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Israel asesina a un líder de Hamás y a sus ocho hijos

Israel subió ayer un escalón en su ofensiva a Gaza al matar a Nizar Rayan, destacado líder de Hamás, y retomar así la política de "asesinatos selectivos" contra dirigentes islamistas que aplicó en los años más duros de la Segunda Intifada. 400 palestinos han muerto en los últimos seis días. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 20:36 h.

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Israel subió ayer un escalón en su ofensiva a Gaza al matar a Nizar Rayan, destacado líder de Hamás, y retomar así la política de "asesinatos selectivos" contra dirigentes islamistas que aplicó en los años más duros de la Segunda Intifada. 400 palestinos han muerto en los últimos seis días.

Rayan, su mujer y sus ocho hijos murieron en un bombardeo aéreo contra su vivienda en el campo de refugiados de Yabalia, en el norte de Gaza, informaron fuentes médicas. Era el dirigente más importante de Hamás en el norte de Gaza y se encargaba de coordinar las ramas política -el partido- y militar de Hamás, las Brigadas de Ezedín Al-Kasam.

Fuentes militares israelíes justificaron a Efe el bombardeo por su pasada "participación en la organización de atentados suicidas en Israel", como al que envió uno de sus hijos en 2002. Enmarcado en la línea dura del movimiento, el dirigente asesinado había abogado en los últimos días por retomar los atentados terroristas en Israel en respuesta al bombardeo masivo israelí en Gaza iniciado hace seis días.

Doctor en Filosofía Islámica, Rayan es la víctima de mayor rango de la ofensiva israelí Plomo fundido, que ha causado más de 400 muertos -un 40% civiles- y 2.000 heridos, según el balance dado a conocer ayer por el jefe del servicio de emergencias de la franja, Moawiya Hasanein. Un 40% de los 2.000 heridos por estos ataques son mujeres o niños y una décima parte se encuentra en estado grave, precisó Hasanein. Según Save the Children, miles de niños están en riesgo de malnutrición tras los ataques armados.

Antigua estrategia. La muerte de Rayan remite a la política de "asesinatos selectivos" que Israel aplicó entre 2002 y 2004 y que acabó, entre otras, con la vida del fundador de Hamás Ahmed Yasín y la de su sucesor, Abdelaziz Rantisi. Tras la tregua unilateral declarada por las milicias palestinas en 2005, Israel sólo dirigió sus misiles contra dirigentes de la Yihad Islámica, un pequeño pero radical grupo que no se adhirió al cese de hostilidades.

En estas circunstancias, la ministra de Exteriores israelí, Tzipi Livni explicó ayer al presidente francés, Nicolas Sarkozy, que aún no es hora de frenar la ofensiva y que los bombardeos seguirán hasta que Hamás termine sus ataques contra Israel. "Tomaremos nuestra decisión llegado el momento", dijo a la prensa la jefa de la diplomacia israelí a la salida del Palacio del Elíseo de París, donde ayer fue recibida por Sarkozy.

En un tono contundente, Livni explicó que la decisión de frenar la operación militar se adoptará en base a las "evaluaciones cotidianas" que Israel realiza de la misma y cuando esas evaluaciones le permitan tener claro que Hamás ha comprendido que no puede seguir como hasta ahora. Hasta entonces, no habrá cambios ni a nivel militar ni a nivel humanitario porque, según dijo, la situación humanitaria en Gaza es "como debe ser".

Soluciones. Mientras la crisis avanza en Gaza, el Consejo de Seguridad de la ONU continúa dividido sobre cómo buscar una solución. Los 15 miembros del máximo órgano de Naciones Unidas reunidos con carácter de urgencia durante casi cuatro horas estuvieron de acuerdo en la necesidad de un alto el fuego, pero discreparon sobre cómo alcanzarlo.

La reunión, celebrada a pocas horas de las campanadas de la medianoche local, empezó con un duro discurso del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en el que condenó las acciones de Hamás y la respuesta "desproporcionada" de Israel. "Quiero subrayar de la manera más firme posible el llamamiento del mundo a un alto el fuego inmediato que sea respetado por todas las partes", aseguró Ban.

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