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Ha nacido un nuevo Billy Elliot

el 10 feb 2012 / 18:26 h.

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La realizadora polaca Malgoska Szumowska y actriz francesa Juliette Binoche posan para los fotógrafos en la Berlinale.
A la recta final de los Óscar no se llega por casualidad. Extremely loud and incredibly close es una de sus pruebas más contundentes. Tras cortarle la cabeza a María Antonieta en la película de inauguración Adiós a la Reina, la Berlinale nos ha servido, vía Hollywood, el plato fuerte del día con esta película fuera de competición.


Stephen Daldry, el director de grandes adaptaciones literarias como Las Horas y El Lector, se atreve con valentía con uno de los grandes traumas colectivos de la sociedad americana: los atentados del 11 de septiembre. Lo hace a través de Oskar, un chico que pierde a su padre en una de las Torres Gemelas y rebuscando en sus recuerdos encuentra una misteriosa llave con un nombre: Black.

Como en Billy Elliot, Daldry demuestra su enorme capacidad para elegir grandes actores infantiles y dirigirlos con maestría. Thomas Horn, así se llama el ‘nuevo Billy Elliot', nos conmueve hasta la médula y nos mantiene toda la película al borde de las lágrimas mientras intenta buscar la conexión entre la misteriosa llave, su padre y su súbita e inexplicable pérdida. Sandra Bullock vuelve a demostrar que nunca tuvo un pelo de tonta y que es una grandísima actriz, mientras Tom Hanks borda el papel de padre ideal, cercano y divertido. El legendario Max von Sidow completa un reparto para quitarse el sombrero.

Con Coming Home de Fréderic Videau, el festival ha optado por seguir encogiéndonos el corazón con otra película de niños que sufren hasta límites insospechados. Lo hace, en este caso, con una supuesta historia de ficción "no basada en hechos reales" sobre Gäelle, una chica raptada durante ocho años por un desequilibrado. La historia, como queda claro desde el principio, es un trasunto del caso de Natascha Kampusch, la chica austriaca cuya historia conmovió a medio mundo.

El famoso productor Bernd Eichinger ya había comprado los derechos de la historia y Kampusch lo había autorizado, pero la muerte de Eichinger truncó los planes y, al final, han sido los franceses los que se han llevado el gato al agua de manera camuflada.

La actriz, Agathe Bonitzer, consigue transmitir con su hieratismo el conflicto mental de alguien que ha pasado ocho años encerrados y temiendo por su vida, pero su director no consigue aprovechar la capacidad de la chica, falla en el ritmo y termina aburriendo al espectador.

La última película en competición del día nos ha llegado desde Senegal en forma de coproducción francesa. ¿Su nombre? Aujourd´Hui, de Alain Gomis. El francés narra la historia de un hombre que se despierta con la certeza de que es su último día con vida y, mientras vaga por las calles de su ciudad natal senegalesa, se lamenta de no haber optado por un futuro mejor.

La Berlinale enfila así su punto álgido, el primer fin de semana, con un cartel plagado de estrellas. Tras el paso de Diana Kruger y Juliette Binoche, le toca el turno a Angelina Jolie, que se estrena como directora con una película sobre el conflicto de los Balcanes llamada In the Land of Blood and Honey. La americana promete ofrecernos un gran espectáculo... también fuera de la pantalla.

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