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Hasta luego

Corría el mes de septiembre del año 2005, cuando recibí una visita del director de El Correo de Andalucía para preparar una entrevista sobre temas de actualidad política que en aquel momento, creo recordar, era la elaboración del nuevo Estatuto y me ofreció...

el 15 sep 2009 / 22:03 h.

Corría el mes de septiembre del año 2005, cuando recibí una visita del director de El Correo de Andalucía para preparar una entrevista sobre temas de actualidad política que en aquel momento, creo recordar, era la elaboración del nuevo Estatuto y me ofreció la posibilidad de colaborar con la publicación de un artículo semanal. Acepté la oferta sin dudarlo si bien, al poco tiempo me asaltaron dudas y temores por la responsabilidad asumida y la obligación de comparecer semanalmente ante los lectores.

El primer artículo apareció a mediados de octubre, coincidiendo con un viaje a Londres para presenciar el Chelsea-Betis de Champions. De entonces a acá he estado presente todos los martes en las páginas del diario. La experiencia me ha servido para valorar el esfuerzo y el trabajo de tantos profesionales del periodismo que día tras día tienen que comparecer y acudir a la cita con sus lectores.

Si para mí la presencia semanal era una tarea difícil, ¿qué no será para ellos la publicación de un artículo diario? Y todo cuanto llevo escrito sirve de preámbulo a mi despedida, por ahora, de esa comparecencia semanal a la que me había habituado.

La elección como presidente del Consejo General del Notariado me obliga a asumir obligaciones y compromisos que harán difícil la regularidad de tiempo y lugar de esa comparecencia. Además de esa dedicación casi exclusiva, es conveniente adoptar y mantener una actitud y una conducta imparciales, al margen de las legítimas discrepancias políticas o ideológicas y de su escenificación en los medios de comunicación.

En estos tres años y medio he escrito y opinado de política nacional, local e internacional, de cuestiones jurídicas y sociales, de cine y literatura y de alguna otra cosa que ahora no recuerdo. Siempre procuré hacerlo en un tono mesurado, autocensurándome muchas veces y otras contrastando el contenido de mi escrito con personas que me aconsejaron con objetividad y desinterés. Solo en una ocasión y a última hora sustituí un texto, quizás excesivo, por otro distinto. El respeto a las personas, la defensa de la libertad de expresión y creencias y la mayor objetividad posible han sido los criterios inspiradores de mi actuación.

Ha sido una experiencia personal interesante, en cuanto me ha permitido estar presente en un medio y conectar con personas con las que he compartido ideas, afanes y preocupaciones, por muy diversas y opuestas que fueran sus ideas y las mías.

Publicar un artículo semanal era un reto que debía afrontar todos los fines de semana. En este momento mi reconocimiento y agradecimiento al director don Antonio Hernández- Rodicio y a todos los posibles lectores que me hayan seguido en esta aventura. Su conclusión en este momento no impedirá que, terminadas mis actuales responsabilidades, reincida en ella con más edad y mayor experiencia, pero con la misma ilusión que cuando la inicié.

Antonio Ojeda Escobar es notario

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