Local

Israelíes y palestinos retoman la vía del diálogo tras siete años de bloqueo

Un sueño de paz sentará a israelíes y palestinos en la mesa de negociación siete años después. Muchos tiempo y varios frentes como para no caer en el escepticismo, pese a la confianza de sus interlocutores. Pero la Cumbre de Annapolis pretende al menos encauzar la senda del diálogo.

el 14 sep 2009 / 20:43 h.

TAGS:

Un sueño de paz sentará a israelíes y palestinos en la mesa de negociación siete años después. Muchos tiempo y varios frentes como para no caer en el escepticismo, pese a la confianza de sus interlocutores. Pero la Cumbre de Annapolis pretende al menos encauzar la senda del diálogo.

La división de Jerusalén, el problema de los refugiados, las fronteras de un estado palestino y la evacuación de los asentamientos judíos serán los asuntos cruciales del acuerdo que se quiere encarrilar en la conferencia de paz que comienza hoy. Pero la falta de entendimiento sobre estos cuatro retos fue ya la causa del fracaso de las conversaciones de Camp David de 2000 y Taba de 2001, los dos últimos esfuerzos para lograr la paz en Oriente Próximo.

"Hay cosas que han cambiado, los israelíes están más preparados para aceptar dos estados", dice Galia Golán, del Centro de Herzliya, al norte de Tel Aviv. La fijación de las fronteras del estado palestino parece un problema de fácil solución con la fórmula del intercambio de territorios: la restitución íntegra del territorio que Israel conquistó en 1967 a cambio de resolver la evacuación de cerca de 400.000 colonos entre Cisjordania y Jerusalén Este.

Arnón Soffer, demógrafo de la Universidad de Haifa, cree posible dejar bajo soberanía israelí al 85% de los colonos en un proceso de agrupamiento de asentamientos, algo que los palestinos podrían aceptar a cambio de terri- torios equiparables. El resto de los asentamientos -60 de 220- serían evacuados, según el experto.

Más problemática es la cuestión de la división de Jerusalén -sagrada para las tres religiones monoteístas-, y la de unos 700.000 refugiados palestinos y sus descendientes -en total, unos cuatro millones de personas- que generaron las guerras de 1948 y 1967 y se hallan en más de 12 países. La Autoridad Nacio- nal Palestina (ANP) mantiene que Jerusalén Este será su capital y reitera que "no habrá acuerdo" si debe renunciar a este territorio.

Según las encuestas, la población israelí asume que devolverá "los barrios árabes" de la mancha urbana, un término muy general como para predecir cuál será la frontera. La clave es la Laguna sagrada, un área que acoge santuarios de importancia para el judaísmo, cristianismo e islam.

Un escollo más sería que Israel no aceptará en su territorio a los cuatro millones de refugiados por su impacto político y social. Por ello se baraja que se resuelva con ayudas económicas a los desplazados o la vieja propuesta de dejar la Laguna sagrada en manos de la comunidad internacional.

Un halo de optimismo llegó horas previas a la Cumbre de Annapolis. El primer ministro israelí, Ehud Olmert, expresó el lunes su esperanza en que la reunión dé lugar a un "proceso serio de negociación" entre israelíes y palestinos. Mientras, el presidente de la ANP, Mahmud Abás, confió en que haya un "esta- tus permanente de negociación".

  • 1