Cultura

Honores en Utrera al señor de la bajañí flamenca más señera

El Potaje Gitano rinde tributo este año al maestro Juan Habichuela

el 23 jun 2011 / 18:41 h.

El primer ministro griego Yorgos Papandréu llega a la cumbre de jefes de estado de la UE.
El Potaje Gitano de Utrera es el festival flamenco más antiguo de España de los de verano. -->--> -->Su primera edición tuvo lugar el 15 de mayo de 1957 y fue creado, sin mayores pretensiones, por la Hermandad de los Gitanos, que fue fundada dos años antes. En la Semana Santa de 1957 salió por primera vez la cofradía y lo hizo con tanto éxito que los hermanos de la Hermandad deciden celebrar el feliz acontecimiento comiéndose un potaje de frijones con todos sus avíos, cocinado por Pepe el de Onuba y servido con cucharas de palo. Como no faltó el buen vino y en Utrera, entonces, cantaban gitano hasta los municipales, surgió el arte de manera espontánea y sonaron los ecos gitanísimos de El Cuchara y Manuel de Angustias, los aires añejos de Antonio León y los bordonazos con sabor a vino de solera de Diego del Gastor . Al año siguiente se volvió a organizar el evento y acudió como invitado Antonio Mairena , que aún no había ganado la Llave de Oro del Cante pero que gozaba ya de mucho predicamento entre los gitanos de la comarca. Con él fueron Juan Talega, Tomás Torre y su primo Diego el de la Gloria, que fundieron sus ecos a los de artistas locales como Perrate, El Cuchara y un joven y prometedor cantaor conocido por Gaspar de Utrera. Lo que nació como una celebración acabó instituyéndose y se convirtió en el festival de flamenco que provocaría el nacimiento de todos los demás: Arcos de la Frontera, Mairena del Alcor, Morón de la Frontera, Lebrija, Las Cabezas de San Juan, Écija, Alcalá de Guadaíra y un largo etcétera. Como la llamada época de la ópera flamenca se estaba muriendo víctima de sus excesos comerciales, el modelo utrerano sirvió para abrir otra etapa, en la que Antonio Mairena y el representante Jesús Antonio Pulpón fueron fundamentales.Mucho ha llovido ya desde aquella primera edición del Potaje Gitano de Utrera. El flamenco ha cambiado tanto que si resucitaran algunos de sus fundadores, se llevarían las manos a la cabeza. Sin embargo, en Utrera no ha cambiado tanto: el Potaje sigue conservando la tradición de reunión de cabales, con potaje de frijones servido con cucharas de palo, buen tinto, pan del pueblo y aceitunas verdes.No obstante, en los últimos años ha cambiado bastante su línea artística, dedicando en ocasiones el festival a artistas mediáticos y contando con nombres de los llamados de tirón para el gran público, lo que le ha restado interés para quienes iban cada al año al Potaje buscando la esencia de lo jondo y alejarse de la comercialidad del teatro de la época.En la edición de este año, que hace ya la cincuenta y cinco, se va a cambiar de actitud y se va a homenajear al gran Juan Habichuela, el maestro de la bajañí flamenca, alejado hace años de los escenarios, aunque no del arte. Y para rendir honores al maestro, el eco personalísimo de Pansequito, el talento al piano del lebrijano Dorantes , la raza al baile de La Farruca y la famosa Niña Pastori . Llama la atención que el cartel no sea maratoniano, como los de antaño. Es una buena noticia, sin duda. Lo ideal es zamparse el plato de frijones a una hora prudente y que el regreso a casa no sea cuando el sol comienza a besar las copas de los olivos de la Campiña. Nos vemos mañana en el Colegio Salesianos. No falten a esta cita.

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