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Irá a la cárcel por arrancar a un joven un trozo de oreja

Un joven de 25 años ha sido condenado a tres años de cárcel por arrancar a otro, de un mordisco, el tercio superior de la oreja durante una discusión que se produjo en el aparcamiento del mercadillo que se celebra los fines de semana en el Charco de la Pava. Según la sentencia, el condenado fue además quien inició la pelea.

el 16 sep 2009 / 06:49 h.

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Efe

Un joven de 25 años ha sido condenado a tres años de cárcel por arrancar a otro, de un mordisco, el tercio superior de la oreja durante una discusión que se produjo en el aparcamiento del mercadillo que se celebra los fines de semana en el Charco de la Pava. Según la sentencia, el condenado fue además quien inició la pelea.

La sentencia de la Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla, a la que ha tenido acceso Efe, relata que el incidente ocurrió sobre las 13 horas del 10 de febrero de 2008 en la explanada que se usa como aparcamiento para el mercadillo, donde el acusado E.E.S. discutió con J.E.V.B., de 24 años, por lo que ambos intercambiaron golpes.

En un determinado momento, el acusado E.E.S. dio un fuerte cabezazo en la nariz a su oponente y le mordió la parte superior de la oreja, tras lo cual se marchó del lugar.

Como consecuencia, el agredido sufrió la fractura de los huesos de la nariz y el "arrancamiento por mordedura del tercio superior del pabellón auricular", una pérdida que "afea su rostro" y que precisó de tratamiento por parte de un cirujano plástico.

La sentencia de la Audiencia recoge que el enfrentamiento se produjo porque E.E.S. se dirigió "en tono despectivo" al otro joven, que estaba orinando cerca de donde se encontraba él, y no considera demostrado que su acto fuese en defensa propia, lo que hubiera reducido la importancia de la condena.

No obstante, la sentencia recoge que E.E.S. también sufrió al menos unas "mínimas lesiones" en el enfrentamiento con el otro joven, por lo que su contrincante ha sido condenado, a su vez, a pagar una multa de 180 euros y una indemnización de 300 euros por una falta de lesiones.

En cuanto al principal acusado, los jueces le imponen tres años de prisión por un delito de lesiones con deformidad de un órgano o sentido principal y el pago de una indemnización de 9.600 euros por las secuelas sufridas, de las que tardó en curar diez días. Al tratarse de una condena superior a los dos años, el mínimo para suspenderla, deberá entrar en la cárcel.

No son casos inusuales

Aunque morderle a alguien la oreja hasta arrancarle un trozo parezca algo extremista, no son pocas las sentencias que se refieren a lesiones de este tipo. El pasado mayo, en Valencia, otro joven de nacionalidad marroquí aceptó también tres años de prisión por haberle arrancado el lóbulo de la oreja a una persona que le recriminó que estuviera dañando una serie de vehículos aparcados en la vía pública.

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