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Cultura

Habemus feriam

el 08 feb 2010 / 20:26 h.

Estrés informativo. Un año más, la gestación de los carteles de la Feria de Abril se ha visto acompañada de la sobreinformación de algunos medios especializados que daban por seguras y confirmadas algunas combinaciones –sobre todo en la preferia– que en el guiso final han tenido poco que ver con esos avances corregidos y recompuestos hasta la saciedad disfrazando las noticias de supuestas exclusivas en las que se hacía prestidigitación con las fechas y las horas.

Vamos a jugar a ser empresarios: es lo que parecía en unas ocasiones, causando la inquietud, y muchas falsas ilusiones, en esos toreros puestos a la cola a los que se daba por seguros sin que sus apoderados hubieran atravesado los umbrales de las oficinas de Adriano. Esa carrera loca para intentar parir los carteles antes que la propia empresa Pagés invita a una serena reflexión en la que andamos todos en juego.

Presentación oficial. Y el caso es que mañana, Eduardo Canorea y Ramón Valencia nos anunciarán unas combinaciones que, salvo retoques de última hora, los periodistas ya les hemos contado.

En el avance del pasado sábado ya tuvimos ocasión de dar un cumplido repaso al hilo argumental de un abono en el que prima la excelencia, la apuesta decidida por los nombres más ilustres del escalafón para dar contenido a un ciclo en el que se escenificará un encarnizado asalto a la cumbre. El Juli, Sebastián Castella, Miguel Ángel Perera, José María Manzanares, El Cid o Daniel Luque medirán sus fuerzas en este primer puerto de montaña de la temporada 2010. Una campaña que, antes de su comienzo, ya está cargada de una tensión positiva para el espéctaculo; adobada por el revuelo de firmas ilustres en las grandes cabeceras nacionales; espoleada por la reacción al lobby antitaurino y recrecida después de vivir un año, el de 2009, en el que el toreo comprendió que tenía que ponerse las pilas para sacudirse los efectos de la crisis. La Fiesta se había aliado peligrosamente con el extinto mundo del ladrillo en un extraño negocio en el que se barajaban cantidades que nada tenían que ver con lo verdaderamente generado. Ahí está la lección. Los primeros brotes verdes están en la asunción de responsabilidad por parte de las grandes figuras.

Me quedan 19 toros. Es la cifra mágica que ha fijado Daniel Luque en su órdago a los grandes. Diez toros en Madrid y 9 en Sevilla para confirmar la apuesta más hermosa del primer tramo de la campaña. Discutido por algunos y sin haber logrado la unanimidad de la prensa en este precoz asalto a la cumbre, el joven diestro de Gerena se sabe seguro de sus posibilidades. Y una cosa está clara: además de sus aptitudes con el capote y la muleta, Luque es el diestro de la nueva hornada con más raza y ambición de gran figura. En el mano a mano con Perera saltarán chispas y centellas. No se lo pierdan.

Y la trastienda. Ya comentábamos en ese avance de carteles que los flecos sueltos de este brillante abono 2010 se encontraban en la segunda línea de fuego. La necesidad de atender los compromisos propios de la empresa y los pocos huecos libres que han quedado se han traducido en la ausencia de algunos toreros y la indeseada ubicación de otros matadores que habían sudado la camiseta para venir a Sevilla en mejores condiciones. Paralelamente, vuelven a hacer el paseíllo algunos diestros que, a estas alturas, están vistos para sentencia. En cualquier caso, suerte para todos.

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