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Indonesia intensifica la lucha contra las epidemias tras el seísmo de Sumatra

Más de 500 voluntarios y equipos de especialistas del Ministerio de Sanidad fumigan con insecticidas y desinfectantes los 320 puntos donde se cree que hay más muertos.

el 07 oct 2009 / 09:04 h.

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Con miles de cadáveres descomponiéndose aún bajo los escombros, Indonesia intensificó hoy, una semana después del mortífero seísmo que sacudió Sumatra, la batalla contra la propagación de epidemias entre los supervivientes.

 

Más de 500 voluntarios y equipos de especialistas del Ministerio de Sanidad fumigan con insecticidas y desinfectantes los 320 puntos donde se cree que hay más muertos, y repetirán esta operación durante las próximas semanas. "Entre las ruinas de esa casa hay al menos una familia entera que yo conocía. Y como esa hay cientos más", aseguró a Efe Andre Hei, señalando las ruinas de un edificio frente a su casa que no ha sido desinfectado, en Padang, la capital de la provincia de Sumatra Occidental y una de las áreas más destruidas.

Según la Cruz Roja, más de 3.000 personas murieron, aunque los cadáveres recuperados no llegan al millar, y alrededor de 450.000 personas han quedado sin hogar y viven hacinados en refugios temporales o casas de familiares. "Nos estamos preparando ante la posibilidad de que se propaguen enfermedades infecciosas", indicó Tjandra Yoga Aditama, el director general de Control de Enfermedades y Salud Ambiental de Indonesia.

No obstante, tanto él como el portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la zona, Gde Yogadhita, coincidieron en señalar que la situación sanitaria está "bajo control".

El representante de la OMS reconoció que aún no han concluido su evaluación de la situación sanitaria, pero estará completa probablemente el viernes próximo.

La emergencia es tal que se han excavado varias fosas comunes en Padang y otras localidades para enterrar con rapidez los cadáveres que nadie ha reclamado. Para contener la propagación de enfermedades contagiosas, el Ministerio de Sanidad ha diseñado una campaña preventiva de vacunación que empieza a dar sus primeros pasos. Algo más de un centenar de personas, en su mayoría miembros de los equipos de rescate y desescombro, han sido inmunizados con la antitetánica.

Tjandra Yoga Aditama no descartó que en los próximos días, dependiendo de la evolución de la salud pública, vacunen a la población contra otras enfermedades, por lo que el Ministerio de Sanidad está aumentando sus reservas disponibles.

El representante de la OMS, organismo que coordina a las 70 organizaciones no gubernamentales en la región, consideró que los principales riesgos para la salud en las áreas afectadas son "las diarreas, el cólera, la malaria y el dengue". Muchas de estas enfermedades se pueden propagar fácilmente por la escasez de agua potable, ya que los sistemas de saneamiento han quedado seriamente dañados.

En este sentido, el equipo de ayuda humanitaria de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) cuenta con tres plantas potabilizadoras portátiles, y muchas agencias y ONG colaboran en esta misma línea de trabajo.

La red sanitaria de Sumatra Occidental, ya de por sí precaria, se ha visto gravemente afectada por el movimiento telúrico.

Tres de los 17 hospitales de la provincia colapsaron a causa del seísmo y otros muchos sufren daños estructurales, aunque cuentan con el material básico necesario -instrumental y medicinas-, según la OMS.

Para paliar las deficiencias, se han instalado 14 hospitales portátiles del Gobierno indonesio, agencias internacionales y ONG, que ya están trabajando a máxima capacidad.

Según Gde Yogadhita, las autoridades indonesias pueden atender a los supervivientes en Padang, pero "depende de la ayuda internacional" la asistencia a las víctimas de Pariaman, la zona más castigada y la menos accesible.

El terremoto de 7,6 grados en la escala de Richter se produjo el miércoles pasado frente a la costa de Sumatra Occidental.

Indonesia se asienta sobre el "Anillo de Fuego del Pacífico', una zona de gran actividad sísmica y volcánica que sufre unos 7.000 terremotos al año, la mayoría moderados. 

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