Local

¿Hay armisticio en la educación?

Gabilondo y Cospedal deciden hoy si pactan el blindaje del sistema educativo.

el 05 may 2010 / 20:30 h.

TAGS:


Nunca antes de hoy el país se ha visto más cerca de lograr un pacto de Estado por la educación. Es una vieja proclama de la comunidad escolar que, sin embargo, está en manos de la clase política, de los dos partidos que han gobernado y que tienen posibilidades reales de gobernar.


Desde las escuelas parece inverosímil que se haya llegado al final de una negociación de cinco meses con más perspectivas de fracaso que de éxito.
¿Por qué es inverosímil? Sobre todo porque el discurso de PSOE y PP no es un reflejo de cómo se han comportado durante la negociación. Ambos coinciden en lo fundamental, pero discrepan en aspectos ideológicos y esos aspectos les definen y les representan ante su electorado. Así que, debido a la coyuntura política, hoy podría concluir el debate sobre el pacto educativo sin que la sociedad entienda que el Gobierno y la oposición coinciden en lo esencial. Ambos, por ejemplo, saben que la crisis que desquebraja la estructura económica de España tiene mucho que ver con los déficit de la enseñanza y la alarmante provisionalidad del sistema educativo. Han existido seis leyes de educación en 30 años, algo insólito en la UE, sobre todo porque desde mediados de los 80 las directrices y objetivos fundamentales de las escuelas emanan de organismos supranacionales: la Comisión Europea, la OCDE o el FMI...


"La crisis", decía Ángel Gabilondo, no debía ser "la excusa" para que los dos grandes partidos marginen el pacto educativo de la agenda política. El ministro de Educación se lamenta en público de que el PP no firme el pacto sólo porque la coyuntura política es adversa al Gobierno. Zapatero rentabilizaría mucho más que Rajoy un asunto de tanto calado social, porque es la marca con la que se identifican los socialistas. Pero en privado, en reuniones internas de partido, Gabilondo se ha quejado de que el PSOE no haya visualizado un mayor compromiso con el pacto. Hasta ayer mismo, a la desesperada, el ministro le envió un mensaje a Zapatero a través de los medios instándole a sacar el pacto educativo en su reunión con Rajoy. Pero había cosas más prioritarias que tratar, como salir de la crisis y revertir el desempleo.


¿Acaso la falta de productividad, la escasa especialización y formación del mercado laboral y la pobre competitividad del país no son una consecuencia de la fragilidad del sistema educativo? El hecho de que el boom inmobiliario sacara a millones de jóvenes de las escuelas antes de terminar sus estudios, ¿no era un síntoma del fracaso escolar que anticipaba la crisis? Que de los 4,6 millones de parados la mayoría carezca de formación más allá del graduado y que en el último año el Gobierno haya abierto todas las vías imaginables entre empresa y formación para recuperar a los jóvenes que huyeron en busca de trabajo fácil y dinero rápido, ¿no evidencia que el cambio del modelo productivo que predican Zapatero, Rajoy, la patronal, los sindicatos y el Banco de España debe empezar por un cambio en el modelo educativo?


El documento que se ha consensuado entre todos los partidos políticos, entre todas las comunidades, sindicatos de profesores, asociaciones de padres y demás actores de la comunidad educativa... ¿sirve de marco para cambiar de modelo productivo? ¿Sirve para estabilizar el sistema educativo español? La comunidad escolar cree que el mayor logro que aporta el documento es la flexibilización del sistema educativo, uno de los más estáticos y unidireccionales de Europa. Un sistema que hace que cuando el alumno elige una dirección no pueda ya rectificar sobre la marcha sin perder un curso y quede retrasado respecto a los demás estudiantes de su edad. El pacto introduce una escuela de multirritmos y no monocorde, tan abierta como la Universidad, tan versátil como la Formación Profesional.
El pacto aborda grandes cuestiones en 147 medidas que afectan al armazón del sistema, obligan a cambiar 21 artículos de la LOE y dejan que la estructura de la escuela sea tan maleable que las regiones del PP podrán adaptarla a sus ideas y las del PSOE a las suyas. Además se apoya en una memoria económica de 1.570 millones de euros para los próximos tres años. La firma del documento depende de la reunión que mantendrá hoy Gabilondo con la número dos del PP, María Dolores de Cospedal. El ministro ya ha vaticinado que el resultado dependerá de si la clase política sabe estar a la altura de las circunstancias. Pero hay que recordar que también faltó altura de miras en otros miembros de la negociación. Los profesores insistieron mucho en sus intereses laborales, como la jubilación, el Estatuto docente, la autoridad... Los padres de la concertada se enredaron con el lema de la libre elección de centro, y los de la pública con la enseñanza laica. Quizá faltaron propuestas de interés común.
Se pretendía apuntalar el sistema educativo para que la alternancia de gobiernos de izquierda y de derecha no obligara a resetear las enseñanzas. Todos saben que Finlandia encabeza el ranking con los mejores rendimientos académicos y que lleva 100 años con el mismo sistema educativo. Todos creen que la provisionalidad dificulta hacer un diagnóstico de los problemas de la escuela e impide encontrar soluciones estructurales. Todos conocen bien la teoría.

  • 1