lunes, 19 noviembre 2018
19:23
, última actualización
Local

Hallados restos humanos tras la pared de una capilla

Los huesos fueron localizados durante una obra y aún no se ha esclarecido su procedencia

el 04 ene 2012 / 21:25 h.

TAGS:

La Iglesia Parroquial Santa María de la Asunción de Mairena del Alcor guarda en su seno numerosos huesos humanos. El descubrimiento lo realizó Benjamín Domínguez, el hermano mayor de la Hermandad Sacramental, junto a un operario que trabaja en la restauración de la capilla.

Tras la pared de una de las hornacinas del lugar había dos tipos de ladrillos distintos, superpuestos el uno al otro. Los golpes en el muro comenzaron a sonar huecos. Con el derrumbamiento de los ladrillos, quedó al descubierto una cámara oscura. La luz de una linterna vislumbró un espacio de unos cuatro metros cuadrados de superficie y tres metros de altura, en los que aparecían apilados una ingente cantidad de huesos de manera desordenada, colocados sin orden unos sobre otros.

"No sé el número exacto, pero por la cantidad de restos que vimos y por la altura que presentaba el hacinamiento podemos decir que pertenecían a cientos de personas", aseguró a este periódico el hermano mayor de la Hermandad Sacramental responsable de la capilla en la que fueron hallados los restos.

¿Vecinos o incluso sacerdotes fallecidos, restos de devotos de la hermandad? Aunque puedan ser muchas las hipótesis, se desconoce qué hacen emparedados en la parroquia tales restos y a quiénes pertenecían. Para el hermano mayor de la hermandad que encontró los restos daba la impresión de tratarse de un osario: "Muchos de los cráneos que había estaban rotos, por lo que creemos que fueron depositados a granel una vez sacados de la sepultura". La duda, para él, reside en su procedencia.

El depósito bien pudo pertenecer al antiguo cementerio que se ubicó sobre el mismo terreno hasta el año 1891 -cuando finalizaron las obras del de San José-, o incluso a la propia hermandad, que tiene más de 500 años de existencia y que poseía la propiedad de dicho altar desde los años 20 del pasado siglo, fecha en la que se construyó el habitáculo. Ninguna de las dos opciones han quedado recogidas por escrito en las actas de la hermandad ni en ninguna otra crónica de la época, lo que da pie a que no se descarte cualquier otra explicación.
Se da la circunstancia de que el mismo altar de esta hermandad de Mairena del Alcor sufrió una remodelación posterior, en el año 1936, cuando la Guerra Civil estalló y asoló a la provincia. Según fuentes de la Hermandad la labor realizada por entonces fue sencilla, y principalmente consistió en la realización de un retablo.

Desde hace unos tres años se viene remodelando esta capilla de Mairena del Alcor, que necesitaba una actuación urgente debido al estado que presentaba. El espacio en cuestión ha sido sellado con un nuevo muro, aunque para resaltar el lugar se ha dejado una hornacina simulada de unos 10 centímetros como marca, para así determinar el lugar exacto donde se ubican los huesos. De esta manera se espera que en un futuro alguien pueda esclarecer este misterio.

Pese a esto, de momento la aparición de los restos no ha sido denunciada por parte de la Hermandad y por tanto no hay investigación alguna en marcha para esclarecer el origen de estos huesos que aparecieron durante las obras de reforma y que volvieron a quedar sellados una vez culminados los trabajos.

  • 1