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Herme Bellido: "En Sevilla tenemos la sensación de que todo permanece, pero no es así"

Artista plástica. Después de unos años fuera de España, vuelve a Sevilla con una exposición, ‘Surrender III’, en la galería Isabel Ignacio. Se inaugura el próximo miércoles

el 17 mar 2012 / 20:32 h.

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"Me fui a vivir con mi familia a Londres hace tres años. El cambio fue para mí un shock, no porque no estuviera familiarizada con la cultura (mi marido es inglés), sino porque era la primera vez que me enfrentaba a una falta de control absoluto sobre todo lo que me rodeaba. Fue una situación que yo visualizaba como un naufragio. Se desarrollaron situaciones bastante duras, en algunos casos dramáticas. Experimenté una soledad absoluta y eso me hizo encontrarme más que nunca desprovista de los recursos que tenemos para distraernos. Y, precisamente, fue esa falta de recursos y el hecho de que vivíamos cerca de un parque lo que me hizo ver la naturaleza por primera vez con nuevos ojos. Se convirtió en una experiencia personal y vital maravillosa. En esos paseos, hubo un árbol que me llamó la atención. Era bellísimo. Me hizo reflexionar sobre las cosas sin los trajes que las disfrazan. Entablé una relación con él que se convirtió en un reportaje gráfico tras dos años de trabajo". Así comienza la historia de Surrender III, la exposición que Herme Bellido (Sevilla, 1967), inaugurará el próximo miércoles 21 de marzo en la galería Isabel Ignacio, en la calle Velarde. Esta artista andaluza propone un diálogo silencioso con uno mismo a través de una obra llena de lirismo y originalidad.

-¿El árbol hizo que no se sintiera tan sola?
-No, la soledad está ahí. El árbol lo que me enseñó es a aceptar la soledad, lo que hay, la lluvia, el chaparrón que te cae, que te quedas sin casa, que le pasa algo a tu hijo... Y el árbol sigue ahí: verano, otoño, invierno... siempre. Vistiéndose y desnudándose.

-Aceptar que no conformarse.
-Por supuesto, nada más lejos de la realidad. Aceptar no es conformarse, eso es resignarse. Hay que aceptar porque para qué sirve ir en contra de lo que te sucede. Hay que luchar por aquello que puedes cambiar. Pero cuando pasan cosas que uno no puede cambiar, cuanto antes aceptes lo que te pasa, antes dejas de sufrir. Y antes se pueden tomar decisiones. No soy nada conformista.

-¿Es mejor para el artista y su fase creativa pasar por un mal momento?
-Para mí sí. Una situación mala provoca muchas emociones y éstas son fundamentales para crear. En una situación buena, no es que salgan cosas más ñoñas pero sí que no se mueven tantas cosas en el estómago. No hay tanta necesidad de expresar.

-Sus obras tienen siempre como escenario grandes ciudades. ¿Son todas ellas fruto de experiencias personales?
-Mi obra tiene que ver con el viaje, que a su vez tiene que ver con escapar de la rutina y de encontrarte con cosas nuevas. Me gusta viajar para aprender ya sea viendo a la gente cómo habla por la calle ya sea en sus casas comiendo.

-¿Por qué la serigrafía?
-Se unen las dos técnicas que más me apasionan: la fotografía y la pintura. Mi libro de apuntes es la cámara, con la que voy a todos lados. Estas fotografías son las que manipulo y después trabajo en serigrafía.

-¿Mejor digital o analógico?
-Ya no se puede decir uno u otro, ya estamos inmersos en lo digital.

-¿De Sevilla no se puede fotografiar ya nada más?
-No, no. Nunca un día es igual a otro, la luz nunca es la misma. En Sevilla tenemos la sensación de que todo permanece, pero no, todo cambia. Lo que hay es una tradición muy arraigada. Cuando sales de aquí y ves mundos más globalizados e impersonales, aprecias el valor de la tradición, aunque yo no soy para nada tradicionalista. Siempre hay que dejar las cosas para apreciarlas.

-¿Las setas de la Encarnación son un buen elemento artístico?
-Creo que sí.

-¿Y la torre Pelli?
-No me parece nada por el momento. Soy incapaz de visualizar algo a medio hacer, como me ocurrió con las setas. Ahora me parecen maravillosas aunque nunca justificaré lo que nos han costado. Visualmente me parecen preciosas.

-Usted viene de Londres, ¿qué les falla a los sevillanos para ser tan críticos entre ellos?
-¿Cree que somos críticos?

-Sevilla es una ciudad sin matices, donde los debates son negros o blancos, no hay posibilidad de grises.
-Eso es verdad. Si lo comparo con Londres no tenemos ninguna similitud. Allí hay muchos grises. Se critica lo que se hace pero no a quien lo hace. Se critica con valores, con justificaciones, con argumentos. Pero también creo que es importante recibir la información de forma objetiva para sentar nuestras propias opiniones, y en Sevilla es difícil tener esa información objetiva.

-¿En algún momento ha sentido que en el mundo del arte el que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija?
-Sin duda (ríe). Aunque depende de la sombra de la que hablemos. Arrimarse a un buen árbol comercial es fundamental para el mundo del artista.

-¿Hay mercado en Sevilla?
-No soy la persona más indicada porque no lo he intentado aquí (siempre lo he hecho fuera) pero por las referencias que tengo el mercado no es muy bueno. Falta la cultura de adquirir arte porque realmente te guste, consumir arte porque sí.

-¿Qué relación tiene que tener la política con el mundo del arte?
-La política tiene que ayudar al artista. Éste necesita mucho apoyo. El arte es un mal negocio, un muy mal negocio. Si no tenemos ayuda de arriba, es muy difícil llevar esta profesión.

-No coincide entonces con la política del nuevo Gobierno del PP, que defiende que el arte no puede depender de las subvenciones.
-El arte necesita de las subvenciones porque de lo contrario no puede vivir. Y esto no significa que te den dinero porque sí. Hay muchos espacios vacíos en la ciudad que se podrían alquilar a artistas a precios asequibles. Hay muchas formas de ayudar a los artistas.

-¿En el extranjero está mal visto subvencionar el arte?
-En absoluto. En Londres hay una ayuda bestial.

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