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Innovación habilitará 300 plazas de Medicina

el 15 sep 2009 / 15:54 h.

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-Este curso es crucial en la Universidad. Debe aprobarse el nuevo mapa de titulaciones. ¿Se mantiene el plazo de enero de 2009 para tenerlo listo?

-Sí, la apuesta es que las universidades y la Junta de Andalucía tengamos preparado el mapa de titulaciones para esa fecha. Las comisiones de rama ya han hecho el trabajo.

-¿Cuántas carreras se ofertarán finalmente?

-Las ingenierías y otras carreras, al estar vinculadas a profesiones reguladas, tienen que tener una ficha que debe ser aprobada por el Consejo de Ministros. Las que nosotros teníamos previsto su análisis previo eran entre 42 y 45.

-¿Pero se reducirán o se ampliarán con respecto al actual mapa de titulaciones?

-Reducirse no. Hay una situación posiblemente de desconocimiento sobre este tema. No vamos a tener ni más ni menos carreras. Tendremos una oferta acomodada a la nueva ley y ésta da lugar a que se segreguen o a que se unan. Procuraremos que se mejoren las eficiencias y que haya mayor respuesta a las demandas sociales.

-En el debate sobre si habrá más o menos carreras, el foco está puesto en las Humanidades.

-Pues digo prácticamente lo mismo. Su oferta formativa se va a mantener. Lo que estamos buscando es su sostenibilidad en el tiempo. Me explico: cabría la tentación de adaptar una titulación y en el momento que no hubiera alumnos, pues la matamos. Lo que estamos buscando son las sinergias para garantizar que en el futuro no sólo las Humanidades, sino todas las titulaciones -porque el área científica está igual que las Humanidades, con una demanda bajísima y nadie duda de que deben seguir impartiéndose-, sigan manteniéndose.

-Pero hay ofertas duplicadas entre universidades, lo que implicará que algunas de ellas desaparezcan.

-No necesariamente. Si una universidad puede encontrar las sinergias con las que garantizar internamente su mantenimiento en el tiempo, se podrá sostener la oferta sin ningún problema. En Humanidades, la apuesta de Andalucía es pionera en la adaptación al espacio europeo. Hemos planteado la formación transversal. Entendemos que un universitario tiene que tener conocimientos humanísticos, de gestión, de idiomas... y todo independientemente de su carrera.

-Un planteamiento pionero pero en cuyo proceso se va tarde.

-Muy pocas universidades, y muchas privadas, son las que están ya adaptadas al espacio europeo. No se trata de cambiar de nombre las carreras, sino de refundar la Universidad. No vamos tarde. El marco de 2009 fue precipitadísimo y la reforma en la que estamos inmersos la tenemos que hacer con garantías.

-¿Cuál es el volumen de alumnado que debe tener la Universidad? Porque la FP sigue subiendo.

-En los últimos años se ha ido produciendo un ligero descenso, de entre un 1 y un 2%, consecuencia de dos cosas: la evolución demográfica y un crecimiento, afortunadamente, de la FP superior. Esto es bueno. No todo el mundo tiene que estudiar una carrera universitaria para ejercer una profesión. Además, nada ni nadie impide que una determinada persona que opte por formarse en FP se inserte laboralmente y siga actualizando su currículum. Ésa es la idea que tenemos, porque la evolución tecnológica obliga a que para trabajar toda la vida haya que estudiar toda la vida.

-¿Cómo responder al aumento de demanda en Medicina, donde hay listas de esperas?

-Las titulaciones de ciencias de la salud están planificadas en función de las necesidades del sistema sanitario. Con esa regulación se ha producido un desequilibrio esperable. Lo que se nos ha planteado desde el Gobierno central es la necesidad de hacer una replanificación, con medidas de choque importantes. En los dos últimos años hemos crecido un 15% en número de plazas en Medicina. Las necesidades establecidas por el Ministerio de Sanidad implicarían un crecimiento mayor, en dos tres años, de en torno a 200-300 más. ¿Cómo la hacemos crecer? Pues, o bien con más plazas en las facultades ya existentes o bien a partir de la apertura de algún nuevo centro. ¿Dónde? Eso lo tenemos que estudiar y desde la Consejería de Innovación estamos trabajando.

-¿Qué papel debe jugar la empresa en la Universidad?

-La empresa debe dar su opinión sobre los planes de estudio, decir qué espera del futuro profesional y contar con la universidad para la resolución de los problemas y retos que tiene.

-¿Se abre la puerta al mecenazgo de las empresas?

-Nosotros optamos por eso. De hecho, la Corporación Tecnológica es precisamente eso. Pero quien tiene la posibilidad de permitir el mecenazgo es el Estado.

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