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Economía

Impacto limitado del veto ruso en el campo andaluz

Entre agosto y diciembre de 2014 las ventas de productos alimentarios al mercado ruso cayeron un 7,7%. La fruta sufrió más, pero el aceite amortiguó.

el 23 feb 2015 / 12:30 h.

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Javier Cuesta Javier Cuesta Agosto de 2014. Rusia responde a las sanciones promovidas contra Moscú desde la Unión Europea por su posición en el conflicto de Ucrania con el anuncio de prohibir las importaciones de productos alimenticios, agrícolas y ganaderos desde la UE y otros países occidentales, al menos durante un año. Bloqueo, así pues, a la ternera, carne de cerdo, frutas, verduras y hortalizas, carne de ave, frutos secos, pescado, quesos, leche y productos lácteos con origen España –entre otros países–, del que se temían sus posibles consecuencias y que, en el caso andaluz ha tenido un impacto limitado, al menos en lo que a sus exportaciones se refiere. De este modo, las ventas exteriores de productos agroalimentarios andaluces con destino Rusia realizadas entre los meses de agosto –cuando se decretó el veto– y diciembre del año pasado alcanzaron los 26,34 millones de euros frente a los 28,55 cosechados en idéntico periodo de 2013, lo que implica un descenso del 7,7 por ciento. El capítulo de frutas y legumbres, el que se vio más afectado por esta medida, exportó producción por valor de 14,76 millones de euros, con un retroceso del 29,4 por ciento en comparación con los 20,91 millones registrados en esos mismos meses de 2013. Sin embargo, el efecto negativo se vio contrarrestado en buena medida por el buen comportamiento de las ventas a Rusia de aceite, puesto que la exportación del oro líquido, lejos de contraerse, se anotó un incremento del 38,8 por ciento, hasta situarse en los 9,54 millones de euros, según arrojan los datos de comercio exterior del Ministerio de Economía y Competitividad relativos a 2014. De hecho, si se mira con la perspectiva del conjunto del ejercicio pasado, las cifras indican que las exportaciones andaluzas hacia Rusia menguaron un 17,2 por ciento, hasta contabilizar 61,8 millones de euros (frente a 74,66 millones), entre los que las frutas y legumbres vendieron por valor de 36,60 millones, el 14 por ciento menos, mientras que el aceite de oliva –que obtuvo una cosecha histórica– vendió un 26,6 por ciento más que en 2013, alcanzando los 19,42 millones de euros. Ventas agroalimentarias Con esas cifras, Andalucía, que contabilizó por quinto año consecutivo unas exportaciones récord –26.512 millones de euros–, apenas se resintió por la prohibición rusa, como demuestra el hecho de que el conjunto de sus ventas exteriores en el capítulo agroalimentario se elevaran hasta los 8.204,62 millones de euros en el conjunto de 2014, con una mejora de 9,25 por ciento respecto a 2013 (7.509,52 millones). Así, tres de cada diez euros vendidos al exterior procedieron del campo andaluz. En el caso específico de la provincia de Sevilla, los efectos de la prohibición sobre los productos perecederos no se notaron siquiera. Por contra, la exportación de alimentos aumentó un 2,16 por ciento el año pasado. Dos son los apartados estrella para la provincia que tienen como destino Rusia; de un lado, las aceitunas preparadas, con 20,57 millones de euros, y el aceite de oliva, que en su categoría virgen vendió por valor de 8,49 millones, junto a los 3,23 millones de oro verde sin esta categoría. En su conjunto, la exportación agroalimentaria de la provincia a Rusia se elevó a 38,34 millones de un conjunto total de ventas de 48,24 millones, esto es, lo alimentario acaparó ocho de cada diez euros vendidos a Rusia. Las exportaciones rusas, por tanto, mejoraron para la provincia de Sevilla un 10 por ciento en 2014, al no verse afectado ninguno de los productos vetados en el intercambio comercial. Sí se resintieron, no obstante, las compras de Sevilla a Rusia, con operaciones realizadas por importe de 13 millones de euros cuando un año antes, en 2013, éstas ascendieron a 49 millones, experimentando así una fuerte contracción del 73,5 por ciento. La explicación se halla en que no se destinó un euro a adquirir aceite de girasol, cuando en 2013 se compraron 32,65 millones de este producto a los rusos, arroja la estadística. En el conjunto del país, las exportaciones de la rama agroalimentaria se vieron reducidas un tercio, de modo que entre agosto y diciembre vendieron a Rusia productos por importe de 129,90 millones de euros. Si bien, esta situación anormal en las relaciones comerciales tuvo también impacto a la inversa, de manera que las importaciones alimentarias rusas se contrajeron un 45 por ciento en idéntico periodo, con 47 millones en compras de este tipo de productos.

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