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"IU garantiza la estabilidad del Gobierno, pero no sostendrá al PSOE por los ERE"

Antonio Maíllo, 47 años, natural de Lucena (Córdoba), pilota desde junio la renovación de IU, que acaba de elegir una ejecutiva con un 80% de caras nuevas y una edad media de 37 años. Insiste en que su formación no necesita acelerar el ritmo que se han marcado para consolidarse como fuerza de Gobierno.

el 14 jul 2013 / 22:35 h.

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Maíllo sostiene que no estar presente en el Parlamento andaluz ahora tiene “ventajas”. Maíllo sostiene que no estar presente en el Parlamento andaluz ahora tiene “ventajas”. Antonio Maíllo, 47 años, natural de Lucena (Córdoba), pilota desde junio la renovación de IU, que acaba de elegir una ejecutiva con un 80% de caras nuevas y una media de edad de 37 años. Insiste en que su formación no necesita acelerar el ritmo que se han marcado para consolidarse como fuerza de Gobierno. Hasta en 13 ocasiones, a lo largo de esta entrevista, rehuye situarse en la hipótesis del adelanto electoral que, sin embargo, el PSOE tiene muy presente desde que el presidente de la Junta anunciara su renuncia sin descartar que la cita con las urnas se precipite.     –La renovación de IU, ¿es de personas o también de ideas? –Se ha producido una renovación generacional. La nueva ejecutiva la conforman en su mayoría personas que no formaron parte del periodo político de la Transición, gente que combina su formación académica y su trayectoria de lucha en la calle, del 15-M, del movimiento estudiantil... No son lo que tradicionalmente se llaman políticos profesionales. La transferencia de inteligencia de la calle a una organización política enriquece nuestra formación. –A IU le critican que se sitúe más cerca de la izquierda dura de principios del siglo XX que de las actuales corrientes europeas, que se refundarion en socialdemócratas y partidos ecologistas. ¿Es así? –IU ha definido su propuesta por construir un socialismo del siglo XXI. Hay una convergencia con movimientos ecologistas, sociales, obreros, movimientos que buscan una salida antineoliberal a la crisis. La realidad de IU desmiente al tópico, que algunos querrán mantenerlo, pero es fácil ver que el resultado de una profunda innovación en términos políticos configura un nuevo lenguaje en el que no nos sobra nadie. -¿Ahora están más cerca del marxismo o de la socialdemocracia? –Del marxismo, obviamente. –Porque la socialdemocracia no es suficiente... –Porque la socialdemocracia ha tenido una gran contradicción en Europa. Tomaron parte de un modelo que está generando injusticias y eso se reveló muy bien en nuestro país con la reforma del artículo 135 de la Constitución [pactada por PSOE y PP], incluso el presidente Griñán ha reconocido que fue un error. La dirección de IU no es marxista. Hay comunistas, claro, pero somos un movimiento que incluye a los socialdemócratas clásicos que no se han dejado vencer por imposiciones neoliberales de la troika. Estos socialdemócratas que no se han resignado a esas políticas son los que tienen sentido dentro de IU. –Algunos atribuyen a ese perfil duro de IU el que no lograran conectar con el movimiento del 15-M en las últimas elecciones... –No comparto esa reflexión. El 15-M es un movimiento en el que participó mucha gente que ya militaba en IU, como Alberto Garzón. –IU estaba en el 15-M, pero el 15-M no estaba en IU. ¿Por qué no catalizaron ese descontento social? –Porque el 15-M es un movimiento autónomo que debe ser respetado. No hay catalización ni instrumentalización del 15-M por parte de nuestra formación. Pero hay una convergencia de discursos ideológicos evidente, aunque seamos diferentes y actuemos de forma distinta. –¿IU tiene estructura y financiación para afrontar un tú a tú con PP y PSOE en las próximas elecciones? –IU es una fuerza modesta financieramente, pero con el mejor patrimonio que puede tener una organización que es la gente activa y generosa que trabaja en condiciones económicas difíciles. No podemos competir con la fortaleza financiera de PSOE y PP, pero sí competimos y ganamos con la solvencia discursiva y con nuestro compromiso con la gente de la calle. –¿Necesitan que sus militantes aporten más dinero? –Necesitamos abordar con carácter solidario un modelo de financiación con los recursos que tenemos para aprovecharlos al máximo. Vamos a hacer un diagnóstico de cómo estamos y luego a adecuar los recursos a un mayor compromiso de la militancia a favor de la organización. –¿Eso es un sí? –No, no, para nada. Hablo de compromiso de trabajo y eso sustituye recursos en especie. Nosotros hacemos mucho trabajo de campo, no en especie. Mire usted, yo soy un coordinador regional que va conduciendo su coche por Andalucía. –Al explicar su renuncia, Griñán dijo que prevé dificultades para