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Griñán ve "imposible" hacer el Presupuesto de 2013 sin desmantelar la sanidad y la educación

El presidente andaluz acusa a Rajoy de "discriminar" a Andalucía y advierte de que el recorte de 2.700 millones obliga a cerrar 19 hospitales públicos, 2.000 colegios y despedir a 60.000 empleados de la administración

el 01 ago 2012 / 10:26 h.

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Los acuerdos aprobados en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, que rebajan el techo de endeudamiento de Andalucía del 15,1% del PIB al 13,2%, hacen inviable la confección de los próximos presupuestos. Andalucía no se lo esperaba, porque dos meses atrás, en mayo, el mismo órgano que coordina la política económica entre Gobierno y comunidades dio el visto bueno al plan de ajustes andaluz , que fijó ese margen de deuda en el 15,1%. Los casi dos puntos de diferencia del PIB que impone el Gobierno a la Junta equivalen a un recorte de 2.735 millones al año, casi el 10% del presupuesto regional.

El presidente andaluz, José Antonio Griñán, compareció ayer de urgencia para anunciar que con el nivel de endeudamiento que el Gobierno ha impuesto a esta región "no se pueden hacer los Presupuestos de 2013". "Es imposible, a menos que cerremos hospitales y escuelas públicas", sentenció, "no se pueden recortar 3.000 millones sin tocar la sanidad y la educación, o dejar de cumplir lo que recoge el Estatuto, como la gratuidad de los libros de texto o la televisión pública autonómica". Las cuentas regionales traducen en cifras la política de un Gobierno autonómico . Griñán no sólo acusó a Mariano Rajoy de dinamitar la impronta ideológica de su gabinete -"que es una alternativa a la del Gobierno central"- sino de permitir "un trato discriminatorio que rompe la igualdad de los españoles vivan donde vivan".

El presidente andaluz ha elevado el tono de alerta hasta cotas casi definitivas y ayer ofreció una imagen de su Gobierno prácticamente rehén del de Rajoy. Si el Ministerio de Hacienda sigue adelante con el objetivo de déficit impuesto a las comunidades (0,7% del PIB) en 2013 y le suma un límite de endeudamiento equivalente a 1,9 puntos del PIB, Andalucía se verá obligada a desmantelar la cobertura sanitaria y el sistema educativo como lo conocemos. "De llevarse a cabo estas decisiones, avaladas por las comunidades del PP, supondría cerrar 19 hospitales, todos los del servicio de salud, despedir a 60.000 empleados públicos, uno de cada cuatro trabajadores de la Junta, o cerrar la mitad de colegios de Andalucía, más de 2.000", advirtió, para acto seguido instar a Rajoy a "rectificar", "revisar" el límite de deuda y reabrir el "diálogo" desde la "lealtad". "Discriminar a Andalucía es la peor forma de defender a España", sentenció.


CALCULAR LA DEUDA. El Consejo de Política Fiscal aprobó el martes, con los votos de las 11 regiones gobernadas por el PP, dos estrategias para apuntalar de forma definitiva el objetivo de estabilidad presupuestaria. Una tenía que ver con la reducción del déficit público y las comunidades ya conocían los topes impuestos: este año no podrán superar un déficit del 1,5% del PIB, en 2013 el límite estará en el 0,7%, en 2014 será como máximo del 0,1%, y en 2015, se les exige un superávit del 0,2%. Griñán se reunió con Rajoy el día antes, en la Moncloa, para proponerle un reparto de los objetivos más "equitativo" entre el Gobierno y las regiones (de 60-40). La UE acababa de conceder un margen adicional a España para cumplir con ese límite del déficit, pero el Estado se negó a compartir dicho margen con las regiones. El presidente andaluz cree que Rajoy "fue sincero" al asegurarle que lo estudiaría. Sin embargo, al día siguiente Montoro llevó al Consejo la segunda estrategia: una nueva cláusula que establece por primera vez límites de deuda individuales para las comunidades, modificando así los parámetros de los planes de reequilibrio regionales aprobados por el mismo Gobierno en mayo. "Nadie nos avisó", se quejó Griñán.

