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Itinerario cuaresmal

La opinión de Adrián Ríos

el 18 feb 2015 / 13:05 h.

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Comienza hoy, Miércoles de Ceniza, una nueva Cuaresma, tiempo penitencial que la Iglesia nos invita a vivir con autenticidad. El papa Francisco finaliza su mensaje para este tiempo de penitencia con las siguientes palabras: «Aseguro mi oración para que todo creyente y toda comunidad eclesial recorra provechosamente el itinerario cuaresmal, y les pido que recen por mí». Frente a unas semanas que se aventuran candentes de noticias sobre modificaciones de itinerarios para muchas de nuestras cofradías en la próxima Semana Santa, Francisco rezará –así nos dice en este mensaje, firmado el día de San Francisco de Asís de 2014 pero hecho público hace pocas semanas– para que aprovechemos la oportunidad de vivir estos días como un verdadero itinerario interior que nos ayude a fortalecer nuestro corazón para que sea más misericordioso. Aludiendo a la doctora de la Iglesia que protagoniza un Año Jubilar en estos momentos, Santa Teresa de Jesús, la vida espiritual marca un recorrido por las moradas del castillo interior de nuestra alma hasta encontrarnos con Aquél que sabemos nos ama. De este Encuentro brota nuestra conversión al Evangelio y se fortalece nuestro corazón al llenarse de las misericordias del Señor. Francisco nos dice que tener un corazón misericordioso no significa tener un corazón débil. Quien desea ser misericordioso necesita un corazón fuerte, firme, cerrado al tentador, pero abierto a Dios. Sin embargo son muchas las ocasiones que damos muestras de tener un corazón cerrado, un corazón indiferente y ensombrecido. Los itinerarios de los próximos Vía-crucis, de los traslados para cultos y, por fin, de los recorridos procesionales en nuestra Semana Mayor deben convertirse para nosotros en un ejemplo de cómo buscamos los lugares más recónditos de nuestra vida interior para dejar pasar al Señor para que los ilumine con su amor transformador. Esto implica que a veces tendremos que vernos forzados a atravesar parajes áridos, anchas avenidas, nada hermosas de mostrar, pero necesarias para llegar a la meta: la Campana para las Cofradías y la santidad como aspiración cristiana en nuestras vidas. ~

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