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Impagos, cláusulas suelo y desahucios copan los juzgados

La Justicia sevillana cierra otro año marcado por las secuelas de la crisis, lo que la sitúa entre las más saturadas de toda España, según los datos del órgano de gobierno de los jueces

el 02 ene 2015 / 11:00 h.

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juzgadosLa radiografía de los juzgados sevillanos en este arranque de año sigue siendo la de un esqueleto dañado por la crisis. Las secuelas de estos años de decrecimiento económico quedarán durante muchos años en la Justicia, en la que «los desahucios, los impagos de deudas, los concursos de acreedores y las reclamaciones por las cláusulas suelos» son los asuntos estrellas de los tribunales. Así lo asegura el juez decano de Sevilla, Francisco Gutiérrez, quien resume de esta forma la evolución de los asuntos judiciales en 2014. «Han crecido todos los asuntos que tienen que ver con la crisis», asegura. Basta una rápida mirada al total de asuntos ingresados por los órganos de la jurisdicción Civil, en la que se incluyen los juzgados de lo Mercantil, para observar esta realidad: dos mil asuntos más que el año pasado. De los datos que arrojan las estadísticas ofrecidas por el Decanato de los juzgados, sin lugar a dudas, el más llamativo es el relacionado con las demandas presentadas contra las cláusulas suelo. El año se va a cerrar con más de 2.500 casos, cuando el año pasado no se llegó al medio millar, es decir, que se han multiplicado por cinco los casos en un año. Y eso que en 2013 el crecimiento desmesurado ya comenzaba a fraguarse si tenemos en cuenta que en 2012, a finales de noviembre, solo se habían contabilizado seis casos. Es decir, los casos se han multiplicado por 417. «Las reclamaciones por las cláusulas suelos se han disparado en los juzgados de lo Mercantil a raíz de las sentencias dictadas a favor», explica Guerrero. Esto ha hecho que estos juzgados estén fijando ya las vistas para resolver estos procedimientos para 2017, como adelantó este periódico. Pero no son los únicos casos que llevan estos juzgados, sino que, como se suele decir, llueve sobre mojado. A los juzgados de lo Mercantil les ha cogido esta moda desbordados por los concursos de acreedores, la antigua quiebra o suspensión de pagos. Desde que comenzara la crisis en 2008, han sido miles las empresas que han tenido que acogerse a este procedimiento ante la imposibilidad de poder afrontar todos sus pagos. En los últimos meses, estos juzgados han visto que la cifra de nuevos concursos ha ido decreciendo poco a poco. «Cada vez quedan menos empresas que destruir», aseguran fuentes del juzgado, que no están convencidas de que tras este dato se aprecie la ansiada mejoría económica. De 379, que se registraron hasta finales de 2013, a los 312 de este año. Algo menos, pero algo al fin y al cabo. Otro de los datos llamativos lo encontramos en los juzgados de Primera Instancia, donde solo los juicios monitorios (procedimientos especiales previstos para reclamar deudas dinerarias liquidas, determinadas, vencidas y exigibles, cuando dichas deudas consten en algún tipo de documento. A este proceso se incluyen las cantidades impagadas en las comunidades de vecinos), suman este año más de 17.000 casos, mientras que el año pasado no se alcanzaron los 15.000. En cambio, los juicios verbales (procedimiento que se usa en los casos más simples cuando no se cumplen los requisitos para el monitorio o no se dispone de los documentos que requiere. A este tipo de juicios se puede acudir sin abogado y procurador cuando las cantidades no excedan de 2.000 euros) han descendido y también los juicios ordinarios (vía por la que, entre otros asuntos, se reclaman cantidades superiores a los 6.000 euros y las que su interés económico no pueda calcularse) también lo han hecho, con unas 400 demandas menos. El otro asunto que también mantiene desbordados a los juzgados de Primera Instancia son sin duda los desahucios. Hace escasas fechas conocíamos que durante el tercer trimestre del año habían vuelto a crecer, hasta el punto de que en solo nueve meses en Sevilla se han registrado los mismos que en 2008 y 2009, según los datos del CGPJ. La tendencia en estos meses finales del año se mantiene, pues las estadísticas de los juzgados sevillanos contabilizan un incremento de casi 200 casos más hasta finales de noviembre, comparándolo con las mismas fechas de 2013. Toda esta situación está haciendo que los juzgados sevillanos vivan una auténtica situación de colapso. No en vano, el último informe sobre la situación de los juzgados publicado por el CGPJ, que recoge los datos del tercer trimestre de 2014, sitúa a los juzgados de lo Social (que resuelven todas las cuestiones laborales), como los segundo más colapsados de España, solo superados por los de Melilla. Una situación que se repite si miramos la tasa de pendencia (es decir, el coeficiente resultante entre los asuntos resueltos en un año y los que quedan pendiente). También la jurisdicción Civil, con la Mercantil incluida, está entre las que registran una de las peores situaciones de toda España. En este caso, Sevilla se sitúa como la cuarta más congestionada, tras Almería, Toledo y Murcia. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) y el propio juez decano vienen por ello insistiendo en la necesidad de crear más plazas de magistrados para paliar esta situación. Unos problemas que a buen seguro reflejarán en las memorias anuales que tendrán que presentar a principios de 2015, con los datos de 2014.

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