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Cultura

"Hay que avanzar contra el fascismo militar y el religioso"

El poeta sirio Adonis, eterno candidato al premio Nobel, arremete contra tiranos y fundamentalistas

el 12 jun 2012 / 20:13 h.

El ruso Sergei Ignashevich (i) ante el ruso Robert Lewandowski (d) durante el partido de la primera ronda de la Eurocopa 2012, grupo A, Polonia vs Rusia.
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Superados ya los 80 años de edad, el poeta sirio Ali Ahmed Said Esber, mundialmente conocido como Adonis, demuestra poseer unas insólitas reservas de energía. Sólo se excita cuando habla de la candente actualidad de la primavera árabe, en especial de las últimas masacres de la población civil en su país natal. "He estado siempre a favor del cambio, no solo político, sino global", afirma. "Todos los regímenes árabes, sin excepción, deben cambiar, pero lo esencial en este caso es saber cómo, y por qué. Las sociedades árabes están cerca de la Edad Media, sobre todo en lo concerniente a las libertades: derechos de la mujer, libertad de expresión, libertades civiles del pueblo...".

El poeta, que a lo largo de su vida ha sido testigo de graves conflictos, es consciente de que esas transformaciones no serán un camino de rosas. "No se puede hacer una revolución si no se separa la religión de la política y de la cultura. Si no es así, el cambio se reducirá a un conflicto para cambiar de manos el poder", añade.

Por otro lado, Adonis insiste en que los problemas del mundo árabe deben ser resueltos por los propios árabes. "Estoy a favor de una revolución no violenta, porque la violencia trae la injerencia de los europeos, y yo estoy en contra de ambas cosas", asevera. "Me siento triste por las víctimas de mi país, estoy con ellas. Culpo a los regímenes totalitarios, pero también a los fundamentalistas que pretenden hacerse con el poder. Es obvio que, si no se puede convencer con una causa, menos puede hacerse con la violencia".

Con una veintena de poemarios publicados, condenado a figurar como eterno candidato al premio Nobel, Adonis pasa por ser un puente entre la vasta tradición poética árabe y la modernidad. Cuando se le pregunta cuál puede ser el papel de un poeta en la convulsa situación actual, no duda: "En principio, lo primero es ser testigo de lo que es verdadero, y sobre todo ocuparse del ser humano. Y un poeta siempre se pone de parte de las verdaderas revoluciones, porque hay muchas falsas... Los medios modernos a veces deforman la realidad, la manipulan, ustedes saben de esto... La verdad ya no resulta tan fácil de identificar. Es un lucha", añade.

A lo que no renuncia Adonis es a la capacidad transformadora de la poesía, más poderosa incluso que la de la novela, en contra de la creencia mayoritaria. "Creo que los novelistas no tienen una gran influencia. Quizá tienen más lectores, que no es lo mismo. El poeta influye al lector, lo hace creador también. ... Hay muchas lecturas de consumo, mientras que la poesía es creación".

Pero muy pronto la conversación vuelve a orientarse hacia la actualidad. A la pregunta de por qué cree que no se ha informado en Europa de las revueltas en Bahrein, se encoge de hombros: "Deberían preguntarle ustedes [los periodistas] a sus jefes", sonríe. "Mire, en Libia por ejemplo, la injerencia extranjera fue un fracaso absoluto. El régimen de Gadafi era condenable, pero le correspondía a los libios destituirlo. Para mí la injerencia occidental es nefasta, va contra el pueblo y contra la revolución. En el caso de Bahrein, hay un 80 por ciento de habitantes contra su régimen. Y los occidentales, en vez de apoyar al pueblo, apoyan a su régimen. Se ve claramente cómo para los occidentales la cuestión no son los Derechos Humanos o la libertad, sino el petróleo, el gas, los intereses económicos", apunta.

En todo caso, el autor quiere concluir lanzando un mensaje esperanzador sobre la continuidad de la revolución dominó. "Estoy esencialmente orgulloso de la juventud, son los jóvenes los que han promovido todo este cambio, y en particular el papel de las mujeres ha sido encomiable", dice. "Han sembrado la semilla de la libertad, aunque la cosecha sea que el islamismo radical esté tomando posiciones. Tengo confianza en que la juventud seguirá avanzando en su camino, contra el fascismo militar y el fascismo religioso. Y contra la injerencia extranjera".

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