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"Hay mucho sobre Sevilla en el Vaticano, qué pena el desinterés"

Marta Pavón, historiadora sevillana relata sus investigaciones en la Santa Sede.

el 07 ene 2013 / 20:07 h.

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Una beca Erasmus la llevó a Roma tras licenciarse en Historia del Arte en la Hispalense y hacer el doctorado en Barcelona. Una vez allí, estudió Biblioteconomía en la Escuela Vaticana, especializándose en textos iluminados y participando en la catalogación de algunos de los fondos de su archivo. Y allí sigue, rastreando entre los legajos los archivos más interesantes y secretos del mundo. En 2010, la Subdirección General de Archivos Estatales del Ministerio español de Cultura le encargó rastrear sobre la documentación relativa a la Inquisición española en los archivos vaticanos, un proyecto en tres fases no completado tras el cambio de Gobierno. Se ha quedado en una aproximación inicial y la misma ha desvelado que una de las zonas de las que más información hay es Sevilla, donde se creó el primer Tribunal de la Inquisición y se celebró el primer auto de fe. Sin embargo, ninguna institución local o autonómica se ha interesado por ella mientras Pavón trabaja actualmente para la Universidad del País Vasco buceando en la información sobre esta comunidad existente en la Santa Sede.

–Ofreció en la Fundación Tres Culturas una conferencia sobre los herejes sevillanos en los archivos vaticanos. ¿Qué información existe?

–Solo en la documentación correspondiente al año 1482 del Tribunal de la Penitenciaría Apostólica, creado en el siglo XII con competencias en materia de fuero interno, pecados ocultos e indulgencias, he encontrado los casos de más de 200 sevillanos condenados por la Inquisición que acudieron a este Tribunal para revocar sus sentencias. Este tribunal alcanzó gran poder desde mitad del siglo XV hasta el final del siglo XVI porque poco a poco van ampliando los pecados que perdonan y los documentos de dispensa empiezan a tener valor penal y judicial, aunque la Inquisición española no siempre les daba validez. El Papa Sixto IV, al que le llegaron muchas denuncias de la crueldad de los inquisidores españoles, hizo una bula en la que indicaba que la absolución de Roma tenía que valer en España, pero los Reyes Católicos le contestaron en una dura carta que no. Se creó una rivalidad y a unos les sirvió y a otros no. Luego Alejandro VI, el Papa Borgia, fue mucho más favorable a la Inquisición y se limitó a decir que el perdón de este Tribunal valía mientras no volvieran a España.

–¿Cuáles eran las causas principales para ser condenado por la Inquisición en Sevilla?

–La mayoría son conversiones que se consideran falsas pero también hay condenados por no denunciar a otros. Son súplicas con mucha información sobre Sevilla porque hablan mucho de los inquisidores sevillanos, de la peste...

–¿Algún caso le ha impresionado especialmente?

–Sobre todo los casos de violencia ejercida por religiosos, no solo violaciones sexuales de monjas, también crímenes de religiosos que seguían en activo.

–¿Nadie le ha encargado estudiar esa documentación?

–Es una pena y una vergüenza que no haya interés, porque del sur hay mucha documentación en los archivos vaticanos. Yo lo he dicho, he hablado con la Universidad y con gente que pudiera estar interesada, pero de momento no ha salido nada.

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