sábado, 15 diciembre 2018
01:10
, última actualización
Local

Griñán señala a Jiménez como vicesecretario general del PSOE-A

El dirigente busca un pacto con los socialistas de Jaén que arrinconaría al resto de 'rubalcabistas'.

el 05 jul 2012 / 11:49 h.

TAGS:

El onubense Mario Jiménez.

"El éxito de este congreso regional dependerá de lo que Griñán y su gente vayan a meter el dedo en el ojo a sus críticos". La frase de un veterano socialista ilustra los derroteros por los que puede discurrir este 12 congreso regional del PSOE que hoy arranca en Almería. El secretario general del PSOE-A, José Antonio Griñán, afronta el cónclave con un liderazgo mucho más fuerte y consolidado que hace dos años, cuando tomó las riendas del partido. Tiene la oportunidad de hacer un PSOE-A a su medida y elegir entre dar cabida en su dirección a los críticos -que afloraron como un movimiento compacto a favor de Alfredo Pérez Rubalcaba en el último congreso federal- o laminarlos. En el entorno de Griñán hablan de diálogo "con las mayorías", apuntando a que negociarán un pacto con los socialistas de Jaén pero que tienen intención de ningunear al resto de los críticos de otras provincias. Los congresillos para elegir a los delegados al cónclave regional han dejado claro que el griñanismo ha diluido la fuerza de sus adversarios internos, que han quedado en un porcentaje testimonial. Solo en Jaén son mayoría y en Cádiz siguen siendo relevantes pese a haber perdido el control. Hoy se votará la gestión de la actual ejecutiva y de nuevo podrán medirse las fuerzas.

Griñán ya ha anunciado que introducirá cambios importantes en la organización con el reto principal de volver a conquistar la calle después de una caída en picado de apoyos y tres derrotas consecutivas en las urnas. Ayer, el también presidente del PSOE confirmó que el onubense Mario Jiménez, portavoz parlamentario y secretario general del PSOE de Huelva, será su número dos ocupando la vicesecretaría general. Jiménez, junto a Susana Díaz y el dimitido Rafael Velasco, formó parte del tridente de treinteañeros a los que Griñán entregó el partido en el pasado congreso. La dirección socialista será paritaria y en la presidencia del PSOE-A seguirá una mujer, aunque nadie quiso confirmar si repetirá la malagueña Rosa Torres. Diversas voces apuntaron la posibilidad de que el pacto con los socialistas de Jaén, dirigidos por Francisco Reyes y Gaspar Zarrías, lleve a Micaela Navarro a ese lugar. La jiennense salió del Gobierno después de que los afines a Griñán la señalaran como el referente de un sector crítico dispuesto a pedir su dimisión si perdía las elecciones.

Ella siempre lo ha negado. En cierta manera en su persona se ejemplificó el castigo a quienes han retado a la ejecutiva regional en esta última etapa, convulsa desde un punto de vista interno.

La número dos del partido, Susana Díaz, saldrá de la dirección andaluza tras dar un paso para liderar el PSOE de Sevilla. Un movimiento que alentó Griñán al ficharla como consejera de la Presidencia. Ayer era visible la indignación contra el expresidente José Rodríguez de la Borbolla en el círculo más cercano al presidente por sus duras declaraciones cuestionando la candidatura de Díaz. Griñán ha librado en el PSOE-A una carrera de obstáculos que culminó laureado el pasado 25 de marzo, cuando perdió las elecciones pero conservó el Gobierno gracias a un pacto con IU. Ahora se verá cómo es el presidente ejerciendo de líder.

  • 1