sábado, 16 febrero 2019
21:22
, última actualización
Cultura

Javier Ruibal graba junto a la Orquesta de Córdoba

El cantautor actúa esta noche por primera vez en formato sinfónico

el 14 jul 2010 / 20:10 h.

Javier Ruibal.
-->--> -->

Nueva grabación, nuevo desafío. Esa ha sido la tónica dominante en la carrera del cantautor gaditano Javier Ruibal (El Puerto de Santa María, 1955), y eso es lo que le espera esta noche, a las 21.00 horas, en el Gran Teatro de Córdoba, donde actuará por primera vez en formato sinfónico, junto a la Orquesta de dicha localidad. El repertorio conjunto se presenta bajo el título Sueño -"en singular, como el poema de Rafael Alberti", aclara el músico- y cuenta con arreglos de Javier López de Guereña y dirección de Oliver Díaz.

Este recital será convenientemente grabado y muy probablemente acabará siendo disco, habida cuenta de la inclinación de Ruibal por los álbumes en directo. Tal fue el caso de su legendario Pensión Triana (1994) y el más reciente Lo que me dice tu boca (2005), si bien en estos trabajos tocaba con una banda al uso, y no con una orquesta. "Creo que mis composiciones tienen mucho que ver con la música española, y mi forma de cantar se deja acompañar muy bien con este formato. Javier López de Guereña ha hecho unos arreglos en la línea de la música impresionista española, de Falla y Turina y otros, y ha sabido darle un punto muy curioso a todos los temas", explica.

No obstante, la esencia del estilo ruibalero, que ha conquistado el corazón de miles de fans en todo el mundo, permanecerá también en esta actuación. "He ido siempre buscando lugares de confluencia. En mi música ha estado siempre presente el flamenco, pero también la música árabe y oriental, y finalmente el componente latino, el sonido Caribe. Esos tres frentes, los que la gente reconoce más, van a estar ahí muy bien defendidos", asegura el artista gaditano.

Ruibal explica asimismo que, además de los músicos de la Orquesta, hoy llevará consigo "a un quinteto básico, en el que hemos incluido una steel guitar y un acordeón, que me dan una sonoridad y un punto de apoyo que agradezco mucho", señala.

Además de algunas de sus canciones más emblemáticas, Javier Ruibal brindará hoy un par de temas nuevos: El niño del Serengueti, una canción que ya se ha dejado oír en algunos conciertos de los últimos tiempos, y La más soñada, una creación más reciente basada en la Gnosienne nºIII de Erik Satie, de quien ya tomó en su día la música para dar forma a La flor de Estambul.   

Con ocho discos editados en casi 30 años de andadura, Ruibal es el paradigma de artista que ha rehuido los atajos y las poses comerciales, y ha optado siempre por cimentar su camino con paciencia, talento desbordante y un gusto exquisito, plasmado en composiciones como Agualuna, Ave del paraíso, Pensión Triana o La gloria de Manhattan.

Prueba de ello es también su insistencia en la idea de que el directo es la verdad suprema para un cantante, la prueba del algodón que distingue a los intérpretes de verdad de los turistas de la música. "Este es un arte que se hace en el momento, y que se disfruta más así. El estudio de grabación, con todo su aparataje y su alquimia, no tiene por qué ser lo más virtuoso. La emoción inmediata es mucho más humana", asevera. "Es fundamental que la gente perciba que no todo sale de la creación teórica, que es necesario poner también el alma para que las cosas suenen. Aquí no hay estrategia comercial, hay estrategia espiritual", agrega.

Finalmente, Ruibal comenta con buen humor que si el resultado de esta noche no está a la altura de lo esperado, "tendremos una segunda oportunidad en el Gran Teatro Falla de Cádiz, el próximo mes de noviembre, dentro del Festival de Música Española", explica, y apostilla a renglón seguido: "Pero si nos sale bien ahora, es muy probable que por esas fechas tengamos ya disco".

  • 1