Local

Irán culpa a EEUU del ataque a la Guardia y clama venganza

30 personas murieron ayer tras un atentado suicida contra su Ejército

el 18 oct 2009 / 20:01 h.

TAGS:

Una treintena de personas perdieron la vida y veintiocho más resultaron heridas ayer en un atentado suicida en la frontera entre Irán y Pakistán que ha supuesto un duro golpe para la poderosa Guardia Revolucionaria iraní. El presidente del Parlamento iraní, Ali Lariyani, sugirió que el ataque "es resultado de la forma de actuar de Estados Unidos en la región" al tiempo que el Parlamento gritaba "muerte a EEUU".


Según la versión oficial, un hombre armado con un cinturón de explosivos se hizo estallar cuando oficiales de este cuerpo de elite del Ejército estaban en un acto junto con jefes tribales suníes y chiíes en la conflictiva región suroriental de Sistán Baluchistán, limítrofe también con Afganistán. En el ataque perdieron la vida el subcomandante del cuartel general de la región este de la Guardia Revolucionaria, Nur Ali Shushtarí, y el jefe del citado cuerpo en esa volátil zona, general de brigada Rajab-Ali Mohamazadeh. "Hasta el momento, se ha identificado a 29 mártires muertos en la localidad de Pishin, vecina a la frontera con Pakistán", aseguró el asesor de Seguridad del gobernador de la región, Yalal Sayah, citado por la agencia de noticias local Mehr, quien precisó que "entre los fallecidos hay diez jefes tribales y varios más han resultado heridos".

Grupo suní. Sayah informó, asimismo, de que la autoría del ataque fue asumida por el grupo extremista suní Yundulah (Ejército de Alá), al que se vincula tanto con la red terrorista internacional Al Qaeda como con el movimiento radical afgano talibán. Sin embargo, la Guardia apuntó más alto y responsabilizó del atentado a "mercenarios de la arrogancia internacional", expresión con la que el régimen iraní suele referirse a Occidente y, en particular, a Estados Unidos.

"Sin duda, este acto salvaje e inhumano está relacionado con la estrategia satánica de los extranjeros y los enemigos que han sido heridos por la Revolución Islámica", subrayó en un comunicado.
Lariyani, por su parte, agregó que el nuevo presidente estadounidense, Barack Obama, había prometido tender la mano a Irán, "pero vemos que es una mano de color rojo".

Los estadounidenses "saben que somos serios en nuestros actos. Deben ser conscientes de que, para mantener una relación con Irán, ésta debe fundamentarse en la honestidad y no en el engaño". Horas antes de efectuar estas declaraciones, el propio Lariyani había informado de la masacre al pleno de la Cámara, que prorrumpió en gritos de "muerte a Estados Unidos".

Segundo ataque. Teherán ya ha acusado en otras ocasiones a Washington de haber financiado a Yundulah, que lidera el extremista suní Abdul Malik Riggi. Este es el segundo atentado mortal que el grupo perpetra en el este de Irán en los últimos seis meses, después de que el pasado mayo otro suicida segara la vida de veinticinco personas en una mezquita de la ciudad de Zahedan, una de las dos capitales de Sistán Baluchistán.
Meses después, la Guardia Revolucionaria arrestó al hermano del líder, Hamid Riggi, sometido desde entonces a un debate sobre si debe ser ejecutado o es más valioso en la cárcel para sonsacarle información.

  • 1