PIB). Habrá unos mil millones destinados para crear empleo y reflotar la economía. El programa estrella, impulsado por IU, es el plan de acción social para que los ayuntamientos contraten a parados de larga duración y a víctimas de la violencia de género. Cuenta con 60 millones. Sindicatos y patronal criticaron duramente las cuentas, los primeros, porque avisan de que se perderá empleo público, y la Confederación de Empresarios de Andalucía CEA por el recorte en la inversión (-20%).


Lo que está claro es que la nueva Concertación no tendrá números boyantes. El VII Acuerdo, firmado a finales de 2009, contaba con 19.000 millones para financiar 391 medidas durante los cuatro años de vigencia. Cinco meses después el acuerdo casi saltó por los aires. UGT y CCOO denunciaron que no había habido ninguna reunión. La Junta reaccionó y los llamó, junto a la CEA en mayo de 2010. En octubre, tras las distancias marcadas por la huelga general del 29S, sindicatos y patronal volvieron a dar un golpe en la mesa y denunciaron que no se había desarrollado ningún punto del pacto. En enero de 2011 Griñán se reunió por separado con ambas partes para priorizar medidas anticrisis.

El presidente de la CEA, Santiago Herrero, fue muy crítico con la Junta. El clima de tensión se agravó cuando, en vísperas del 28-F, Herrero ofreció a CCOO y UGT un pacto por la competitividad al margen de la Junta. En marzo hubo foto al más alto nivel para hacer balance de la Concertación. Desde entonces, poco más se ha sabido.

  • 1