Local

Hay tiempo para la esperanza

Cada día, cuando abrimos los periódicos, escuchamos la radio o vemos los informativos nos llueven noticias desalentadoras del momento económico que estamos viviendo y de los tristes efectos que están causando en numerosas familias, todas ellas, por cierto, de carne y hueso...

el 15 sep 2009 / 22:19 h.

Cada día, cuando abrimos los periódicos, escuchamos la radio o vemos los informativos nos llueven noticias desalentadoras del momento económico que estamos viviendo y de los tristes efectos que están causando en numerosas familias, todas ellas, por cierto, de carne y hueso. Este hecho exige que los que ostentamos alguna responsabilidad debamos doblegar nuestros esfuerzos, trabajar más y, sobre todo, aumentar nuestra sensibilidad, nuestra empatía con aquellos y aquellas que lo están pasando peor que, como siempre, son los más humildes.

Sin embargo, a pesar de la que está cayendo hay tiempo para la esperanza. El nuevo presidente de EEUU acaba de firmar su primera ley, una ley que aspira justamente a la equiparación salarial entre hombres y mujeres. Se trata de una reivindicación que le hizo llegar Lilly Ledbetter, una señora de 70 años ya jubilada que, durante 19 años había estado cobrando menos salario que sus compañeros de trabajo por el simple hecho de ser mujer.

Reconozco que cuando leí la noticia me vinieron a la mente algunos gratos recuerdos, algunos momentos históricos para la consecución de la igualdad en nuestro país. Me siento orgullosa de que Barack Obama haya demostrado en su primera ley su firme compromiso con la igualdad de género, del mismo modo que lo hizo nuestro presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, al aprobar la Ley Integral contra la Violencia de Género como su primera ley.

En estos duros momentos es precisamente lo que necesitamos, una clase política comprometida, sensible y atenta con las demandas sociales. Sólo así podemos tener la garantía de que esta crisis no servirá, como algunos pretenden, para dar ni un paso atrás en los derechos sociales que tantos años nos han costado alcanzar.

Es la hora de la POLÍTICA con mayúsculas, de ofrecer soluciones, de cambiar modelos, de reflexionar, pero, sobre todo, es el momento de estar al lado de la gente, de los que más lo necesitan y, por supuesto, de seguir acabando con injusticias. No podemos retroceder en el camino que hemos andado, tenemos que seguir avanzando para poder alcanzar una sociedad de iguales.

Según diversos estudios estadísticos, en Europa, el año laboral para las mujeres no termina el 31 de diciembre, sino que se alarga hasta el 22 de febrero. Las mujeres, de hecho, necesitamos trabajar un total de 418 días para cobrar el mismo salario que percibe un hombre por los 365 días que conforman un año; es decir, tenemos que trabajar mucho más para cobrar lo mismo. Por eso, debemos impulsar el 22F como el Día Internacional por la Igualdad Salarial desde los colectivos sociales, partidos políticos e instituciones.

En esta línea tenemos que incidir. Diferentes entidades del movimiento feminista llevan ya tiempo trabajando en esta idea y el Parlamento Europeo también se ha pronunciado ya favorablemente acerca del 22F. La discriminación salarial es una realidad presente en la vida de muchas mujeres que, como Lilly, ven cómo hacen el mismo trabajo que sus compañeros y, sin embargo, cobran menos que ellos. Una realidad demasiado injusta para soportarla por más tiempo.

Diputada del PSOE por Sevilla y secretaria de Igualdad del PSOE andaluz.

  • 1