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Héctor Cúper destituido

Nueva derrota bética (0-2) en casa y fin a la era Cúper. El Consejo de administración del Real Betis ha decidido destiuir al técnico argentino. Paco Chaparro tomará las riendas hasta el fin de la temporada. (Foto: José Manuel Cabello)

el 14 sep 2009 / 21:00 h.

Nueva derrota bética (0-2) en casa y fin a la era Cúper. El Consejo de administración del Real Betis ha decidido destituir al técnico argentino. Paco Chaparro tomará las riendas hasta el fin de la temporada.

En un comunicado oficial el Betis anunciaba que, tras una reunión de más de hora y media el Consejo de Administración del Real Betis Balompié, le comunicaba a Héctor Cúper la decisión de cesarle al frente de la entidad verdiblanca.

El comunicado añadía que Cúper ha sido un entrenador que en todo momento ha demostrado ser un señor al frente del equipo verdiblanco. Los resultados en esta ocasión han sido los detonantes de su marcha del Real Betis.

Al mismo tiempo el club heliopolitano anunciaba que Paco Chaparro es el nuevo entrenador del Real Betis Balompié. El técnico que tiene al filial líder del grupo IV de Segunda División B se hará cargo así de la primera plantilla hasta final de temporada.

Manuel Ruiz de Lopera dijo anoche en la emisora oficial del club que: ""Cúper no tiene culpa de que tiren en los palos. Es un hombre muy serio y formal, ha tenido mala suerte con las lesiones, y con tantos tiros al poste. Han salido las cosas igual que el domingo en Valencia. No nos arrepentimos de haberlo traído, y para nosotros ha sido muy duro echarlo porque su comportamiento ha sido el de una persona trabajadora".

Ante el Atlético, nueva derrota

El Betis cada vez se hunde más en el pozo del descenso. Las dos últimas derrotas le han descolgado peligrosamente y ya, ni ganando el domingo próximo en Villarreal, saldría de ahí. Ayer ante el Atlético ofreció otro ejercicio de impotencia e incapacidad.

Y no es cuestión de actitud, como denuncian algunos. Es de aptitud, lo cual es incluso más grave porque tiene muy difícil solución en estos momentos. Ayer los verdiblancos volvieron a exhibir todas sus múltiples carencias en una deplorable primera parte ante el Atlético, sin ver el balón ni con la ayuda del gps que lucen en sus camisetas, siempre a remolque, corriendo detrás de la pelota y viendo cómo los colchoneros triangulaban con un facilidad pasmosa y se plantaban ante las narices de Ricardo cuándo y cómo querían.

El 0-1 era cuestión de tiempo, de lo que tardara en fructificar alguna de las conexiones entre el Kun y Forlán, o entre Reyes y Maxi, que jugaban a banda cambiada y cargaban de faltas a sus marcadores con incisivas diagonales. Mediada la primera parte el dato de la posesión de balón era demoledor: 32% para el Betis y 68% para el Atlético. Claro que eso no quiere decir gran cosa, sobre todo si el que no tiene el balón lo administra con velocidad cuando lo roba. No es el caso del Betis -con sus velocistas Mark González, Odonkor y hasta José Mari eternamente lesionados-, que sencillamente se dedicó a combinarlo en horizontal con Somoza y a Arzu y a perderlo con velocidad de vértigo en cuanto sentían el aliento de la presión de los colchoneros.

Pasada la media hora llegó el desenlace esperado: el Kun Agüero campó a sus anchas por las espaldas de Arzu y Somoza, vio el desmarque de Forlán y le mandó un pase de cine con esa precisión que tienen los privilegiados. Al uruguayo le bastó con un buen control para deshacerse de la marca de Fernando Vega y Melli antes de fusilar a Ricardo con un chut cruzado, no demasiado fuerte, que en un momento de inspiración el meta portugués quizá hubiera desviado. Pero la inspiración se le fue a Ricardo hace tiempo, como a este Betis...

Antes del 0-1 el Kun Agüero -por dos veces- y el propio Forlán ya habían tenido ocasión de estrenar el marcador, lo que no sucedió por su falta de puntería y permitió a los béticos -que no inquietaron una sola vez el portal de Leo Franco, ni una- llegar al descanso con algunas esperanzas de remontar como habían hecho en el último partido casero ante el Zaragoza.

Claro que todos los días no suena la flauta ni hay enfrente un rival tan endeble como el que adiestra Víctor Fernández -ayer perdió en Huelva igual, tras empezar ganando-, así que al Atlético le bastó con juntar sus líneas y replegarse con orden para abortar cualquier mínima intentona de los verdiblancos, que se fueron estrellando en su impotencia conforme pasaban los minutos. Héctor Cúper, pese a la escasez de ideas mostrada por los suyos, tardó en hacer los cambios, y es que en el banquillo había muy poco donde elegir: Ilic, Rivas, Babic, Rivera, Caffa y Fernando, que además vio una tarjeta en el banquillo sin saltar siquiera al verde. Panorama desalador. Escasa aptitud, en el campo y en el banquillo, así que a base de reaños y con la ayuda de su incansable afición, los verdiblancos trataron de forzar al menos el empate a base de empuje y corazón.

El Atlético había bajado peligrosamente el pistón de su juego y lo pudo pagar caro. En el 62' Leo Franco -que el pasado año paró dos penaltis- salvó a su equipo del 1-1 con una doble parada ante Somoza y Sobis. Apenas pudo hacer más el Betis, si acaso en una buena jugada de Pavone en la que Motta se anticipó a Sobis. El Atlético, casi sin quererlo, hizo el 0-2 en el descuento y deja que el Betis se hunda... ¿sin remisión?

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