negociar con la nueva dirección de IU... –Yo hablé con él después y a mí no me mencionó esa idea. No se corresponde lo que han dicho algunos socialistas con lo que yo he compartido en privado con el secretario general del PSOE-A. Me trasladó razones personales, que respeto, y de convicción política. En ningún momento me planteó nada del cambio de dirección de IU. Sí es verdad que yo le transmití con claridad que las condiciones del Gobierno no cambiarán. –¿A qué atribuye esa intranquilidad de Griñán y del PSOE con la nueva dirección de IU? –No lo sé, porque no va a cambiar nada. El acuerdo de Gobierno es suficientemente serio como para que no haya frivolidades. En todo caso puede que haya una lógica preocupación en el PSOE por la salida de un proyecto que nace cohesionado, con convicción, pasión y ambición por construir un tejido social alternativo a las políticas que otros han venido aplicando. No sólo en Andalucía, sino en todo el Estado. No olvide que esta estrategia política está íntimamente relacionada con la prioridad de IU en el ámbito federal. –¿Qué piensa de que Griñán baraje un adelanto electoral 15 meses después de los comicios? –(Silencio) No lo está planteando explícitamente, al menos yo así no lo he entendido. Aquí hay una cuestión prioritaria que es el cumplimiento de un acuerdo de Gobierno. Cada fuerza política está en disposición de asumir cualquier incidencia que se produzca a lo largo de esta legislatura, sobre todo en estos tiempos convulsos, pero si adelantan elecciones tendrán que explicar las razones. Yo no veo ninguna objetiva. –Griñán alude al calendario electoral que se avecina (europeas, municipales...) en el que PSOE e IU pelean por el mismo espacio. Y a lo complejo de sacar adelante el próximo presupuesto... –Mire usted, la Junta, con todas las dificultades financieras y ataques que estamos sufriendo, se está convirtiendo en un Gobierno que genera esperanza en el resto de las comunidades. Y esa esperanza no podemos anularla con un análisis frívolo. Quien haga un análisis frívolo para adelantar las elecciones lo pagará ante los andaluces. Ahora toca el debate presupuestario y defender los derechos sociales desde lo público... Antonio Maíllo posa para el fotógrafo el pasado miércoles en la céntrica calle Tetuán, en Sevilla. Antonio Maíllo posa para el fotógrafo el pasado miércoles en la céntrica calle Tetuán, en Sevilla. –Los presupuestos de 2013 convulsionaron a IU por dentro. Costó mucho orgánicamente apoyarlos. Y el próximo se antoja aún más difícil… –La prioridad de la Junta es luchar hasta último momento para cambiar el reparto del esfuerzo de déficit entre Gobierno y comunidades. La Administración central debe ser más solidaria, no puede volcar todo el peso en las regiones. Tras ese debate, veremos qué hacemos con el déficit que nos dejan. –Que el PSOE baraje un adelanto de las autonómicas, ¿les ha hecho plantearse acelerar la reforma electoral, que está incluída en el pacto? –IU lo que quiere priorizar es que la educación pública se mantenga y potencie, que se garantice la sanidad universal, que los servicios sociales lleguen a todos. Esas son las prioridades para el próximo presupuesto que compartimos con el socio de Gobierno. Todo eso junto con la creación de empleo. Este país necesita un cambio de políticas para generar empleo, porque las del PP nos llevan a la ruina. –Yo le pregunto por la reforma electoral... –Es que yo no sé lo que piensa el socio de Gobierno ni lo que deja de pensar, pero desde luego IU tiene claro que estamos para desarrollar la actividad del Gobierno, no para entrar en casuísticas incidentales que no pueden condicionar ni ralentizar la acción de Gobierno. La reforma electoral está en el pacto, pero ahora estamos más preocupados en el presupuesto. Le niego la mayor. El debate no es el adelanto electoral, sino los problemas que están sufriendo la gente e IU no va a poner más empeño en lo primero que en lo segundo. Nuestro debate está en la calle, con la gente, los que tengan prioridades ajenas a lo que está pasando en la calle, allá ellos... –Es Griñán quien ha planteado ese debate a la vez que anunció su renuncia... –Al presidente no le he escuchado que esté barajando adelantar elecciones, sino que nunca se sabe... IU está trabajando diariamente para que esta maquinaria no se pare. –¿Mantendrán el formato de multicefalia hasta los comicios? –Sí, con claridad. Cuando toque las elecciones, eso confluirá en un candidato. Yo soy el ejemplo de que funciona. Ha habido un proceso político y una confluencia de elementos que han empujado a una persona que vengo del ámbito profesional, me he incorporado a la política full time ahora, pero yo simbolizo la llamada que hace IU a la necesidad de que la gente normal, cada uno desde su posición social (estudiantes, profesionales, parados en su lucha por la búsqueda de empleo) dé un salto a la