Imputan a dos personas por la muerte de la familia intoxicada en Alcalá

Rosa María S.M. y Pedro G.C. están imputados por un delito contra el medioambiente en concurso con tres delitos de homicidio imprudente.

el 19 jul 2014 / 18:13 h.

La juez que investigó la muerte de tres miembros de una familia intoxicados por plaguicida tomará declaración el lunes, como imputados, a los responsables de la empresa de gestión de residuos y de la chatarrería que presuntamente no reciclaron de forma adecuada los envases. familia-alcala-muerteFuentes del caso han informado a Efe de que la juez de instrucción 2 de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) tomará declaración a Rosa María S.M. y Pedro G.C., a quienes ha imputado un delito contra el medioambiente en concurso con tres delitos de homicidio imprudente. También serán imputadas, como responsables civiles, sus respectivas empresas, a las que la juez ha ordenado que aporten sus seguros de responsabilidad, además de encargar a la Policía otra serie de diligencias como la intervención de los ordenadores de los imputados para analizar otras posibles entregas en condiciones similares a los tapones de plaguicida ahora investigados. Esta nueva rama del caso se ha abierto después de que, en febrero pasado, quedase archivada la causa penal por la muerte de los padres y una hija de la familia Caño Bautista al considerar demostrado que había sido por una intoxicación accidental. El Instituto Nacional de Toxicología determinó que el fallecimiento de la familia, el 14 de diciembre del 2013, se debió a una intoxicación al inhalar fosfina, un derivado de un plaguicida llamado fosfuro de aluminio. Dicho plaguicida estaba presente en los numerosos tapones de envases que almacenaban en la bañera de su cuarto de baño con la intención de venderlos luego al peso. Las fuentes han informado a Efe de que la juez tomó declaración, el pasado día 10, a dos familiares que se han personado en la causa como acusación particular y ha pospuesto para más adelante las declaraciones de seis testigos, en principio fijadas para días pasados. La juez dijo en su auto de imputación que existen indicios de que los envases de plaguicida fueron desechados "sin cumplir con la legalidad" pues la empresa de reciclaje, ubicada en Dos Hermanas (Sevilla), los vendió a la chatarrería provistos de sus respectivos tapones, que ésta no los custodió "en debida forma" y se los facilitó al cabeza de familia fallecido. Los tapones fueron almacenados en la bañera y la familia falleció por inhalación de fosfina, un gas "extremadamente letal que se genera por el contacto con la humedad del aire o agua", según los expertos. La juez también ha acordado pedir a los responsables de Medio Ambiente que remitan testimonio de las inspecciones sobre gestión de residuos peligrosos hechas a la empresa de reciclaje hasta diciembre del 2013.

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