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Guerra a la urbanización aislada

El urbanismo del futuro se va a ensayar en la Gran Sevilla, y con sello público. El campo de pruebas estará en dos de las principales bolsas de suelo de la provincia, Cortijo de Cuarto y el Pago de Enmedio, con fórmulas radicalmente alejadas de los añejos polígonos de viviendas y de las urbanizaciones aisladas.

el 16 sep 2009 / 02:07 h.

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El urbanismo del futuro se va a ensayar en la Gran Sevilla, y con sello público. El campo de pruebas estará en dos de las principales bolsas de suelo de la provincia, Cortijo de Cuarto y el Pago de Enmedio, con fórmulas radicalmente alejadas de los añejos polígonos de viviendas y de las urbanizaciones aisladas.

Un urbanismo que ahorre en el consumo de energía y agua, con una buena gestión de las basuras, que minimice los ruidos y con abundancia de zonas verdes. Y no sólo eso: con buenas conexiones al transporte público y una dotación de servicios (educativo, sanitario, comercial...) de tal nivel que no haga falta desplazarse a otros sitios. La relación anterior se mueve entre la utopía y la carta a los Reyes Magos, pero es lo que se ha puesto como objetivo la Empresa Pública de Suelo de Andalucía (EPSA), que es la principal promotora de las enormes bolsas de suelo de Cortijo de Cuarto (en Sevilla, donde irán 5.550 viviendas) y el Pago de Enmedio (en La Rinconada, con 4.500 hogares).

Ya que el suelo es público, EPSA (dependiente de la Consejería de Vivienda) quiere aprovechar para dar ejemplo y marcar hacia dónde camina el futuro urbanístico. "El urbanismo sostenible es un proyecto ambicioso, pero posible técnica y económicamente", apostilla en un documento de reflexión ante estas dos actuaciones de referencia en el área metropolitana, "que suponen una forma distinta y modélica de entender y ejecutar las actuaciones urbanísticas".

La Administración considera que tiene la obligación moral de diseñar un modelo muy distinto al actual y que, a la vez, sea asumible económicamente: así le estará diciendo a los promotores privados que en este camino, "sostenible y de calidad", no van a perder dinero. "Un modelo de desarrollo urbano que no resulte rentable desde el punto de vista empresarial está abocado al fracaso".

¿Y cómo se va a hacer esto? Lo primero es alejarse de "los denominados polígonos tan extendidos en Sevilla para paliar los problemas de vivienda" hasta no hace muchos años. Ahora la política es "radicalmente opuesta": la clave es un modelo compacto, con una alta densidad de ocupación de los terrenos. Es decir, que también se le dice adiós al crecimiento horizontal (casitas adosadas) para darle la bienvenida al vertical, a bloques de pisos que en Cortijo de Cuarto serán de hasta 12 plantas.

Y para que todo salga bien, desde EPSA se apunta a la trilogía previsión, planificación y coordinación, es decir, nada de que cada promotor haga las cosas a su aire. Eso es vital, por ejemplo, para diseñar la recogida de residuos sólidos urbanos, ya que se colocan las infraestructuras donde es necesario para evitar la contaminación de agua, aire o suelo, lo que también ayudará a la reutilización y el reciclaje de los restos.

Las viviendas seguirán criterios de eficiencia energética (paneles solares, menos consumo eléctrico, ahorro de agua?), y los bloques se alinearán de tal manera que se reduzca el ruido del tráfico. Habrá zonas verdes por encima de la media y hasta será obligatorio usar un porcentaje de materiales reutilizados o reciclados en la construcción de los pisos. En definitiva, nada que ver con lo que se hace ahora, de ahí que EPSA se refiera a un urbanismo futurista, pero que puede ser posible hoy.

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