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¿Hay diputados embarazados?

Hay alguna circunstancia que impida a los señores diputados acudir a las sesiones y a las votaciones por el hecho de ser hombres? Por más que se piense es difícil de encontrar. Pese a lo cual se cuestiona la necesidad imperiosa de resolver una discriminación objetiva que recae sobre las diputadas...

el 15 sep 2009 / 17:01 h.

Hay alguna circunstancia que impida a los señores diputados acudir a las sesiones y a las votaciones por el hecho de ser hombres? Por más que se piense es difícil de encontrar. Pese a lo cual se cuestiona la necesidad imperiosa de resolver una discriminación objetiva que recae sobre las diputadas, que exclusivamente puede ocurrirles a ellas, por el hecho de ser mujeres. Que un embarazo o un parto puedan impedir que acudan a su escaño a votar y que su ausencia sea una "carga" para los grupos parlamentarios, cualquiera que fuera el que al que pertenezcan, es un ejemplo claro de discriminación por razón de género.

Una evidencia tan incontestable pretende ser rebatida por elevación. Hay opiniones, dentro y fuera de los partidos, que muestran su preocupación porque posibilitar el voto de estas mujeres diputadas, ausentes por esta circunstancia, podría acabar desvirtuando el parlamentarismo. Se preguntan si eso no llevaría a considerar como excepcionales los casos de enfermedad o pérdida de un familiar, etc. Y que esa ampliación de la facultad de voto a distancia o delegado dañe la esencia de nuestro sistema representativo. En definitiva piden prudencia y tiempo para decidir dónde poner los límites. Pero el límite está claro.

En el proceso de Igualdad, respaldado por el sentido común, la justicia y una Ley, o bien los hombres empiezan a quedarse embarazados y a parir; o acaban los nacimientos, es decir ni un bebé más y se acaba la humanidad; o la mujer para no ser discriminada por ser madre debe tener un tratamiento excepcional, en todo caso, y en este en particular.

La Igualdad no es un camino fácil porque exige cambios reales que ponen en cuestión situaciones de hecho. A los objetores de esta medida, que los hay en la derecha y la izquierda, hay que recodarles que la tabla rasa no iguala, cercena derechos. Que sólo en Cataluña haya una solución es penoso; que haga falta la perdida de votaciones para abrir el debate, también; pero ya no hay excusas y todos los partidos deben resolverlo de inmediato.

Periodista

opinion@correoandalucia.es

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