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Ikurriña a media asta

El pueblo vasco tributó ayer viernes el último homenaje a Ignacio Uría, asesinado de dos disparos el pasado miércoles a manos de dos pistoleros de la banda terrorista ETA. Así, el Parlamento Vasco organizó un emotivo acto con el fin de contribuir a la deslegitimación del terrorismo y de apoyar a la familia de Uría.

el 15 sep 2009 / 19:26 h.

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El pueblo vasco tributó ayer viernes el último homenaje a Ignacio Uría, asesinado de dos disparos el pasado miércoles a manos de dos pistoleros de la banda terrorista ETA. Así, el Parlamento Vasco organizó un emotivo acto con el fin de contribuir a la deslegitimación del terrorismo y de apoyar a la familia de Uría. Al acto asistió el lehendakari, Juan José Ibarretxe, varios de sus consejeros, la Mesa del Parlamento regional, así como representantes de la patronal de empresarios.

Jaione Uría, hija del empresario asesinado, y el gerente de la empresa Altuna Uría, Fernando Lucas, depositaron una corona de flores a los pies de una fotografía de Uría, que se instaló en la escultura Brújula de medianoche, ubicada en la parte exterior de la sede parlamentaria en memoria de las víctimas de ETA. En el Ayuntamiento de su localidad, Azpeitia, tampoco se olvidaron del empresario asesinado y en la fachada del consistorio ondea desde ayer una ikurriña (bandera de Euskadi) con tres crespones negros.

También, todos los vecinos, amigos y empresarios relacionados con Ignacio Uría visitaron a lo largo de la mañana el tanatorio de Azpeitia donde reposaban sus restos mortales y trasladaron su dolor y apoyo a la viuda, Manoli Aramendi, sus hijos y otros familiares. Desde que a las nueve de la mañana se abrió el velatorio, hubo un goteo incesante de personas que acudieron al lugar para tratar de reconfortar a la familia Uría y transmitir sus condolencias.

Pese a la lluvia incesante fueron muchos los vecinos de Azpeitia que decidieron acercarse a la capilla ardiente. Tras las visitas institucionales y de representantes de todos los partidos políticos democráticos, ya por la tarde los vecinos pudieron entrar al velatorio y ayer también fueron los amigos y conocidos de la familia quienes acudieron a dar su adiós a la última víctima mortal de la banda.

El nuevo secretario general de ELA, Adolfo Muñoz, acompañado por otros representantes del sindicato, mayoritario en el comité de empresa de la constructora que dirigía la familia del fallecido, fueron las últimas caras conocidas que desfilaron por las instalaciones funerarias, en las que hubo un constante entrar y salir de gente. Ya por la noche, varios miles de personas partieron de la Plaza Pérez Arregi de Azpeitia en la manifestación de condena por la muerte de Uría. La marcha fue convocada por el Gobierno vasco, Confebask y Eudel y a la misma acudieron ediles del PNV, EA y Aralar.

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