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Informe sobre su hijo

¿Seguro que la culpa es de la tele? Llega a los cines una película reveladora: ‘De mayor quiero ser soldado’. A ver cómo le sientan sus reflexiones a una de las ciudades con más delincuencia juvenil de España.

el 08 oct 2011 / 19:45 h.

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Como la autocrítica no está de moda en absoluto (¿será eso una forma de violencia?), a Sevilla le va a escocer la nueva película de Christian Molina, protagonizada de forma magistral por el niño Fergus Riordan, en los cines el día 21: De mayor quiero ser soldado, una historia de violencia juvenil en la que a las culpables habituales, la tele y las consolas, les salen muy serios competidores: la predisposición mental, ese coto sin vallar llamado ambiente escolar, el clásico sistema de premios y castigos aún vigente desde la expulsión del Paraíso y, sobre todo, la incapacidad de ciertos padres para actuar como tales.  

Un informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) que no tiene ni quince días recoge que mientras la delincuencia ha bajado en toda España un 5,3% en el último año, la de los menores subió un 4,7%. Y el 64,7% de las infracciones fueron delitos puros y duros. ¿Qué parte de este triste pastel se debe a la televisión?

"Tengo la convicción de que la tele no influye tanto como se dice", opina el catedrático de Antropología Social Salvador Rodríguez Becerra, de la Universidad de Sevilla. "A la tele le pasa lo que a los periódicos: que la mayoría de la gente no incorpora las ideas de los artículos y noticias ni los integra en su forma de pensar, sentir y actuar. Estoy seguro de que influyen mucho más el ambiente social y familiar y desde luego los amigos. El cacareado fracaso escolar es más consecuencia de la clase social, con todo lo que ello conlleva de valores culturales, que del profesorado o del sistema educativo."

Hay matices: "Creo que hay una gran diferencia entre las personas que tienen un problema patológico y las que no lo tienen", comenta a El Correo el director de la película, Christian Molina. "Pero mi opinión es que el ver demasiada violencia agravará el problema patológico de los que lo padecen y generará o potenciará esa violencia en los que, por su naturaleza, no tendrían por qué ser agresivos. Así que todo lo que esté en nuestra mano para poder evitarlo deberíamos tenerlo presente, y no actuar con indiferencia por creer que la responsabilidad no es nuestra".

También el niño protagonista se suma a la charla: "Siempre he sabido que no es bueno ver mucha televisión", dice Fergus Riordan, "y sabía que si lo hacía habría efectos secundarios, por ejemplo, estar todo el rato pensando cosas violentas", lo cual, en su caso, se antoja bastante improbable: "La verdad es que no tengo televisión en mi casa." Lo que sí tenía Fergus era conocimiento previo del problema gracias a un amigo que se echó... en España: "Antes me llevaba muy bien con él", recuerda. "Eran una familia de tres niños y una niña, y siempre que iba a su casa veía al hermano pequeño de tres años manejando un mando como si fuese una extensión de su brazo jugando a un juego de guerra. Y además, enfrente de la niña de un año. El niño estaba obsesionado con pegar a la gente y tenía muy poca paciencia con todo el mundo. Siempre que salíamos a jugar al fútbol su hermano y yo, él se quedaba en casa, jugando. Era mejor no acercarse a él cuando perdía la partida..."

Para quienes no tengan esa experiencia personal, está la estadística recién publicada por el INE, donde, para colmo de males, Andalucía va en cabeza. Se ve que no iba mal encaminado Juan José Rojo cuando, al tomar posesión de su cargo de comisario provincial de Sevilla en 2006 (en un momento de especial virulencia en las calles, con coches y contenedores ardiendo), lamentó la "desmesurada agresividad y violencia" de la delincuencia juvenil, que "no es un problema que corresponda sólo a la policía". En efecto, Andalucía lidera el ranking nacional (7.481 de las 31.061 infracciones consignadas, muy por delante de Madrid, Cataluña y demás). Y atención: si la categoría que reúne más delitos y faltas es la de lesiones, la que va detrás es la de torturas y daños a la integridad moral. Terror.

De mayor quiero ser soldado no es sólo una película; también es una pregunta: ¿Cuánta responsabilidad tenemos de lo que está sucediendo? Christian Molina no se limita a sugerir el debate con el desarrollo de la trama, sino abiertamente; parece que, a veces, alguno de los personajes esté hablando directamente al público para tirarle de las orejas. Y si hay algo claro al final de esta ficción es que la tele tendrá la culpa que los adultos quieran que tenga. "Por supuesto, no creo que el destruir la televisión sea una opción", explica el director de la cinta. "La televisión es necesaria. Creo que habría que controlar lo que ven los niños y acotar, de verdad, los contenidos según los horarios. Con eso no me refiero a hacer un informativo para niños y otro para adultos, sino a ser conscientes de que una noticia se puede contrar de muchas maneras, y para, por ejemplo, comunicarnos que ha habido un terremoto en Haití, nos bastaría con ver los edificios derrumbados, y no los cuerpos de los cadáveres. Este mismo control debería existir en internet, en los videojuegos y en cualquier soporte media al que un menor pueda tener acceso."

También hay que considerar que no todos los niños ni todas las familias son iguales. Fergus, por ejemplo. "Fergus es un niño con la mente de un adulto", dice Molina. "Este niño se ha criado sin televisor, sin videojuegos y bajo un control paternal ejemplar. Creo que de él he aprendido que, sin lugar a dudas, es mucho más consciente que posiblemente muchos de los adultos que lo rodean. Me gustaría explicar esto con un ejemplo: Hay una escena en la película en la que Alex (Fergus) le grita a su hermano de un año porque le ha roto un juguete. Tras la primera toma, Fergus se acercó a mí y me dijo: Christian, esta toma no la voy a hacer más. Y yo le pregunté por qué, a lo que Fergus me contestó: Este niño tiene un año, no entiende mis gritos. Para ti y para mí esto es una ficción, pero para un niño de un año, es la realidad. No voy a gritarle más porque no lo entiende. Y creo que esto define perfectamente quién es Fergus y qué es lo que he aprendido de él."

De utilidad:
‘De mayor quiero ser soldado'
Una película de Christian Molina.
Estreno en cines el 21 de octubre.
Una coproducción de Trees Pictures, Star Pictures y Black Flag Cinema.
Inicio del rodaje: 16-11-2009.
Reparto:
Fergus Riordan (Alex)
Ben Temple (Capitán Harry y Sargento John Cluster, los amigos invisibles de Alex, una especie de ángel y demonio)
Andrew Tarbet (padre de Alex)
Jo Kelly (madre de Alex)
Danny Glover (director del colegio)
Robert Englund (psicólogo)
Valeria Marini (profesora)
Sinopsis
Alex es un niño apacible y cariñoso cuyo carácter comienza a cambiar a sus ocho años, cuando la madre tiene gemelos. Los errores de los padres (algunos, por cansancio; otros, no) en la atención a su hijo mayor, las malas compañías y el hecho de que al niño le pongan una tele en su cuarto desencadenan la tragedia. En apenas un par de años, Alex es otro niño: reservado, obsesionado con la violencia que ve en los medios de comunicación, con mal comportamiento en el colegio... y todo ello, cada día más. ¿Será posible su redención o su destino está escrito? Hay que ver la película.

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