Economía

Herrero encara ante la CEOE la crítica a la concertación andaluza

Confirma que se presenta a los comicios en una patronal en estado de «gravedad».

el 03 nov 2010 / 07:37 h.

Herrero y Díaz Ferrán, en marzo pasado cuando el primero fue reelegido en la CEA.

Confirmó ayer Santiago Herrero que se presentaba a los comicios a la presidencia de la patronal española CEOE. Se esperaba su decisión, pero no sus palabras ante la junta directiva de la organización empresarial, donde sentenció que la situación que atraviesa ésta es quizás la de mayor gravedad de toda su historia, a la vez que defendió que la CEA participe de los acuerdos de concertación social con los sindicatos y la Junta de Andalucía, sin que su firma suponga claudicar ante nadie. Y las cosas en la CEOE han de cambiar, nada de continuismo, opinó el patrón andaluz.

Herrero fue muy serio al plantear que existe el riesgo de cisma en la CEOE. "Vivimos una situación muy grave, quizá la que más desde nuestra fundación. Muchas empresas no se sienten [en la patronal] representadas o se sienten mal representadas. Y corremos el riesgo de desmembrar la organización o de convertirnos en algo distinto a lo que éramos", señaló.

No lleva programa, como sí lo hacen los partidos políticos, pero sí "ideas que deben impregnar la dirección de la CEOE en los próximos años". ¿Cuáles serían? "Autonomía, independencia, unidad de mercado, defensa de la libre empresa, diálogo social, gobierno colegiado y gestión deben ser los principios que han de regir la defensa de los intereses empresariales, y a través de éstos, de las empresas".

El presidente de la CEA, además, hizo especial énfasis en defender el consenso labrado en Andalucía con los sindicatos y el Ejecutivo regional, si bien en ningún momento los citó.

En este sentido, opinó "que la confianza, un factor básico para la economía, es producto de una buena conjunción de la política, los intereses empresariales y la capacidad de los agentes económicos y sociales para defender sus intereses". Y aquí reprochó las críticas, que calificó de interesadas, "en un intento de manipular mi papel como presidente de la CEA en una región como Andalucía, cuando cumplo con mi obligación y hago exactamente igual que los demás, e incluso con mucha más pulcritud política".

Con tales palabras salía al frente de quienes señalan la cercanía de Herrero al Gobierno andaluz (color socialista) y, además, la excesiva dependencia de la CEA de las subvenciones que le otorga la Administración regional (principalmente vía cursos de formación de trabajadores). "No tengo compromisos con nadie, apoyos espurios, ni hago guiños al pasado o al futuro".

La continuidad de la CEOE no puede "confundirse con el continuismo". Hay muchas cosas que, señaló, "deben ser cambiadas con el acuerdo de todos". Su objetivo, dijo, una organización prestigiosa, unida, abierta y con capacidad para responder a los retos del presente y el futuro.

El patrón andaluz exigió unas elecciones limpias, en las que el debate se centre en el modelo de organización, los perfiles de los candidatos y las soluciones a las necesidades presentes y futuras de la CEOE.

"Ofrezco y deseo, como la mayoría de vosotros, consenso en la solución del tema. Deseo formar parte de una solución y no de un problema [...] Y no podemos permitirnos salir del problema en peores circunstancias que cuando lo plateamos". Si no ganara, indicó Santiago Herrero, al día siguiente seguirá "al servicio de la organización".

Ya fuera de la junta directiva, el andaluz dijo ser partidario de los acuerdos entre los candidatos -hasta ahora tres: él, el presidente de la patronal catalana Fomento del Trabajo, Joan Rosell, y el presidente de la tecnológica Aetic, Jesús Banegas-, aunque bromeó con que siempre uno espera que el resto le entregue el báculo de la presidencia.

Herrero recordó que ya se presentó en su día a las elecciones y perdió -entonces ganó Gerardo Díaz Ferrán, quien ha convocado los comicios anticipados por los problemas con sus empresas-. "Ya lo hice en una ocasión anterior a sabiendas de que el resultado no sería positivo. Hay que exponerse para que triunfe el propósito por el que se lucha", concluyó.

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