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Deportes

He aquí un súper Sevilla

Fiesta en Nervión para conmemorar al mejor Sevilla de la historia a estas alturas. Récord de partidos seguidos en el Sánchez-Pizjuán sin hincar la rodilla.

el 18 ene 2015 / 23:17 h.

Deulofeu y Bacca (Foto: Manuel Gómez) Deulofeu y Bacca (Foto: Manuel Gómez) Ni el viento y ni la lluvia han deslucido el ambientazo en el Ramón Sánchez-Pizjuán para celebrar que el Sevilla de Unai Emery es el mejor de la historia. Ningún otro llegó a los 39 puntos que ya atesoran los nervionenses a falta de un partido para llegar al ecuador de la Liga. El de la 1950-51 tuvo un promedio de 2,06 y el actual de 2,1 -y si pierde en Valencia, será de 2,052-. Y es este, además, el Sevilla que más partidos oficiales ha enlazado en la Bombonera de Nervión sin perder: 23. Los estratosféricos datos del conjunto nervionense siguen desatando la euforia de una hinchada que hoy se lo ha pasado en grande viendo cómo su equipo ha doblegado con autoridad a un Málaga que se había convertido en la bestia negra del Sevilla. La fiesta en sevillista ha sido por todo lo alto. Ni la menor entrada provocada por un auténtico día de perros se cargó un duelo regional siempre incómodo para el Sevilla. El Sevilla-Málaga tenía todos los condicionantes para disfrutar de un partido entre dos de los mejores equipos de esta primera vuelta de la Liga y que están dispuestos a seguir protagonizando, dentro del pelotón de cabeza, esta bonita lucha por los puestos europeos. Hasta Teixeira Vitienes -José Antonio- se encargó de encender la estufa de la grada con varias decisiones incomprensibles que agitaron a los jugadores y a la hinchada nervionense. Las dificultades que encontró el Sevilla en el cuadro costasoleño, aunque menores que en otros años, no fueron nuevas. Ahí están las estadísticas: el Sánchez-Pizjuán viene -venía- a ser como jugar en casa para el Málaga. Además de los ya típicos cánticos de mal gusto entre  los sectores más ruidosos de ambas aficiones -ojo a la LFP y su enorme lupa para mirar todo cuanto sucede en los estadios en los últimos meses, sobre todo en los del sur de España, y más aún cuando Tebas, su presidente, es objeto de cánticos, por mucho que estos no contengan insultos y estén justificados -, el partido transcurrió como se esperaba: el Sevilla apretando desde el principio y el Málaga tomándose el envite como el partido del año, su derbi. Le pone a los blanquiazules el conjunto hispalense. La semana se presenta interesantísima para el Sevilla, con partidos más que importantes tanto en la Liga (Valencia) como en la Copa (ida de los cuartos ante el creciente y peligroso Espanyol). Aunque Emery apueste por el ya cansino partido a partido, lo cierto es que muchos evillistas tienen un ojo fijado en la Copa del Rey, donde el camino, sin ser nada fácil, es más liviano que otros años. Y hasta el técnico vasco pensó ayer en el viaje a Barcelona del jueves: rotaciones. He ahí otro debate: ¿apostar ya en serio por la Copa o intentar mantener en este duro comienzo de 2015 la excelente marcha en la Liga? El Sevilla tiene base para intentar gestionar bien ambos caminos, aunque en algún aspecto note la acumulación de partidos y algún que otro agujero. Un debate, por otro lado, absurdo, ya que lo uno no quita lo otro y, si lo uno excluyera a lo otro, no hay color entre la posibilidad de levantar un título o meterse en la Champions League. Pero eso, debate un poco inútil. Lo que sí es procedente es resaltar las virtudes de un Sevilla dispuesto a seguir batiendo registros históricos de la mano de Unai Emery, esta noche vitoreado por el Sánchez-Pizjuán, que le ha rendido el tributo que nunca le otorgó Mestalla, próxima parada de este Súper Sevilla que ahora centra todos sus esfuerzos en la eliminatoria frente al Espanyol. Humildad y vivir el momento. Ya lo dijo Unai.

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