política como instrumento para solucionar los problemas de la sociedad. –Los candidatos a las primarias del PSOE vienen usando expresiones de renovación parecidas a las que utilizó IU en la asamblea. –Pero yo llegué antes... –¿Usted ve una renovación en el PSOE andaluz similar a la de IU? –Quiero ser respetuoso y no haré ninguna reflexión sobre un proceso interno de partido. –¿Qué le parece Susana Díaz como presidenta de la Junta? –Ahora el presidente de la Junta se llama José Antonio Griñán. –¿Qué relación tiene con Díaz? –Correcta. De dos personas en dos fuerzas distintas que hacen cumplir un mismo mandato. –¿Conoce el hashtag #susananoquiere? Miembros de su formación lo utilizan muy a menudo en Twitter... –(Risas) No, no lo sabía. Nunca lo había oído. –Llegado el caso, ¿IU votará la investidura de otro candidato socialista a la presidencia? –Llegado el caso, IU tiene el compromiso de terminar la legislatura. Las reflexiones políticas deben ser sobre hechos constatables y ahora  eso no es constatable, por muchos indicios que existan. IU tiene mucho que decir en un Parlamento donde ninguna fuerza tiene mayoría absoluta, pero ahora no hay nuevo candidato. Insisto en que no quiero hacer reflexiones sobre hechos especulativos. Esas reflexiones son propias de la vieja política. –¿Por qué cambiaron de posición sobre no admitir a imputados en el Consejo de Gobierno? –No cambiamos de posición. Nuestro código ético establece que una persona imputada, procesada o con una inculpación de responsabilidad judicial debe dejar el puesto. –Hace tres meses, IU no permitía "imputados". Ahora no permite "inculpados". En el diccionario y para la gente de a pie, estas palabras son sinónimos... –Sí, vale, son sinónimos. Pero nosotros en el código ético usamos inculpados o procesados, pero le voy a decir una cosa: no va a haber imputados en el Consejo de Gobierno, de hecho ya no los hay. Tenemos las cosas claras: Andalucía no puede ser la Comunidad Valenciana, con ocho imputados en el Gobierno. Este desastre de los ERE no puede quedar impune. –Para garantizar la estabilidad  del pacto de Gobierno, ¿IU se está viendo obligada a sustentar al PSOE mientras el escándalo de los ERE asciende escalones dentro de la Junta? –IU es una garantía de estabilidad del Gobierno, pero nosotros no estamos aquí para sostener al PSOE por el escándalo de los ERE. No lo estamos haciendo, y somos garante de que eso no va a volver a ocurrir mientras estemos en la Junta. En segundo lugar, los escalones que tenga que subir el caso ERE hacia la Junta, que los suba cuanto antes y en función de esas inculpaciones tomaremos medidas. –El último auto de Alaya, que imputa a 20 altos cargos de la Junta, ¿ha hecho que IU se replantee sus conclusiones en la comisión de los ERE? –IU marcó una responsabilidad política que consideramos suficiente. Hasta ahora, con la información que tenemos, situamos el mayor ámbito de responsabilidad política en los exconsejeros de Empleo [Antonio Fernández y José Antonio Viera]. Si sale más información que determine nuevas realidades, habrá que afrontarla. Queremos celeridad en las declaraciones, claridad en las acusaciones y no prolongar el ámbito de indefensión. –¿Cree que hay motivos para que Alaya impute algún delito a Griñán? –No lo sé, yo no soy la jueza. –Le pregunto por su opinión. –A mí solo me llama la atención que en el cronograma de imputaciones haya un gran boquete en las personas que son aforados. –¿Piensa que el caso ERE está desgastando a IU de rebote? –A nosotros no nos está desgastando el caso ERE ni directamente ni de rebote. Este no es nuestro perro, como dice José Antonio Castro [portavoz parlamentario de IU] –Sin embargo, están obligados a contestar por el caso ERE a diario y el PP les incluye en el mismo saco que al PSOE… –Nosotros formamos parte de un Gobierno que no practica corruptelas como la de los ERE y este Gobierno no tiene nada que ver con el anterior. No respondemos por el caso ERE, al revés, vamos a la ofensiva: exigimos que se llegue hasta el final, que se devuelva el dinero que se ha robado literalmente, y que paguen caiga quien caiga los responsables. Ni el asunto de los ERE fue objeto de negociación en el pacto de Gobierno, ni se nos hubiera ocurrido aceptar ninguna cláusula sobre cómo tratar esto al respecto. –¿Le gustaría ser el candidato de IU a las próximas autonómicas? –En este momento no. No es mi prioridad ahora.  –En su rol de coordinador regional de IU, ¿le afectará no estar presente en el Parlamento? –Nada. La asamblea me ha encargado dedicarme en cuerpo y alma a la organización. Cayo Lara me decía el otro día que no estar en el Parlamento ahora es una ventaja para poder centrarme en el fortalecimiento de la organización y en construir el programa electoral con un unevo modelo productivo para Andalucía.

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