El techo de deuda, que al contrario que el límite del déficit no es el mismo para todas, es lo que motivó el portazo de la consejera de Hacienda, Carmen Martínez Aguayo. El objetivo global de deuda para el conjunto de las comunidades es del 15,1% del PIB en 2012 y del 16% en 2013. Cada región asume una porción distinta de ese objetivo, algunas más y otras menos. La fórmula para calcular el nivel de endeudamiento es la misma para todas: a la deuda que arrastraban a 31 de diciembre de 2011 se le suma el déficit previsto para este año (1,5% del PIB), más el dinero que las comunidades deben devolver por la liquidación negativa del modelo de financiación autonómica, correspondiente a 2008 y 2009.

La Junta cree que este sistema es injusto porque, al aplicarlo, "las regiones más endeudadas son las beneficiarias, y las que han hecho más esfuerzo para rebajar la deuda, las más perjudicadas" [ver cuadro]. Andalucía tiene un nivel de endeudamiento tres puntos por debajo de la media (9,8% del PIB frente al 13,1% de media), e inferior a otras regiones que, en lugar de verse restringidas por el techo de endeudamiento, podrán disponer de más margen presupuestario. A Cataluña se le aumenta del 21,3 al 23,5%, a Valencia del 22,4 al 23% y a Castilla-La Mancha del 18,9 al 21,4%. Las tres están más endeudadas que Andalucía. "Esto significa que en 2013 nosotros tenemos que recortar 2.735 millones, Cataluña dispondrá de 4.259 millones, la Comunidad Valenciana de 612 millones y Castilla-La Mancha de 944 millones", advirtió Griñán.

El Ministerio de Hacienda vino a explicar que Andalucía es la más damnificada y se le concede menos margen para endeudarse porque su PIB no es el de regiones más ricas como Cataluña, Madrid o Valencia, ni crece al mismo ritmo ni produce la misma confianza en bancos y mercados. Montoro sostiene que la deuda andaluza a finales del pasado año era mayor, que la Junta fue la que más dinero pidió al Gobierno para saldar su deuda con los proveedores (2.700 millones) y que aún tiene impagos pendientes. "Se tiene bajo nivel de deuda, sí, pero no se pagan las facturas a proveedores, ¿es eso lo correcto a la hora de elaborar un presupuesto?", se preguntó el ministro, acusando a la Junta de "hacer trampas en el solitario". Griñán lo negó: "Andalucía pidió en términos por habitante menos dinero para proveedores que Castilla-La Mancha o Valencia".

El presidente andaluz se comprometió ante Rajoy a cumplir con el objetivo del déficit para este año, pero ayer matizó que el techo de deuda desbarata su plan. "El límite de endeudamiento aplasta el objetivo de déficit de tal manera que lo convierte en superávit", dijo. "Pensar que una administración puede lograr un superávit en época de recesión...es que nos hemos vuelto todos locos, a menos que lo que se pretenda es privatizar la educación y la sanidad", añadió, e insistió en que "están en peligro nuestros servicios públicos fundamentales".

Griñán ha convocado para hoy un Consejo de Gobierno extraordinario que aprobará varios puntos: emplear todos los recursos jurídicos necesarios para defender los derechos de Andalucía, tanto por la vía contencioso administrativa como a través del Constitucional. Por ahora, lo aprobado en el Consejo de Política Fiscal es un acuerdo administrativo que debe plasmarse en ley. Griñán prevé paralizarlo antes. La Junta también reabrirá el Parlamento en agosto para convocar otro pleno que fije una posición común andaluza, antes de que se celebre la Conferencia de Presidentes autonómicos en septiembre. Esto implica, claro, tratar de sumar el apoyo del PP-A, única fuerza en la oposición dentro de la Cámara. La Junta también iniciará una ronda de reuniones con los agentes sociales y empresariales andaluces para sellar un frente común en defensa de la sanidad y la educación.

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