Cultura

Harry Potter también dice adiós a los lectores sevillanos

Y a la séptima, J.K. Rowling descansó. La autora de la saga más famosa anunciaba el pasado año que no habría más aventuras de Harry Potter, pero nada impidió ayer que las librerías sevillanas se llenaran de fans impacientes dispuestos a arrebatar de los estantes Las reliquias de la muerte.

el 15 sep 2009 / 00:28 h.

Y a la séptima, J.K. Rowling descansó. La autora de la saga literaria más famosa anunciaba el pasado año que no habría más aventuras de Harry Potter, pero nada impidió ayer que las librerías sevillanas se llenaran de fans impacientes dispuestos a arrebatar de los estantes los ejemplares de Las reliquias de la muerte.

Cristina, sevillana de 32 años, no se ha perdido ni una fiesta de lanzamiento de los Potter prácticamente desde la segunda entrega. Tan veterana es en estas lides que ayer fue una de las coordinadoras de los actos que convocaba la Casa del Libro con tan señalada cita. "Todos estamos un poco tristes, esperamos que la Rowling sigua escribiendo", comentó mientras preparaba pócimas secretas para los niños asistentes. "En la saga habla de otros títulos que sirven de algún modo para que los personajes sigan vivos, y ha dicho que va a escribirlos. No sé si la seguiré incondicionalmente, pero sin duda voy a probar".

Mientras el pequeño Manuel Oliveros recogía su premio del concurso de escobas tuneadas, la Casa del Libro se llenaba de mortífagos empeñados en vano en impedir que el nuevo libro -en versión castellana, pues la inglesa ya apareció el año pasado- llegara a manos de sus lectores. En El Corte Inglés, largas colas de lectores ponían de manifiesto -diploma de la Escuela Hogwarts en mano-, y en FNAC Sevilla el tumulto no era menor, hasta el punto que los responsables del comercio, desbordados por la demanda, hubieron de habilitar la primera y la tercera planta simultáneamente para despachar los ejemplares.

Inmaculada y Macarena, dos sevillanas de 18 años, aparecieron disfrazadas con los uniformes de la célebre Escuela de Magia para hacerse con los suyos. Es cierto que la fiesta de disfraces había tenido lugar el día antes, "pero tenemos demasiados exámenes y sólo podíamos venir un día", se justificaron.

La decepción por la conclusión de la saga era fácil de leer en sus rostros, pero para todo hay consuelo: "Para nosotras Harry Potter es lo máximo, pero por suerte hay un montón de buenas sagas: Eragon, las Crónicas de Narnia, Memorias de Idhún, Crepúsculo... Además de otras cosas que no son fantasía, como novelas históricas". ¿Quién dijo que los jóvenes no leen?

El colofón de los actos en FNAC lo puso un espectáculo de danza vertical que atrajo la atención de un numerosísimo público a lo largo de la Avenida de la Constitución. Como está el mercado, hace falta magia de veras para batir todos los récords de entusiasmo lector.

  • 1