Economía

Inocentes

Berlín descarta que los pepinos españoles analizados sean la causa del brote de ‘E.coli' pero EEUU ya desconfía de la huerta de nuestro país.

el 31 may 2011 / 12:35 h.

Un trabajador arranca la plantación de pepino de un invernadero en Almería, debido a la falta de venta del producto.

Alemania ha tenido que dar marcha atrás, aunque no por ello ha evitado numerosas pérdidas en el sector hortofrutícola español ni una mala imagen que será difícil de limpiar. Cinco días después de dar la voz de alarma , las autoridades germanas reconocieron ayer, tras la realización de un análisis, que los pepinos españoles no son el origen de la agresiva cepa de Escherichia coli que ha matado a 15 personas en ese país e intoxicado a varios centenares.

Así lo anunció ayer la senadora responsable de asuntos sanitarios de Hamburgo, Cornelia Storck, la misma que la semana pasada atribuyó a una partida de pepinos españoles el origen del brote, al menos en esta ciudad-estado del norte de Alemania. Según explicó, dos de las cuatro muestras tomadas de los pepinos españoles y que han sido analizadas por el Instituto para la Higiene y el Medio Ambiente del Ministerio de Sanidad germano han resultado no tener el tipo 0104 que ha sido aislado de las muestras tomadas a los pacientes a los que se ha diagnosticado E.coli.

"Esperábamos descubrir la fuente de los graves casos de síndrome hemolítico-urémico (SHU) en estos resultados iniciales, pero desgraciadamente no ha sido así", reconoció Storck. Así las cosas, la senadora subrayó "independientemente de los resultados de las otras dos muestras, fue lo correcto el publicar nuestros hallazgos, ya que los contaminantes (encontrados) pueden desencadenar E.coli".

Según Storck, no sería "responsable el no revelar sospechas razonables ante tal número de enfermos" dado que "la protección de la vida humana debe ser más importante que los intereses económicos".

En cualquier caso, las hortalizas españolas siguen fuera de las estanterías de las tiendas alemanas . Aunque los distribuidores de aquel país están seguros de que en algún momento se empezarán a despachar otra vez vegetales, nadie sabe decir cuándo, porque el miedo a la bacteria, que en apenas 15 días se ha cobrado la vida de 15 personas en Alemania y de una en Suecia, es mucho mayor.

De hecho, el pánico se ha trasladado a otros países europeos, como Austria o Finlandia, que han cerrado sus puertas a las frutas y hortalizas españolas. Esta psicosis ha cruzado el Atlántico, ya que las autoridades sanitarias estadounidenses han comenzado a inspeccionar lotes de pepinos, tomates y lechugas llegados desde España por precaución.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) norteamericana anunció ayer la medida y la atribuyó a la "información" que ha trascendido del brote de Alemania, según explicó el portavoz del organismo, Doug Karas. De esta forma, los envíos de varios productos serán sometidos "a mayor inspección".

La calma no ha llegado a los agricultores españoles, que ven cómo, a pesar de que Alemania ya ha reconocido su error, pueden seguir sumando pérdidas. Las organizaciones agrarias exigieron así que "se depuren responsabilidades políticas" tanto en la Comisión Europea como en el Gobierno alemán por la gestión de la crisis, que ha provocado "graves pérdidas económicas" a los agricultores españoles . Y apuntaron directamente a las autoridades de Hamburgo.

COAG consideró que las investigaciones han de culminarse para "llegar hasta el fondo de la cuestión y eliminar cualquier sombra de sospecha sobre la seguridad y calidad" de las producciones españolas. Así, COAG exigió que se depuren responsabilidades en el Gobierno alemán por "las acusaciones que se han comprobado infundadas y por saltarse los protocolos de alerta establecidas en la UE".

Además, coincidió con UPA en la reclamación a la Comisión Europea, al Gobierno alemán y a las autoridades de la ciudad-Estado de Hamburgo de que "resarzan al sector hortícola español de los daños causados, que alcanzarán cifras millonarias".

Asaja , además de reclamar que se depuren responsabilidades, pidió revisar el sistema de alertas. "El sistema ha fallado y no se puede volver a consentir que ningún país vuelque sobre otro sospechas infundadas en temas tan serios y que generan una alarma social tan importante", criticó Benjamín Faulí, técnico de Asaja Málaga.

Y no sólo los agricultores están afectados -reconocen pérdidas de 200 millones en la última semana-. La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer ) cifró ayer en 15 millones las pérdidas de la última semana en el sector del ocasionadas por la "crisis del pepino" en Alemania.

El PP avisa. El principal partido de la oposición aprovechó la situación para volver a arremeter contra el Gobierno. La portavoz parlamentaria del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, subrayó que la crisis se "ha achacado en mucho" a la "debilidad" del Gobierno español, por lo que ofreció su "fortaleza" parlamentaria a Ejecutivo para reclamar que se compense a los agricultores.Por su parte, el presidente del PP-A, Javier Arenas, aseguró que "las mejores frutas y hortalizas del mundo son las andaluzas", por lo que exigió al Gobierno y a la Junta de Andalucía que de inmediato pongan en marcha campañas para "defender el prestigio internacional" del sector regional.

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