Local

Jabón de dromedario o aceite de oliva

Empresarias del mundo rural andaluz y marroquí intercambian sus experiencias de negocio en un seminario de la Fundación Tres Culturas. Algunas han iniciado ya vías de colaboración a ambos lados del Estrecho

el 26 jun 2013 / 22:07 h.

TAGS:

La Fundación Tres Culturas organiza el seminario en su sede del Pabellón de Marruecos. La Fundación Tres Culturas organiza el seminario en su sede del Pabellón de Marruecos. ¿Qué tienen en común el aceite de los olivos andaluces y la grasa de los dromedarios marroquíes? Ambas materias primas han dado lugar a una línea de cosméticos creada por mujeres empresarias de ambos lados del Estrecho. Óleo Cosmética tiene su laboratorio en Pegalajar (Jaén) y surgió de la cabeza de cuatro mujeres del pueblo que aprendieron a hacer jabones en un taller sociocultural y decidieron hacer de ello su negocio. Sociedad Ibilsud nació de un concurso de la televisión marroquí para proyectos emprendedores. Manuela Herrera y Mahjouba Daoudi intercambiaron ayer sus experiencias en el II Seminario Internacional mujeres marroquíes y andaluzas en el entorno rural, organizado por la Fundación Tres Culturas. El encuentro contó con emprendedoras locales como Carmen Arcos, que desde hace 36 años regenta una joyería en Marchena desde la que montó todo un negocio diversificado y un curioso club para fidelizar a su clientela, o Cristina Fernández, una de las cuatro socias de la cooperativa de Dos Hermanas La Herradura, que también comenzó como un centro de terapia ecuestre y hoy ofertan todo tipo actividades con caballos en el hipódromo nazareno. La filosofía de Carmen Arcos es clara:“Yo he ido estudiando a mi cliente y no quiero que se vaya a otro lado, así que si ya no necesita oro, que me diga qué necesita y yo se lo traigo”. En 1976 comenzó como autónoma con una joyería y se constituyó como empresa en 2001. Hoy tiene cinco empleados y varios locales donde vende desde muebles a ropa o complementos. Su originalidad está en el sistema recuperado –“porque eso existía mucho hace años”– de club de clientes en el cual éstos aportan semanalmente una cuota fija que se va acumulando en su cupón y es éste con la cantidad acumulada que quieran gastar el que usan para comprar en sus comercios. “Yo cobro por adelantado y luego les vendo las cosas pero ya no les cuesta trabajo gastarse el dinero porque se lo han ido gastando poco a poco”. A cambio celebra semanalmente sorteos de sus artículos entre la clientela y tiene otros detalles “como una merienda que doy en Navidad”. Fue una de las empresarias andaluzas que disertó sobre la diversificación, donde también expuso su experiencia la Sociedad Ibilsud, que empezó comercializando la grasa de dromedario como manteca comestible para untar y pasó luego a la línea de cosméticos. Del lado andaluz también participaron las hermanas Moro, que heredaron de su padre el negocio de trabajos forestales en Paterna del Campo (Huelva)y ya han abierto una franquicia en Marruecos. O la presidenta de la Cooperativa de Plantas Medicinales y Aromáticas de Marruecos, Malika Ben Mahi. Hoy intervendrán expertas legales y económicas como Carmen Pérez, que durante años llevó el programa de microcréditos de Cajasol y explicó a este periódico que actualmente las vías de financiación están “paralizadas” y admitió que cuando existían, las mujeres lo tenían más difícil “no porque estuviera en ningún papel sino por cultura”. Entre las asistentes, Mari Carmen García, gerente de su empresa de publicidad y márketing Mundicorp que ya ha cumplido diez años –todo un logro– y presidente de la asociación de mujeres empresarias del Aljarafe y Doñana, con 400 socias de 40 municipios y todos los sectores. “Hay negocios tradicionales, como los trajes de flamenca de Pilas, que ahora están saliendo al exterior, algo antes impensable para la mujer rural”, dice. Hoy, la Fundación Andanatura enseñará a diseñar un plan de negocio conjunto.

  • 1