IU ultima un manual de desobediencia para maestros y padres contra la ley Wert

La federación de izquierdas insta a las familias a no llevar a sus hijos a clase el día de las reválidas. La Junta acudirá al Constitucional y busca esquivar el texto por la vía legal.

el 30 nov 2013 / 23:55 h.

15320490Los socios de Gobierno, PSOE e IU, van a desarrollar dos formas distintas de enfrentarse a la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce), conocida como ley Wert. Desde el ámbito institucional, la Junta (y la presidenta Susana Díaz volvió a recordarlo ayer) recurrirá la reforma educativa ante el Tribunal Constitucional por invasión del Estado en las competencias autonómicas, igual que hará Cataluña y País Vasco. Además, la Consejería de Educación movilizó al inicio del curso a unos 500 expertos, tanto del ámbito pedagógico como del derecho civil, para hallar vías alternativas con las que minimizar el impacto de la ley en Andalucía. El problema es que de esta última estrategia, anunciada a bombo y platillo por la anterior consejera de Educación, no se ha concretado mucho. La federación de izquierdas ha registrado en el Parlamento una pregunta al nuevo consejero, Luciano Alonso, para saber cuál es el plan y a qué conclusiones han llegado esos supuestos 500 expertos. Entretanto, la coalición a nivel estatal y andaluz ha emprendido “una campaña de insumisión” más explícita que la que propone el PSOE, que incluye la elaboración y difusión de un “manual de desobediencia civil” contra la ley Wert. El texto, un compendio de propuestas concretas para ignorar algunos artículos de la norma, va dirigido tanto a profesores como a padres de alumnos. La iniciativa parte del área de Educación de IU a nivel estatal, pero ha sido rápidamente asumida por la federación andaluza. La coalición de izquierdas tiene previsto presentar el manual el próximo 15 de diciembre, pero antes abrirá un buzón de propuestas en la red para recabar la opinión de profesores, estudiantes, expertos y familias. El responsable de Educación de IU, Enrique Díez, avanzó un ejemplo de lo que será una propuesta de insumisión incluida en el manual, por ejemplo, no llevar a los niños a las evaluaciones externas que implantará la ley Wert, las llamadas reválidas, con las que el Gobierno andaluz está radicalmente en contra, porque cree que servirán para segregar al alumnado a una edad muy temprana. También pretenden fomentar que profesores, padres y estudiantes que discrepan abiertamente con el espíritu de la Lomce cuelguen imágenes en la red que ilustren su protesta o actividades escolares con las que reivindican otra forma de enseñanza. La reforma educativa fue aprobada el jueves pasado en el Congreso, con los votos en solitario del PP. El resto de partidos del arco parlamentario votó en contra (UPN se abstuvo) y previamente había firmado un documento conjunto en el que se comprometían a derogar la ley en cuanto cambie el signo político del Gobierno. Si el presidente Mariano Rajoy agota la legislatura, como tiene previsto, eso no ocurrirá antes de 2015, y para entonces la reforma educativa ya se habrá desarrollado en todos sus términos (diseño de asignaturas y contenidos, cambio en los libros de texto, itinerarios formativos...) En el desarrollo normativo es donde la Junta quiere estudiar los huecos legales para preservar lo máximo posible su modelo educativo (mantener Educación para la Ciudadanía (EpC), prohibir los conciertos en los colegios que segregan por sexo...). A priori, el margen de autonomía sobre la ley se antoja muy reducido. En el diseño de contenidos, las comunidades sin lengua cooficial, como Andalucía, sólo gestionan el 35% del temario. Esto, por ejemplo, no habilita para mantener EpC como materia obligatoria.

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