Jóvenes al día

Hacer un ‘agosto’ que coincide con la llegada de Pentecostés

Muchos son los negocios que aprovechan la llegada del Rocío para incremetar sus ventas.

el 06 jun 2014 / 08:00 h.

Pentecostés posibleConsolación Ayala es una joven de 30 años que desde hace unos cuantos tomó las riendas del negocio familiar que su padre creara en el año 1987: una guarnicionería en Utrera. Doce años antes, su padre fundó una ganadería en Utrera, la Yeguada Ayala, de caballos Españoles de Pura Raza. Fue entonces cuando surgió una idea de negocio alrededor de la guarnicionería, buscando el nexo de unión entre el mundo del caballo y todos los utensilios, enseres y prendas que puedan ser necesarios para su uso y disfrute. Actualmente también disponen de otra tienda en Los Palacios. El término guarnicionería hace referencia a todo lo relacionado con el mundo de la piel, los cueros y las guarniciones o enganches de los caballos. Aunque la empresa es de su padre, ella es la encargada de atender al público y asesorar sobre los productos que venden. «Nos dedicamos a todo lo relacionado con el mundo del caballo y la hípica como monturas y zaleas, además de otros enseres para ataviar al caballo, productos relacionados con la feria y la romería, prendas destinadas al jinete como trajes de corto, sombreros, botos o ropa para concursos como doma clásica. También tenemos un gran surtido en complementos y utensilios de cuero», explica. El negocio familiar tiene una nueva sección destinada a la moda flamenca, de la que ella es protagonista. Esta joven estudió diseño de moda y en la actualidad comercializa sus diseños en las dos tiendas de las que disponen. Para que sus clientas siempre estén atendidas, alterna su presencia en ambas tiendas: por las mañanas en Utrera y por las tardes en Los Palacios. «Mis vestidos están teniendo aceptación no sólo en Andalucía sino también en otros lugares como Valencia, Las Palmas, Zaragoza…», comenta. Consolación Ayala, nombre por el que se da a conocer en el mundo de la moda, estudió en Ceade y remató sus estudios con un año en Milán, donde pudo completar su formación en moda pret-a-porter. A pesar de atreverse con todo, manifiesta su preferencia por la moda flamenca, donde centra su principal volumen de ventas y diseños. Durante estos días previos al Rocío, comenta que incrementan de forma notable las ventas: «Según se aproximan las salidas de las hermandades en los pueblos, la gente se va acercando a comprar los últimos detalles que necesitan para estar a punto para el camino». Entre los productos que más venden en estos días se encuentran los sombreros Panamá, un sombrero de pala ancha hecho de palma que es confeccionado en Ecuador, se trata del modelo más demandado para el Rocío y las romerías. También los pantalones monteros, similares a los de corto pero con la cintura baja y mucho más cómodos para el camino. Aunque su volumen de ventas suba durante el periodo de romerías y ferias, también disponen de otros productos que son demandados todo el año como son las prendas de calle de marcas relacionadas con el mundo hípico, bolsos y otros complementos para señora. El negocio funciona, y prueba de ello es que están valorando la posibilidad de abrir nuevas tiendas en otros pueblos de la provincia. A pesar de ello, dice que la crisis se ha notado bastante en las ventas: «Antes la gente tenía más fondo para gastar, hoy muchos tienen que controlar los gastos y otros directamente no pueden permitirse acudir a las romerías». Tiene la confianza de que la economía de las familias mejore y que los que hoy no puedan permitirse disfrutar de las romerías y del mundo del caballo, pronto puedan volver a hacerlo. Consolación se considera emprendedora y piensa que la salida a la crisis pasa en muchos casos por llevar a cabo tu propia idea de negocio. Ella ha creado su propia firma de ropa aprovechando la sinergia con el negocio de su padre y haciendo de ambos un mismo negocio. «Se trata de aprovechar lo que ya tienes y adaptarlo para que pueda servirte», destaca. Para ella hubiera sido mucho más complicado crear su propio negocio fuera del negocio de su padre. Entiende que no es el mejor momento para hacer inversiones, pero aconseja a todo el que tenga una idea de negocio que intente ponerla en marcha pero que antes investigue si dará buen resultado. «Nos venden que hay mucho apoyo a los emprendedores, pero estoy convencida de que lo poco que ofrecen no es suficiente para que una persona monte algo de cero», denuncia. Sus planes de futuro no pasan por desvincularse de la empresa familiar para independizar su negocio de moda flamenca: «Estoy contenta como estoy, ambos negocios se complementan a la perfección, me veo llevando el negocio familiar durante mucho tiempo más». A pesar de dedicarse a un negocio ampliamente relacionado con el mundo de las romerías y con el Rocío en particular, reconoce ser muy poco rociera, tampoco en su familia lo son. De todos es sabido eso de que «en casa del herrero, cuchillo de palo».

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