Cultura

Javier Perianes conquista la provincia en formato íntimo

Convertido en uno de nuestros músicos más internacionales, Javier Perianes (Nerva, Huelva, 1978) regresa estos días al Sur para ofrecer seis recitales en la provincia de sevilla enmarcados en el Circuito Andaluz de Música. Lo hace además defendiendo un flamante disco dedicado a Schubert.

el 15 sep 2009 / 00:31 h.

Convertido en uno de nuestros músicos más internacionales, Javier Perianes (Nerva, Huelva, 1978) regresa estos días al Sur para ofrecer seis recitales en la provincia de sevilla enmarcados en el Circuito Andaluz de Música. Lo hace además defendiendo un flamante disco dedicado a Schubert.

Durante algunos años todavía se podía hablar de Javier Perianes como de una revelación del piano. Hoy, términos como joven valor o intérprete prometedor ya están caducados. Ha sido abrazado y arropado por batutas como la de Daniel Barenboim, Lorin Maazel, Zubin Mehta o Daniel Harding. Ha tocado con algunas de las mejores orquestas del mundo como la London Symphony. Y sin embargo, antes que quedarse de brazos cruzados entre cada una de sus citas estratosféricas, el músico prefiere atender a todos los públicos que lo reclaman. Utrera, Cantillana, Arahal, La Rinconada, Villanueva del Ariscal y Écija son las próximas paradas de Javier Perianes.

"Yo crecí pianísticamente gracias en parte al Circuito Andaluz de Música, así que ésta es también mi forma de agradecerles aquella confianza", explica el pianista. Desde el pasado año lleva recorriendo las provincias de la comunidad en varias fases, hasta un total de 50 conciertos. En ellos, realiza un muestrario de su repertorio habitual. Están Nebra, Haydn, Falla, Mozart, Schubert y Debussy. "Son recitales breves, de una hora, con un formato muy íntimo", dice. Sea en Arahal o en el Carnegie Hall de Nueva York, "lo que nunca desciende es el nivel de honestidad, yo no sé tocar ni mejor ni peor", confiesa al respecto de la voluntad con la que afronta esta serie de programas.

"Es cierto que hay menos tensión, pero quienes van a verme, en un sitio u otro, merecen el mismo respeto", asegura. Llegar a conclusiones sencillas y afrontar con serenidad su lugar en el olimpo del teclado no le ha costado un gran esfuerzo a Perianes. "Me ha dado tiempo de asimilar todo de una forma muy natural, ha sido paso a paso. Además, es mucho más fácil tocar con Baremboim de lo que la gente piensa, por algo es un gran maestro", dice alzando en todo momento la bandera de la modestia.

Afincado en Madrid y con una agenda que le hace dar cada año varias veces la vuelta al mundo, Javier Perianes ha demostrado que, además de un gran intérprete, tiene un discurso propio que ofrecer desde su instrumento. "No tengo ningún ánimo reivindicativo, pero me encanta el repertorio español y en la medida de lo posible quiero seguir dándolo a conocer", asegura. Con una referencial versión de la Música callada de Mompou, el pianista, fichado por la escudería discográfica Harmonia Mundi, se ha lanzado con un monográfico Schubert. Aclamado por la crítica francesa y norteamericana, algunas pinceladas de su nuevo álbum podrán disfrutarse esta semana en seis rincones de la provincia.

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