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Haidar depende de Mohamed VI

España ha gestionado el caso con la ONU, la UE, el Magreb y mañana lo hará con EEUU.

el 12 dic 2009 / 19:56 h.

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El pasado jueves el Gobierno alauí respondió con una rotunda negativa a las presiones ejercidas tanto por EEUU como por la ONU para conseguir que la activista saharaui -que ayer cumplió 27 días en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote- pueda regresar al Sáhara Occidental.


La vida de Aminatu Haidar sólo depende de la voluntad de Mohamed VI, rey de Marruecos. O al menos eso desvelan los últimos acontecimientos conocidos. Según publicó ayer el diario El País, la conversación entre la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, y su homólogo marroquí, Taieb Fassi-Fihri, fue la primera gestión norteamericana de alto nivel en esta crisis. Y la respuesta recibida fue la misma que la obtenida por el Ejecutivo español: un no a su vuelta a El Aaiún. Por el momento, ningún miembro de la Administración Obama ha llamado a Mohamed VI para la resolución del conflicto, como ya ocurriera en 2002 durante la disputa entre Rabat y Madrid del islote Perejil. Esa podría ser quizás la última esperanza para Aminatu Haidar.


España, mientras tanto, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, ha gestionado con la Unión Europea, Naciones Unidas y países del Magreb, entre ellos Marruecos, Argelia, Mauritania y Libia, el caso de la activista saharaui sin ningún resultado.
A nivel de organismos multilaterales, el ministerio se ha puesto en contacto con altos cargos de la ONU, como su secretario general, Ban Ki-Moon; la alta comisionada para los Derechos Humanos, Navi Pillay; el alto comisionado para los Refugiados, Antonio Guterres, y también con el secretario general del Consejo de Europa, Walter Schwimmer.


Sobre la Unión Europea, los contactos se han mantenido con el ministro de Asuntos Exteriores de Suecia -país que ejerce la presidencia de turno de la UE-, Carl Bildt; con el alto representante para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana; con su sucesora, Catherine Asthon; con la comisaria de Relaciones Exteriores y Política de Vecindad, Benita Ferrero-Waldner, y con varios ministros de Exteriores de los Veintisiete.


A nivel del Magreb, el ministerio se ha comunicado con los ministros de Asuntos Exteriores y Justicia marroquíes, Taieb Fassi-Fihri y Abdelwahed Radi, respectivamente; y con los ministros de Exteriores de Argelia, Mauritania y Libia. También se ha mantenido contacto con los delegados del Frente Polisario en España, Mohamed Jadad, y en la ONU, Ahmed Bujari. Por ahora no ha habido ningún resultado positivo.
España hará mañana un nuevo intento para resolver el conflicto durante la reunión que el ministro Miguel Ángel Moratinos mantendrá con su homóloga Hillary Clinton en Washington. El Gobierno se aferra a la carta de EEUU porque es el único país con potencial para presionar a Rabat y al Rey.


Mientras tanto, el PP y la abogada de Aminatu Haidar, Inés Miranda, coincidieron ayer en que el Gobierno debe asumir sus errores y no cargar sobre las Fuerzas de Seguridad la responsabilidad de su entrada en España, tras ser expulsada de Marruecos. Ambos respondieron así a las declaraciones de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, quien el viernes indicó que la decisión de permitir el viaje a Lanzarote de Haidar se tomó "en el ámbito de las autoridades de la Policía de Fronteras". En la misma línea se manifestó el presidente al aclarar que "no hay ninguna autoridad política" que se dedique a autorizar o denegar estos permisos.


No obstante, una magistrada del Juzgado Contencioso-Administrativo número 4 de Las Palmas de Gran Canaria avala en un auto la actuación policial en el caso Haidar cuando el pasado 14 de noviembre se impidió la salida de España a la activista saharaui. Asimismo, la juez ha rechazado las medidas cautelares que la activista saharaui pedía por este caso, entre las que se encontraba su salida inmediata de territorio español hacia El Aaiún, según publicó ayer El País.
Además ayer se supo que Haidar entró en el Sáhara Occidental hasta en seis ocasiones anteriores a su fecha de expulsión el 14 de noviembre sin identificarse como marroquí en el control de pasaportes del aeropuerto de El Aaiún, informaron a Europa Press fuentes diplomáticas.

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