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Irán accede a intercambiar su uranio y sigue sin convencer

Occidente continúa recelando aunque EEUU admite que es un «paso positivo».

el 17 may 2010 / 19:58 h.

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Lula da Silva, Ahmadineyad y Erdogan, felices, ayer.
Tras una larga noche de ardua y compleja negociación, Brasil y Turquía lograron ayer arrancar un compromiso a Irán para que intercambie su uranio en el exterior y se abra así la puerta a una solución dialogada del conflicto en torno a su programa nuclear. Sin embargo, este pacto no convence del todo a Occidente. EEUU admite que es un "paso positivo", aunque persisten "graves preocupaciones" sobre el programa nuclear iraní.

El acuerdo fue sellado a primera hora de la mañana de ayer en el centro de convenciones de Velenyak, en el norte de Teherán, durante un desayuno de trabajo que compartieron el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad; su colega brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva; y el primer ministro turco, Recep Tayeb Erdogan.

El documento apenas introduce cambios respecto al propuesto por las grandes potencias el pasado noviembre, pero fue presentado como una victoria de los llamados países emergentes, pues en opinión de sus promotores deja sin fundamento la imposición de nuevas sanciones.
"Naturalmente, este acuerdo que hemos firmado no responde a todas las cuestiones, pero sirve de condición previa para proseguir con las negociaciones", explicó en rueda de prensa el ministro brasileño de Asuntos Exteriores, Celso Amorim. "Tenemos un puerta de salida que, en nuestra opinión, no deja espacio alguno, si antes lo hubo, a las sanciones o al camino hacia las sanciones. Es la senda de la paz, es la senda de la negociación, es el camino del diálogo y somos muy felices por ello", agregó.

De acuerdo con la declaración leída por el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Manoucher Mottaki, Irán ha aceptado la idea de enviar a Turquía su uranio al 3,5%, a cambio de recibir en el plazo de un año 120 kilogramos de uranio enriquecido al 20%. En esta línea, Irán remitirá a lo largo de la presente semana una carta al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) con los detalles de la nueva oferta. En caso de que sea aceptada, el régimen iraní se compromete a enviar en un mes 1.200 kilogramos de uranio al 3,5%, donde quedarán bajo custodia del país anfitrión, de Irán y del propio OIEA.

Una año después de la entrega, Teherán deberá recibir el combustible nuclear que necesita procedente de los países productores, Francia y Rusia. De lo contrario, Ankara devolverá a Irán el uranio depositado en su suelo.
Este acuerdo se mira con recelo en Occidente, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, expresó el profundo escepticismo de su Gobierno acerca del acuerdo suscrito en Teherán, al indicar que ese pacto responde sólo "parcialmente" a las demandas del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA).

Mientras que el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, exigió a Irán que "tranquilice" a la comunidad internacional sobre sus ambiciones nucleares. "Estamos muy preocupados ante el programa nuclear en Irán", advirtió Van Rompuy, en una rueda de prensa tras la cumbre de la Unión Europea y Chile previa a la que la UE celebra mañana con América Latina y el Caribe. "Irán hasta la fecha se ha negado a entablar discusiones serias relacionadas con su programa nuclear", se quejó ante la prensa, acompañado por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y el presidente de Chile, Sebastián Piñera.

Otro país que mostró sus reticencias fue Rusia, que pidió a Irán que aclare si seguirá enriqueciendo uranio.

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