Economía

Jara reivindica que quiere ser una caja

el 23 jul 2010 / 20:59 h.

El presidente de Caja Granada, Antonio Jara, señaló ayer que la entidad, en proceso de integración en un SIP o fusión fría junto a tres cajas foráneas que aprobará en asamblea el 16 de septiembre, no quiere ser un banco, sino mantenerse como una caja y seguir haciendo lo que hace y en el ámbito territorial en el que lo ejerce.

"Que no se le olvide a nadie, que nadie se distraiga, que nadie se confunda", advirtió en un acto de entrega de ayudas a ONG.

"Por si alguien se confunde en estos días tan confusos, queremos seguir siendo lo que somos, una caja de ahorros; seguir haciendo lo que hacemos -contribución social a la solidaridad- y donde lo estamos haciendo, en Andalucía". El presidente de Caja Granada se refirió a la situación "tremendamente desagradable" por la que están atravesando, "de manera especial", las cajas de ahorros.

"No me equivoco ni me escondo. Es especialmente ingrato verse envuelto en una vorágine de reordenación y reestructuración de un sistema financiero de esas instituciones dedicadas prácticamente en exclusiva, o al menos de manera preferente, al manejo y comercio del dinero", indicó.

Reivindicó el papel de las cajas en cuanto a la contribución social a la solidaridad porque es en ese campo donde estas entidades tienen, a su juicio, "sentido".

"Para ganar dinero valen mucho más otros", pero para distribuir el dinero resultante "sólo valen las cajas de ahorros", agregó Jara, para quien una caja como Caja Granada "sólo se justifica y tiene pleno sentido" con las acciones de contribución social.

"El día que no podamos hacer esto, lo mejor que podemos hacer es cerrar, porque para comerciar con el dinero los hay que lo hacen mucho mejor", apostilló, y aludió a la imagen que, "en un mundo de hostilidad, tiburoneo y agresividad", trasladan a veces las entidades financieras preocupadas exclusivamente por su "posición en el mercado del dinero" o con la pérdida o aumento de la clientela.

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