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IU dice que aún no se ha decidido parar el plan de la dehesa

La transformación de la dehesa de Tablada en zona verde, el gran pilar del pacto de Gobierno entre PSOE e IU, se tambalea y abre una grieta, al menos públicamente, entre los dos socios. Los socialistas admiten su renuncia a continuar el proceso judicial. La federación se resiste y niega esta decisión. Pero cada vez quedan menos opciones.

el 16 sep 2009 / 01:23 h.

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La transformación de la dehesa de Tablada en zona verde, el gran pilar del pacto de Gobierno entre PSOE e IU, se tambalea y abre una grieta, al menos públicamente, entre los dos socios. Los socialistas admiten su renuncia a continuar el proceso judicial. La federación se resiste y niega esta decisión. Pero cada vez quedan menos opciones.

El Gobierno local no va a iniciar otro proceso judicial de expropiación para recuperar los terrenos de Tablada y convertirlo en zona verde. No hay una decisión oficial sobre qué hacer a partir de ahora, pero sí hay estudios jurídicos que avalan que hay pocas opciones, sino ninguna, de que esta vía prospere -tras dos sentencias en contra- y que hay que esperar al resultado del proceso que se dirime en el Tribunal Supremo sobre la subasta inicial del suelo por parte del Ministerio de Defensa, que dio como resultado la adjudicación inicial a las cajas de ahorro y luego a un consorcio de empresarios para hacer 15.000 viviendas. Tanto es así que Urbanismo ya tiene decidido que los seis millones de euros que tuvo que dar en aval para iniciar el proceso se deben recuperar y reinvertirlos en el II Plan de Barrios como admitió ayer el responsable de este área, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, quien llegó a tildar ayer de 'imprudente' iniciar otra expropiación en estos momentos.

Estos hechos han sido objeto de conversaciones entre los dos socios de Gobierno, pero como subrayó ayer el portavoz de IU y primer teniente de alcalde, Antonio Rodrigo Torrijos, no hay una decisión tomada y, de ahí, que el primer teniente alcalde cuestionase ayer la postura expresada por Gómez de Celis: 'No se le ha debido entender bien, no hay una decisión tomada'. El problema no es tanto qué hacer, sino cómo afrontar la escasa capacidad de maniobra que le queda a los dos socios de Gobierno para cumplir una de sus grandes promesas, un símbolo del pacto de progreso y una de las principales armas contra 'la derecha'.

Hay un mensaje claro que repiten constantemente los representantes de IU y PSOE que se han posicionado: no habrá viviendas, no se urbanizará y será zona verde. Pero de ahí al proyecto de los dos socios hay un paso, un salto cada vez más difícil: hacer de la dehesa un parque de 360 hectáreas.

Los socios de Gobierno llevan meses intentando digerir que Tablada puede seguir vacía aún mucho tiempo, lo que no quiere decir que se abandone la batalla contra el consorcio empresarial ni que se ceda a las presiones ejercidas desde la patronal, que hasta ahora siempre se han saldado con una contundente negativa, especialmente en el caso de IU. Hay un punto de partida a favor de los socialistas y la federación de izquierdas: el Plan General de Ordenación Urbanística declara los terrenos como zona no urbanizable. Y hay un segundo avance que la coalición de izquierdas quiere dar a toda costa: declarar la inclusión de la dehesa en el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía como parque periurbano. Las fechas no son anecdóticas. La propuesta, que debe debatirse en el Parlamento andaluz, se difunde el 11 de marzo de 2009. Ya se ha producido la resolución del Tribunal Supremo contraria al proceso seguido por el Gobierno central antes de sacar a subasta los terrenos y han pasado casi nueve meses desde la segunda sentencia contraria del TSJA a la expropiación. Prácticamente coincide en el tiempo con las citadas conversaciones.

Tanto la inclusión en este registro como la declaración de suelo no urbanizable tiene un objetivo claro: reforzar al máximo las garantías para evitar que los empresarios puedan construir. Aunque sigan con la propiedad del suelo, no podrían edificar, lo que daría al Consistorio un margen de maniobra. En este tiempo bien se puede producir una reversión de los suelos a la Administración central, bien se puede ganar por desgaste.

En cualquier caso, esto no evita que se agriete el pacto de Gobierno. La situación incomoda a los dos socios, pero especialmente a IU, que no quiere trasladar ningún mensaje de paralización de la actuación municipal ni nada que pueda ser interpretado como un gesto al sector empresarial a quien la federación culpa además de haber orquestado una campaña contra la federación.

De hecho, todos se han apresurado a negar que haya una negociación o conversaciones con los empresarios. Si ha habido contactos, éstos han partido de una delegación, sin respaldo alguno de los dos socios. Lo contrario provocaría la mayor crisis de Gobierno y haría tambalearse el pacto.

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