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Javier Arenas recupera su sitio

Daba gloria ver al presidente del Partido Popular de Andalucía en la foto de Elche: Rajoy le echaba la mano por el hombro, mientras Javier le decía: "Mariano, estoy contigo". Y daba gloria verlos así porque, sin ningún género de dudas...

el 15 sep 2009 / 03:36 h.

Daba gloria ver al presidente del Partido Popular de Andalucía en la foto de Elche: Rajoy le echaba la mano por el hombro, mientras Javier le decía: "Mariano, estoy contigo". Y daba gloria verlos así porque, sin ningún género de dudas, el centro-derecha andaluz debe caminar por la senda de moderación y equilibrio que está marcando para todo el partido su líder nacional.

A esta línea de conducta política se deben los avances logrados por el PP en las recientes elecciones autonómicas y generales. Javier Arenas procede de las juventudes de UCD y su vocación centrista está más que probada. En la medida en que sea capaz de acentuar esa vuelta a las esencias, su formación ganará espacio en Andalucía. A nadie se oculta que las posibilidades de los populares para alcanzar el Gobierno de la Junta estriban en su capacidad de robarle votos a los socialistas. No hay otra posibilidad, después de haberse engullido a los andalucistas.

De ahí que la foto de Elche sea todo un símbolo en estos momentos. Había que posicionarse y Arenas ha sabido poner al PP-A en el sitio que le corresponde: es decir, junto a lo que significa el proyecto político de Mariano Rajoy, a dos meses del Congreso de Valencia del que deberá salir el esclarecimiento definitivo sobre el papel de los populares y el futuro de su presidente nacional.

Quienes siguen la trayectoria de Esperanza Aguirre en la vida pública saben bien que representa un tipo de derecha que ya no se lleva. Es más, si sus programas se leyeran con atención y la gente reparase en la carga de neoconservadurismo que contienen, acaso sus resultados hubieran sido distintos. La fuerte implantación del PP en la capital del reino se debe a dos factores de los que se ha beneficiado la Thatcher española: el formidable trabajo realizado por Ruiz-Gallardón durante dos legislaturas y el paralelo desastre del Partido Socialista de Madrid que parece no levantar cabeza desde los tiempos remotos de Largo Caballero.

En los últimos días Aguirre ha dicho algunas lindezas que evidencian su concepto elitista de la política. Partidaria de privatizaciones a mansalva se olvida de lo bueno que la democracia cristiana y la socialdemocracia han aportado a Europa y que han debido de asumir por igual gobiernos de uno u otro signo. ¿Sería imaginable en Andalucía, por ejemplo, la conversión de los hospitales en centros privados o el cierre de escuelas públicas para conceder su gestión a entidades religiosas de marcado carácter integrista? Ya digo: si tuvieran más publicidad las hazañas de esta señora, muchos saldrían corriendo.

De ahí que nos haya parecido oportuna y necesaria la toma de posiciones que acaba de escenificar en Elche el PP andaluz, por mucho que los voceros de doña Espe se hayan lanzado sobre su jefe de filas. Pero no hay mal que por bien no venga: el incidente ha servido para que los populares, como una piña, salgan en apoyo de Javier Arenas que resulta así fortalecido en su liderazgo.

Periodista

gimenezaleman@gmail.com

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