Hermoso es nueva alcaldesa de Bormujos con el apoyo y la crítica de sus socios

El pacto se cumplió y, al final, Ana Hermoso (PP) consumó el relevo y se convirtió en la primera alcaldesa de la historia de Bormujos con el respaldo de su aliado, el Partido para el  Desarrollo de Bormujos (PDB).

el 08 mar 2010 / 22:09 h.

Gaviño protesta con Ana Hermoso de fondo.

Pero antes de jurar su cargo, pactado desde el inicio del mandato, tuvo que pagar el peaje que le impuso su socio de gobierno en boca del hasta hace poco alcalde Baldomero Gaviño, que recriminó al PP su forma de gobernar y su "incumplimiento" del pacto. Por último, le amenazó con una moción de censura si no cumplía con lo acordado tras las elecciones de 2007. Pese a ello, la nueva alcaldesa siguió restando importancia a esas afirmaciones después de asegurar que Gaviño "siempre ha sido así y seguro que estaba sobreactuando".

El pleno comenzó cerca de las tres de la tarde, algo que se convirtió en el punto de partida de las críticas de Gaviño. "A esta hora apetece comer y no debatir", señaló. Tras esa queja, llegó el turno de recordar lo dicho el día de su renuncia: que, pese a su distanciamiento con el PP, respaldaría la candidatura de Hermoso porque "se cumple así el pacto" y porque "se ha elegido entre lo menos malo y lo peor", en alusión a que la Alcaldía cayera en manos del PSOE, con el que mantiene "un enfrentamiento personal".

Gaviño no se mordió la lengua y acusó al PP de "no haber cumplido con el pacto". "Las obligaciones en un pacto son recíprocas, no de uno solo", recordó a la par que le advertían de que había agotado los tres minutos para su intervención. "Si usted me quita el derecho a hablar me retiro", indicó, a sabiendas de que su voto y el de sus compañeros de partido era clave para el relevo.

Tras el parón, prosiguió con más dardos hacia su socio de gobierno, al que acusó de "no defender los intereses generales del Bormujos" y poner en tela de juicio las contrataciones municipales, de cuyo cometido se ha estado encargando la propia Hermoso como concejal de Empleo. Y, para terminar, un aviso a navegantes: "si no cumple, no nos puede exigir el cumplimiento del acuerdo" y, por tanto, podría "proponer una moción de censura".

Eran muchas y duras las acusaciones para no ser tenidas en cuenta, pero fue el PSOE el que más contraatacó, incluso más que la dirigente popular, que estaba a la espera de asumir la Alcaldía tras seis años a la sombra. "No sé por qué se queja de esa forma de gobernar, cuando su partido ha hecho lo mismo en los últimos 20 años", le recriminó el portavoz socialista, Juan Antonio Iglesias.

Y llegó el turno de Hermoso, que aparcó por un instante la tensión vivida en el pleno. En vez de responder, prefirió recordar que "es la primera vez que Bormujos tiene alcaldesa y del PP" y se congratuló que coincidiera con la celebración del Día de la Mujer para servir como ejemplo "de la igualdad de oportunidades". Seguidamente, reivindicó que su forma de gobernar es "con vocación de servicio" y "partiendo de la buena gestión de los fondos públicos".

Una vez asumido el bastón de mando y con el pleno recién concluido, Hermoso aprovechó para restar importancia al discurso de su socio de gobierno. "Lo conozco bien, sé como es y es su forma de hablar", aclaró, para después indicar que "está sobreactuando".Tras ello, aclaró que el objetivo es ser la alcaldesa del empleo y, para ello, parte de la experiencia "de un partido que de eso sabe".

Eso lo dijo bien arropada por gran parte de su formación, empezando por el presidente del PP andaluz, Javier Arenas, o su secretario general, Antonio Sanz, y terminando por la mayoría de alcaldes populares del Aljarafe -a excepción del de Pilas- y su candidato a la Alcaldía de Sevilla, Juan Ignacio Zoido.

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