Local

Intentan atracar un banco en Mercasevilla pero terminan huyendo tras robar a un solo cliente

Dos encapuchados con una pistola asaltaron una sucursal de La Caix, pero se encontraron la oficina repleta y a los trabajadores en un búnker de cristal blindado al que no podían entrar. Encima, el director los vio entrar y llamó al a Policía

el 02 jul 2010 / 19:18 h.

TAGS:

Dos encapuchados armados con una pistola trataron de atracar ayer la sucursal de La Caixa situada dentro de las instalaciones de Mercasevilla, pero ante las elevadas medidas de seguridad y la presencia de gran cantidad de clientes acabaron por huir, después de quitarle 12.000 euros a un hombre que estaba esperando en la cola para hacer un ingreso. La entidad bancaria informó ayer de que se hará cargo del dinero robado.

El conato de atraco que acabó en robo tuvo lugar en torno a las 12 del mediodía, cuando los dos atracadores entraron en las oficinas mostrando un arma de fuego. Según los numerosos testigos, eran dos varones y se taparon la cara en la puerta, justo antes de entrar: uno se colocó un casco y otro un pasamontañas. Aunque al principio los testigos hablaban de tres personas, la Policía Nacional confirmó por la tarde que eran dos y que luego huyeron en una moto.

Al entrar en la oficina, los ladrones se toparon con que, al ser hora punta, principio de mes e inicio de vacaciones, la sucursal estaba a tope: había una treintena de personas haciendo cola. Y eso no fue lo peor: se trata de una de una oficina bunkerizada, con cristales blindados hasta el techo alrededor de los mostradores, que aíslan por completo al personal del público. Es decir, es una de las oficinas con medidas de seguridad más extremas de todas las que La Caixa tiene en Sevilla.

Al ver el panorama, los asaltantes parecieron ponerse nerviosos y se dirigieron a un cliente para exigirle que les diera el dinero que iba a ingresar. Fue lo único en lo que no tuvieron tan mala suerte: el hombre llevaba encima 12.000 euros.
Luego, los delincuentes ni siquiera se dirigieron a los trabajadores para intentar que les entregaran el efectivo que había en las cajas, sino que salieron corriendo a toda prisa: no pasaron dentro del banco más de un minuto o minuto y medio, según fuentes de la entidad financiera.

En realidad, aunque no pudieran saberlo, también hicieron bien dándose rápidamente a la fuga: la casualidad hizo que el director de la entidad bancaria los viera entrar y avisara a la Policía, que llegó de inmediato.

Los investigadores confirmaron que los atracadores huyeron montados en la misma moto, y que no dispararon durante el asalto. Tampoco llegaron a amenazar a nadie con la pistola, lo que no evitó que los clientes pasaran un susto enorme, como admitió ayer La Caixa, aunque por suerte sin consecuencias graves.

La Policía está ahora tratando de determinar si la pistola que utilizaron era real o simulada. En principio existen indicios de que no era auténtica, pero la Policía recuerda siempre que el aspecto de las armas puede resultar muy engañoso.

  • 1